Conecta con nosotros

NBA

Los Wizards deben renacer sin John Wall

John Wall estará entre 6 y 8 meses lesionado y en Washington ven cómo el proyecto se desmorona. ¿Podrán rehacerse?

John Wall será baja el resto de temporada en un momento interno complicado en Washington Wizards | NBAE

John Wall será baja el resto de temporada en un momento interno complicado en Washington Wizards | NBAE

John Wall lleva varios años con problemas en el tobillo. Se trata de una de esas lesiones que terminan siendo crónicas y con las que aprendes a convivir. Juegas con molestias, te pierdes algún partido… pero siempre vas hacia adelante. Hasta ahora.

Desde el pasado 18 de Diciembre Wall no está llegando a los 30 minutos por partido de media, perdiéndose además las derrotas contra Suns y Bulls. ¿El motivo? Las molestias eran cada vez mayores. Tanto que al final decidieron junto con la franquicia visitar un especialista.

 

Una lesión que va para largo

El diagnóstico ha sido claro, la zona está muy afectada y la recomendación es que se opere para subsanar de una vez por todas el problema. Eso significaría entre seis y ocho meses de recuperación; fuera toda la temporada, los Playoffs y según cómo vaya evolucionando, llegaría muy justo de forma y preparación a la 2019/20.

Si finalmente John Wall decide operarse se trata de una rehabilitación de muchos meses y en una zona muy delicada para un jugador de baloncesto. El base tiene 28 años, está en su prime y una lesión de este calibre puede significar un bache muy importante en su carrera. Lo positivo es que ya firmó su extensión, así que no tiene que preocuparse por la parte de renovar este verano. De hecho, ese puede ser un punto a favor en la decisión de operarse.

 

La baja de John Wall, una oportunidad

Bradley Beal debe dar un paso al frente una vez más y liderar al equipo | Keith Allison (CC)

El proyecto de Washington Wizards se fundó sobre un pilar llamado John Wall y este sigue siendo la base, pero hay hombres que deben adaptarse o sobresalir en su ausencia. Se me vienen dos a la cabeza, Bradley Beal y Tomas Satoransky.

El checo es el base suplente del equipo actualmente, así que tiene todo el sentido del mundo que durante su ausencia pase a ser titular y tenga que dar un paso adelante. No es la primera vez que tiene que hacerlo de hecho, pues la temporada pasada Wall ya se perdió la mitad de la campaña por problemas en la rodilla y Satoransky jugó mucho y bien, dejando espacio a Beal para explotar su juego y siendo muy inteligente en la pista. Sus 10 puntos con un 50% en TC y triples y casi seis asistencias como titular hablan muy bien de lo que puede y debe aportar en esta nueva lesión de la estrella del equipo.

Sin embargo, quien debe coger más galones es Bradley Beal. Su entrenador, Scott Brooks, ya comentaba la mejora que ha experimentado al respecto: «Su capacidad para controlar el balón en casi cualquier situación del rol de base es una de las mejores que más he notado en estos tres años (como entrenador de Washington). Antes le ponías en el Pick&Roll y no sabías lo que iba a pasar, no estaba acostumbrado a ello. Ahora le puedes meter en 20 o 30 de ellos y sabes que van a terminar en una buena jugada».

Con el equipo a cuatro partidos del octavo puesto del Este y perdiendo a su estrella, su segunda espada debe dar un paso al frente y demostrar de qué está hecho. Ya lo hizo también durante la pasada temporada pero ahora, en el momento tan delicado a nivel interno que atraviesa la franquicia, es mucho más importante que saque a flote al equipo y puedan seguir compitiendo; incluso mejor que con John Wall en pista. Sino, esta lesión podría significar el final del proyecto.

 

¿Es este el final de la relación Wall-Wizards?

Las tensiones internas entre John Wall y los Wizards ya vienen de lejos y muy posiblemente afecten a la decisión de operarse. Pero es que además el problema se agranda cuando te fijas en la economía de la franquicia.

John Wall cobra ahora mismo unos $19M, pero ha firmado la extensión y pasará a cobrar 38, 41, 44 y 47 en los próximos cuatro. Eso significa que se convertirá en un contrato inamovible las próximas temporadas; y ahora mismo tampoco te asegura nadie que vaya a estar en perfectas condiciones físicas. Si no vuelve bien, los próximos cuatro o cinco años de los Wizards van a ser de sufrimiento, incapaces de construir nada más allá del Draft y esperar a que Wall termine de cobrar todos esos millones en el 2023.

La pregunta entonces es, ¿deberían haberle buscado un traspaso cuándo pudieron? Nosotros ya debatimos sobre el tema en uno de nuestros podcasts de hace unas semanas.

 


 

Lo que está claro es que la relación entre club y jugador se va deteriorando y, si todo sigue el rumbo previsto, no espero que vayan a seguir así otros cuatro años. Si alguna franquicia sin mucho que perder está dispuesta a arriesgar una vuelta en condiciones de Wall, este es el momento de apostar por él.

Si nadie se la juega, lo más normal del mundo, los Wizards deberán rezar para que vuelva a ser el de antes y la franquicia tenga aún alguna oportunidad de competir con uno de los mejores bases de la competición a la cabeza.

Comentarios

Más en NBA

El mejor baloncesto NBA en tu correo

El mejor baloncesto NBA en tu correo

No te pierdas nada con nuestra newsletter semanal

¡Muchas gracias por suscribirte! ¡Preparáte!

Shares
Share This