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NBA

Los Utah Jazz, recuperando su espíritu competitivo

Pese a la marcha de Hayward, la irrupción de Donovan Mitchell hace de los Jazz un equipo de Playoffs.

Utah Jazz pelea por meterse en PlayOffs tras una buena racha

Los Utah Jazz siguen siendo uno de los equipos más duros del Oeste/ Scott Ripley (The Wing)

No muchas veces las franquicias de la NBA se recuperan en el mismo verano de la marcha de su gran estrella y de uno de sus principales escuderos. Los Utah Jazz 2016/17 llegaron al punto más álgido de su proyecto quedando quintos del Oeste y superando las 50 victorias en RS.

Pero la alegría dura poco en casa del pobre y en la agencia libre vieron como Gordon Hayward marchaba a los Boston Celtics y George Hill, tras su mejor temporada como profesional, firmaba casi por sorpresa por los Sacramento Kings. Además, los Jazz no tenían el mercado para poder responder en condiciones a estas marchas; habiéndose hecho con Ricky Rubio vía trade, con firmas de perfil medio y corte defensivo como Thabo Sefolosha y con un rookie que estaba por descubrir: Donovan Mitchell.

A todo esto, con tan solo mes y medio de competición, los Utah Jazz vuelven a recibir un duro golpe: Rudy Gobert, el jugador mejor pagado de la franquicia, se lesionaba y estaría 26 partidos fuera de la pistas, sin volver a su mejor nivel hasta mediados de enero. En esta situación, muchos GM habría optado por un año de reconstrucción intentando no tocar demasiado la columna vertebral del equipo para añadir sangre joven, espacio salarial a través de traspasos y, en definitiva, dar dos pasos para atrás con el objetivo de dar tres hacia delante para ser, en el futuro, unos series candidatos al título. Pero no estos Jazz que, por muchas alarmas de aviso que pueda tener esta plantilla de jugadores, necesitan crear una cultura competitiva como la de antaño.

 

Quin Synder

Los Utah Jazz, en enero, estaban más fuera que dentro de la temporada. Las exhibiciones de Donovan Mitchell solo eran seguidas por el trabajo oscuro de Joe Ingles, con Favors, Rubio o Hood en baja forma y todavía con Gobert vestido de traje.

La orquesta solo necesitaba completar la banda, afinar los instrumentos y que Snyder destacase con la batuta; y ese momento llegó. Pasaron de un balance de 18 victorias y 26 derrotas a ser el cuarto equipo del Oeste clasificado para PlayOffs optando a ser cabeza de serie.

El entrenador de los Jazz, sin desmerecer a los jugadores, ha sido el factor clave que ha provocado que, a pesar de los cambios importantes que ha sufrido el roster, el juego y los resultados no se hayan resentido. Su experiencia como asistente tanto en Europa como con Popovich se ve reflejada en su pizarra, un sistema colectivo con un juego coral en busca siempre del mejor lanzamiento e involucrando a todo el mundo en pista también en defensa. Junto con (¿el favorito?) Brad Stevens, el líder de la NBA Mike D’Antoni y, tal vez en un segundo escalón, Nate McMillan y Dwane Casey; Quin Snyder es un serio candidato a llevarse el premio a mejor entrenador del año, habiendo combinado resultados, capacidad de reacción ante los problemas durante la temporada y saber reconstruir la plantilla tras la marcha de dos de sus mejores jugadores.

 

Los Utah Jazz, ¿un equipo con futuro?

La NBA es una competición única dónde o ganas o estás construyendo un equipo para ganar. Entre esos dos mundos, siempre hay algunas franquicias que se consideran «en tierra de nadie»: un roster sin un futuro claro pero lo suficientemente competitivos para estar en PlayOffs y estando lejos de poder optar al título —los Atlanta Hawks de la última época es la mejor prueba de ello—. En el caso de los Utah Jazz, están justo en el medio en edad de su plantilla (15º posición con una media de 26,2 años), Donovan Mitchell (21) como gran promesa y la incógnita de un Dante Exum (22), que está mejorando tras sus problemas físicos, son las únicas gotas de juventud; aunque Rudy Gobert (25), Ricky Rubio (27) y Jae Crowder (27) están inmersos en su prime y tienen muchos años de baloncesto por delante, aunque los contratos de los dos últimos están cerca de agotarse.

¿Son estos los nombres suficientes para ganar? Lo más seguro es que, a no ser que el novato se convierte en uno de los mejores jugadores de la NBA, no. Pero el mercado de Utah es muy limitado y, con los mimbres que ya tienen, necesitan enlazar una racha de clasificaciones para los PlayOffs para llamar la atención a mejores agentes libres.

Además, no podemos olvidar que los Jazz han destacado en su historia por tener mucha presencia consecutiva en la postemporada —19 seguidas entre el 1984 y el 2003 y 5 en seis temporada entre el 2007 y el 2012— y al final cada franquicia debe mantenerse fiel a su ADN.

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