Conecta con nosotros

NBA

La última derrota de Danny Ainge

Los Celtics se despiden de la temporada ante LeBron James, pero desde ya, piensan en el próximo año: se acabó perder.

Tatum cabizbajo tras la derrota de los Celtics | Guillermo Mayol (The Wing)

Con 40 segundos por jugarse, Jayson Tatum salía de la pista. Sexta falta personal y el rookie era expulsado del séptimo partido, ya virtualmente perdido [9 abajo y tiros libres George Hill]. Y salía, Tatum, con la cabeza baja mientras cada jugador del banquillo le abrazaba. Acababa de cerrar un partido tremendo para un jugador de 20 años y con LeBron James delante. Y al final, el último de la fila, Gordon Hayward le decía: «We’ll be back»Volverán, eso seguro.

No es un alarde ni una premonición. Es un aviso, a Tatum, para que esté preparado. Para que lo de este partido deje huella: «El dolor es parte del camino» aseguraba Brad Stevens al acabar el partido. Perder es el modo más doloroso y rápido de aprendizaje que existe y la derrota, en casa, en el séptimo, duele más que cualquier otra. Pero vendrán nuevas oportunidades, Danny Ainge no construyó este equipo para hoy. Lo hizo para dominar el Este la próxima década. 

 

La obra de Danny Ainge

Para empezar, el quinteto titular del año que viene da auténtico pánico: Kyrie Irving, Jaylen Brown, Gordon Hayward, Jayson Tatum y Al Horford. Y en el banquillo, fijos, Terry Rozier, Marcus Morris y Daniel Theis, más las incógnitas de Marcus Smart y Aron Baynes, los dos grandes free agents de este verano. Como rotación de diez hombres, impone bastante si funciona. El trabajo de Ainge para maquinar este equipo es algo de lo que en la NBA se hablará en las próximas décadas. Y de cómo todo empezó con su jugada maestra: firmar a Brad Stevens.

El mejor entrenador de la NBA entrenador de los Celtics es la pieza que hace que todo funcione. Tatum es muy bueno, sí; pero Stevens le ha dado alas. Smart es el caos hecho jugador de baloncesto, pero Stevens sabe cuando usar esa carta. Es quien reparte y baraja, quien decide qué jugar y cómo jugar cada día y qué piezas usar: Ojeleye puede ser titular en playoffs como no jugar un minuto en los últimos tres partidos. Y tiene absoluta inmunidad, contrato por cinco temporadas más y el beneplácito de la oficina Ainge. 

Su única tarea es gestionar un rol que se ha cansado de perder. Todos ellos, salvo Gordon Hayward, ya saben lo que es caer en al menos unas finales de conferencia. Kyrie [dos veces] y Baynes incluso saben lo que es perder unas NBA Finals. Todos tienen en la lengua las mieles de la victoria, del anillo. Sobre todo Brad.

Brad Stevens busca a Danny Ainge con la mirada

Brad Stevens se lamenta de la ocasión perdida | Keith Allison (CC)

Mentalidad Celtics

Porque en los Celtics, la historia es distinta. No se celebran los seed #1 o el llegar a unas finales de conferencia. Eso es el pan de cada día, es casi la obligación no escrita. Juegas debajo de las camisetas de Bill, Larry, McHale, Parish, Havlicek y Paul Pierce. Juegas para ganar el décimo-octavo banner, más que ninguna otra franquicia en la historia de la NBA. Juegas para ganar anillos. «La temporada puede ser muy buena, que si no acaba en anillo, es decepcionante». Incluso esta temporada.

La constante montaña rusa de sensaciones que los aficionados de los Celtics han podido vivir durante el año no sirve. Ilusiona, avisa de lo que está por venir, del ya famoso we’ll be back de Hayward a Tatum. Ha podido ser el último partido de Smart de verde, incluso de Rozier si Danny consigue una buena oferta, solo el tiempo lo dirá. Pero la sensación final, el regusto, es agridulce. Es que incluso sin dos all-stars, los Celtics lo han tenido. Se han puesto por delante de LeBron James en un cuarto cuarto de un séptimo partido. Lo ha hecho el rookie, vamos.

Y es la prueba que necesita Boston para, aun sabiendo que quedan unos 140 días hasta que vuelva la NBA, deben sonreír. No esta noche, todavía dura; incluso unos días de tristeza contenida son hasta entendibles. Pero el tiempo todo lo cura. Y con perspectiva, uno hasta sonreirá cuando recuerde el póster que LeBron se llevó de regalo en el camino a sus octavas finales. Lo ha hecho el rookie también.

La del séptimo es la última derrota de los Celtics, que están creados para dominar la conferencia los próximos años. Con LeBron o sin LeBron; con Philadelphia y su process o sin ellos*. Antetokoummpo, Porzingis o cualquier otro joven con un futuro brillante, va a tener que sufrir a la sombra. Como lo hicieron las 14 franquicias cuando el Rey dominó la conferencia de Sol a Sol. Esta ha sido la última derrota de Danny Ainge. Para 2019 queda instaurada la República.

 


* Todo este artículo no es válido si LeBron decide firmar por Philadelphia.

Comentarios

Más en NBA

El mejor baloncesto NBA en tu correo

El mejor baloncesto NBA en tu correo

No te pierdas nada con nuestra newsletter semanal

¡Muchas gracias por suscribirte! ¡Preparáte!

Shares
Share This