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Versatilidad y eficiencia: la nueva frontera del pívot moderno

La llegada de la estadística avanzada ha cambiado para siempre el perfil del pívot moderno modificando sus funcionalidades y características

161107 NOP at GSW

 

La NBA cambia a pasos agigantados, la llegada y reinado de la estadística avanzada ha modificado el perfil del jugador contemporáneo. Cada día que transcurre se les piden más requerimientos a los protagonistas de este deporte, sobre todo, a aquellos que la gobernaron y dominaron durante la mayoría de su historia: los pívots.

La línea temporal de la estadística avanzada iniciada por Earnshaw Cook perfeccionada tiempo después por Bill James, explicada por David Grabiner y puesta en funcionamiento por Davey Johnson (Baltimore Orioles) y a posteriori por el mediático y conocido Billy Beane y Paul DePodesta (Aka “Peter Brand”) fueron la simiente para que del “deporte de los bates y las atrapadas” saltara al de “la naranja”, no hace mucho tiempo.

Dean Oliver y John Holliger fueron los primeros en introducir este tipo de análisis al básquetbol con la readaptación de los conceptos básicos de Bill James a la NBA y sus necesidades.

Tuvieron que pasar algunos años para que alguien lo pusieran en práctica plenamente y este fue Daryl Morey (Houston Rockets) que basó la formación y estilo de juego de su franquicia en la interpretación de este bagaje informativo generado por el Sabermetrics.

¿Pero, de qué modificaciones hablamos? Primero y principal, es el cambio de valoración generada por el peso dado a los números “tradicionales” (puntos, rebotes, perdidas) desde la observación de un nuevo concepto: la eficiencia.

Hasta no hace mucho tiempo, el análisis solo estaba apuntado al volumen. Quien más anotaba o reboteaba, era el que mejor lo hacía, pero la introducción de variables de tipo avanzado derrumbó con esto, generando un nuevo paradigma que basa su ponderación en el “cómo” más que en el “cuánto”.

No es lo mismo anotar 30 puntos tirando 20 tiros, que hacerlo en la mitad, y también cambia si se lo hace desde la línea de tres puntos o de media distancia y todo esto no sería analizado correctamente, si no se tiene en cuenta cuántas posesiones necesitó el equipo para hacerlo.

El estudio pormenorizado de este bagaje informativo llevó a la conclusión de que se obtienen mejores resultados acelerando el pace (tiempo) para obtener más posesiones (o posibilidades de anotar) tratando de concretar oportunidades desde la línea de tres puntos y en posiciones cercanas al aro, en contrapartida con el ritmo lento y la media distancia.

Esto último, es solo una mínima expresión de lo que ha modificado o influido la introducción de este tipo de análisis, pero voy a detenerme solo en ello, porque es lo que más ha afectado a lo que nos atañe aquí que son los pívots.

 

El pívot y la versatilidad:

Teniendo en cuenta lo anteriormente explicado, la eliminación de la media distancia es solo la punta de iceberg, porque si hay que meter más puntos cerca del aro y lograr mayor efectividad desde la línea de 7.25 mts. hay roles que tienen que cambiar para sacar mayor provecho a esto.

Al pívot moderno ya no se le pide que solo proteja el aro y meta todo lo que le quede cerca de la zona restrictiva, ahora tiene que trabajar para sí, y para sus compañeros, en varios requerimientos que tienen mucha influencia en la eficiencia global del equipo.

Pongamos un ejemplo para que se entienda: si el objetivo es que el equipo acelere el tiempo (pace), se necesita de pívots rápidos y que puedan jugar mayor cantidad de tiempo sostenido a mayor velocidad. Por otro lado, ese incremento de dinamismo es requerido en ambos costados de la cancha, ya que le va a servir para poder contener a jugadores perimetrales y poder correr el contragolpe. Sumado a esto, se le requiere un buen tiro de tres puntos (o por lo menos que sea una amenaza). De esta manera, le podrá abrir los caminos a sus compañeros en la pintura para que lleguen liberados al aro y a su vez, aporten su granito de arena en el apartado más importante del momento.

Si volcamos todas estas estas características en el pívot “tradicional” estaríamos quedándonos muy cortos. Pensemos en Shaq, o “el almirante” Robinson o sin ir más lejos, Andre Drummond. El center tradicional ha muerto. Un nuevo paradigma se ha alzado y con él, la versatilidad como bandera.

 

El pívot en la actualidad:

Vamos a detenernos ahora para analizar como los pívots tops de la liga (bajo mi subjetivísima mirada) cumplen al menos con algunos de los apartados y por eso tienen impacto inmediato en su equipo y en la NBA.

Voy a tomar estadísticas avanzadas sacadas de NBA Stats ya que son las estadísticas oficiales. Hago la aclaración porque Basketball Reference mide las mismas con una leve variación y los números no son exactamente idénticos.

La elección de los jugadores es simplemente gusto personal (así que siéntanse con la libertar de disentir o insultarme) y además solo será uno, para simplificar y no extenderme mucho (solo lo utilizo como una ejemplificación).

Dejadas las aclaraciones parroquiales pertinentes empezamos:

 

Perfiles Defensivos: Rudy Gobert

 

161215 UTA at GSW-20

Existen prototipos defensivos en la actualidad que, aunque no cumplen con el apartado de versatilidad en ataque, (no tienen rango de tiro y no pueden abrir la cancha) si lo llenan en el costado defensivo mostrándose eficientes en varios puntos de importancia y dominando en la estadística avanzada.

El francés es numéricamente el mejor defensor de la liga con un porcentaje de 100.6 de defensive ratio (puntos permitidos cada 100 posesiones) ayudado por su gran envergadura. No solo lo colocan como el mayor taponador de la liga, si no que también le permite en muchas situaciones, intercambiar marcaciones supliendo velocidad con el largo de sus extremidades.

En el sector ofensivo es de los que más eficiencia tienen en cercanía al aro: 66.1%, solo por debajo de DeAndre Jordan, que lo supera ayudado por el mayor pace utilizado por su equipo, (unas 8 posesiones más por encuentro). Pero Gobert domina el apartado más importante, que es el de True Shooting (que evalúa todos los porcentajes de tiro incluidos los tiros libres) con un 68.1 % (líder en la liga).

El galo así, cumple con varios de los requerimientos que se le pide al pívot de hoy, sobre todo generando espacios por bloqueos, anotando en cercanía al aro, barriendo los tableros (top 4) e intimidando en la pintura, todo con una eficiencia aplastante.

 

Perfiles two way: Anthony Davis

 

 

Así como hay jugadores que dominan el apartado defensivo, los hay que dominan los dos costados de cancha, y el ex jugador de Kentucky es por contexto (no el más favorable), por porcentajes e impacto, el pívot completo por antonomasia.

Segundo en defensive ratio entre los que juegan más de 30 minutos: 102.5; segundo en bloqueos por partido: 2.2 y con un equipo que no lo acompaña en sus menesteres. “La ceja” se las ingenia para, dentro de un conjunto que está en la cola de la liga, mostrar su costado más eficiente.

Pero su aporte no solo es en su costado del campo, si no que también hace lo suyo en el contrario. Anota 28 puntos por partido, con un porcentaje de campo del 50% y un true shooting del 58% con un rango de tiro que va desde cercanías del aro, a la línea de 7.25 metros (aunque en esta no destaque).

Lo sorprendente de Davis, es que en uno de los peores equipos de la liga sus niveles de eficiencia son muchísimo más altos de lo que tendrían que ser teniendo en cuenta el contexto que lo rodea.

Su usage (porcentaje de posesiones que terminan con un lanzamiento suyo) es el segundo más alto entre los centers de la liga (con más de 30 mins por partido) y así y todo se las ingenia para tener un true shooting por encima del 55%.

Por último y en lo que destaca es en el PIE (impacto estimativo del jugador) con un 19.2% el más alto dentro de las condiciones anteriormente dichas.

 

Perfiles en proceso de desaparición: Andre Drummond

 

170112 DET at GSW-32

Si los casos anteriores destacan como aquellos que rigen la estadística avanzada y el prototipo ideal de perfil moderno, el caso que pasaremos a abordar es el de una especie en extinción… (por ser finos y no llamarlo dinosaurio).

El bueno de Drummond es el caso característico del jugador que domina varios apartados estadísticos tradicionales (rebotes, anotación en la pintura, puntos en segundas chances) pero que esconde una realidad mucho menos gratificante.

El de Detroit, carece de movilidad para tomar a jugadores perimetrales en cambio de marcación, se encuentra en el puesto 27 entre los pívots que juegan más de 25 minutos en defensive ratio (108.9%). Le permite a su rival una anotación del 63.6% en distancias menores a los 6 pies y todo esto cubierto por su menor cantidad de minutos en cancha debido a que es retirado en los momentos cruciales por su pésimo porcentaje de tiros libres (38.6%).

Drummond es un verdadero problema para la defensa de los Bad Boys, pero tampoco destaca en el costado ofensivo para compensar tamaño daño, ya que mientras él se encuentra en cancha, su net rating (diferencial entre el ratio ofensivo y defensivo) es de -6.3. Para que tengan una comparación, el de Anthony Davis, en un equipo que tampoco entra a playoffs y que está por debajo de los Pistons en el global, es de +1.7.

Drummond es el caso paradigmático del jugador que si es observado con estadísticas tradicionales puede llegar a engañar al ojo poco entrenado. Ser un gran reboteador no implica que seas un buen defensor, sus porcentajes de protección del aro son por lo menos escalofriantes.

De más está decir, que tampoco cumple con la necesidad de abrir la cancha a sus perimetrales ya que carece por completo de tiro exterior.

Este verano se lo ha visto más delgado (claramente para ganar movilidad) veremos si puede mejorar en este apartado, y evitar la extinción.

(nota de pie: en Basketball Reference hay un error con respecto a su porcentaje de defensive ratio) donde figura primero, por encima hasta del mismísimo Gobert (es un error de cálculo).

 

El futuro ya llegó: Joel Embiid

En los últimos cuatro años, la liga ha fomentado el scouting previo al arribo a la liga, tomando en cuenta estas características y parámetros que hemos ido desarrollando a lo largo del artículo. Los Embiid, los Towns, los Miles Turner, parecen seguir el camino trazado por esta descripción.

 Joel Embiid reune todas las cualidades y requerimientos que se le piden al pívot de hoy (si, es verdad ha jugado pocos partidos) pero sus números son escalofriantes a niveles de eficiencia, como nunca se haya visto en la NBA.

En  31 encuentros disputados ha logrado el mejor defensive ratio de la liga 99.1 con un diferencial positivo de +3.2 (net rating), convirtiendo a su equipo en el mejor en este apartado mientras él se encuentra en cancha y en uno de los peores cuando se sienta en la banca.

Con tan solo 25.4 minutos por juego, se las ha arreglado para dejar unos 20.2 pts. con un porcentaje efectivo de campo del  50%, un true shooting del  58.2 y un PIE de 17.2 (casi la misma altura que Anthony Davis y en menos tiempo).

La diferencia entre su permanencia o no en pista, es muy notoria, sobre todo en el costado defensivo donde su movilidad y recuperación es increible (2.5 tapones por partido).

Hablando de versatilidad y eficiencia,  Embiid reúne el combo aplastante de dinamismo e intimidación. Si logra mantenerse saludable, estamos ante el prototipo total: composición física, rendimiento y estilo de juego. Solo Karl Anthony Towns puede llegar a esos niveles, y estamos hablando en  potencial, ya que el dominicano no se ha mostrado consistente en defensa.

La cantidad de recursos con los que cuenta tanto en el poste bajo, como de cara al canasto, sumado a lo que hablamos anteriormente, pueden convertirlo en uno de los pivots mas completos y dominantes de la historia.

 

Sacando conclusiones:

Asi como la nueva generación parece ir marcando el camino a seguir, otros como Hibbert, Howard o hasta el más recientemente llegado Okafor, terminan siendo marginados por no cumplir con estas cualidades, que a la larga, son las que rigen el porvenir de la liga.

El caso del jugador de Filadelfia es realmente curioso e ilustrativo. Considerado como uno de los prospectos top de su camada y comparado hasta con el mismísimo Tim Duncan, no pudo hacer pie en una liga que apunta a caracteristicas opuestas a su perfil.

Sus carencias defensivas (sobre todo en movilidad e intimidación) y el no poder abrir la pista (entre otras cosas) lo han condenado a la banca, y por lo que las informaciones mas recientes dicen, más lejos que cerca de “la ciudad del amor fraternal”.

Pero este no es el fin, estamos viendo como muchos de estos jugadores tratan de readaptarse a los nuevos esquemas establecidos, tratando de perder peso para ganar movilidad e intentando ampliar su rangos de tiro para poder insertarse nuevamente en una liga que parece ir a contramano de sus características principales.

Algunos han podido hacerlo ¿se acuerdan del Kevin Love ineficiente? Los más jóvenes como Okafor están a tiempo, aunque como siempre, eso dependerá de sus niveles de compromiso y condiciones naturales.

El pívot tradicional ha desaparecido, dando paso a este nuevo perfil que dominará la liga en los próximos años. La eficiencia, la movilidad y la versatilidad modificaron las características del pívot actual, ellos gobernaran los próximos años, o por lo menos hasta que un nuevo paradigma se alce y con él, un nuevo estilo de jugador.

 

Fotos: Scott Daniel Cooper

starting5online.com

 

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