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Draft NBA

Romeo Langford, el hijo predilecto de Indiana

La ilusión de todo un estado depositada en el escolta de los Hoosiers.

Ser una estrella nunca ha sido tarea fácil. Sobre ti recae el peso de tu equipo, la ilusión de tus aficionados y, sobre todo, los focos de la prensa, tan crueles como halagadores (según tu rendimiento). Muchos querrían ser una celebridad, otros prefieren vivir de una manera más tranquila, pero a veces hay personas cuya fama es algo a lo que deben acostumbrarse. Este es el caso de Romeo Langford. 

El escolta de los Hoosiers es toda una estrella para el estado de Indiana. Viven sus éxitos y sufren sus fracasos como si fueran propios, incluso se desplazan lo que sea necesario solo para verlo. Romeo Langford es una figura con un impacto mediático y social en Indiana a la altura de una estrella de la NBA, una carga increíble para un chaval de tan solo 19 años.

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Indiana, calidad más que cantidad

Indiana es un estado famoso por el automovilismo (hasta el punto de inspirar sus camisetas “City Edition”) pero el baloncesto se vive con una pasión que va mucho más allá de ser aficionados a este hermoso deporte. Han visto crecer a varios de los mejores jugadores de la historia, leyendas como Oscar Robertson, Larry Bird, Shaw Kemp o Glenn Robinson. Estrellas con denominación de origen.

La primera década del siglo XXI estuvo marcada por promesas del calibre de Greg Oden, Mike Conley, Josh McRoberts o Eric Gordon. Hablamos de fenómenos de las canchas de High School que ocupaban un puesto en el top 10 de sus respectivas clases, algunos como Oden y Gordon incluso el primer lugar.

Desde entonces solo Cody Zeller y Glenn Robinson III han conseguido generar tales expectativas. Su dominio en High School les colocó entre los mejores jugadores de su clase y los focos se centraron en ellos. Pero lo cierto es que después llegó la nada.

Indiana tuvo jugadores muy interesantes como el francotirador James Blackmon Jr o el talentoso Caleb Swanigan. También un reciente top 5 del Draft 2018 salió de allí, Jaren Jackson Jr, pero la expectación no era ni de lejos la misma.

Y así, con el tiempo, se ha ido fraguando el contexto ideal para nuestro protagonista, Romeo Langford.

 

Fenómeno del High School

Mientras el baloncesto de Indiana reclamaba una nueva estrella a nivel nacional, un jugador destacaba en New Albany, una pequeña ciudad de 36.000 habitantes. La figura de Romeo Langford empezaba a erigirse como una figura a tener en cuenta. Su descaro sobre la pista y talento para anotar maravillaba a propios y extraños.

Las expectativas aumentaban con cada partido, parecía el indicado para poner al estado de nuevo en el mapa y los rankings lo avalaban.  Los aficionados empezaron a hacer colas para fotografiarse con él, se desplazaban los kilómetros que hiciera falta para verlo jugar. Langford firmaba autógrafos, camisetas con su nombre e incluso fundas de teléfono, se había convertido en la estrella que tanto esperaban. Ya fuera en las canchas causaba furor, los aficionados lo buscaban por la calle o lo esperaban donde fuera necesario.

Sin embargo esto no era suficiente, querían algo más: tener a su pupilo en los Indiana Hoosiers. ¿Lograrían convencerlo?

 

Archie Miller, autor del reclutamiento a contrarreloj de Romeo Langford.

Archie Miller, autor del reclutamiento a contrarreloj de Romeo Langford. Foto vía Twitter: @IndianaMBB

La decisión de Romeo Langford

A estas alturas todo el mundo sabe dónde ha acabado jugando Romeo Langford, pero es clave entender la importancia de su decisión. El 11 de noviembre de 2017, el escolta anunció sus tres finalistas, tres proyectos de su agrado por los que estaría dispuesto a dar la cara. Los equipos agraciados eran Vanderbilt, Kansas e Indiana.

 

Vanderbilt

En Vandebilt estaban construyendo un proyecto de ensueño. Eran los favoritos para llevarse a Darius Garland, mejor base de la clase, y Simisola Shittu top 3 de ala-pívots. El proyecto atraía al propio Langford, pero la posibilidad de quedarse solo en los Commodores estaba más que presente.

Dos días después de su anuncio, Garland se comprometía con el equipo y Shittu haría lo mismo nueve días después que el base. Toda una declaración de intenciones.

 

Kansas

Bill Self vio cómo Kansas se estaba quedando atrás en el recruit, pero había conseguido una clase de transfers tan buena que podía permitirse buscar una pieza clave que rematara el proyecto. Devon Dotson, uno de los grandes bases de la clase se había comprometido con ellos, pero necesitaba un escolta.

Quentin Grimes y Romeo Langford eran sus dos principales opciones, pero conseguir a los dos convertiría a los Jayhawks en los favoritos al título. A Grimes lo quería media NCAA, pero tan solo cuatro días después de que Romeo anunciara sus finalistas, se unió a Kansas. ¿Un argumento más o una puerta cerrada?

 

Indiana

Los Hoosiers estaban emocionados por entrar entre las finalistas de la estrella local. Sin embargo, era el equipo que menos podía ofrecerle. Habían despedido a Tom Crean tras nueve temporadas a los mandos. El ahora entrenador de Georgia había seguido muy de cerca a Langford junto a sus asistentes y ya había trabajado su reclutamiento para el equipo.

Archie Miller acababa de llegar al banquillo con la misión de relanzar un proyecto histórico como el de Indiana, casi sin piezas de alto nivel. No podía ofrecerle estrellas junto a las que jugar, ni opciones reales del título nacional, lo único que podía garantizarle era el romanticismo de ser el héroe local y… casi todo un estado a sus espaldas. Tocaba empezar a fraguar una buena relación con el jugador y convencerlo en una carrera a contrarreloj.

 

Hogar dulce hogar

Su destino se había convertido en una obsesión para el estado de Indiana hasta el punto de que cada día alguien le preguntaba si sabía ya a dónde iría. La respuesta de Romeo Langford siempre era la misma, “no lo sé”.  El propio jugador afirmaba que no era algo estresante, pero sí un tema en el que pensaba a diario. Con el tiempo acabaría dictaminando una fecha para anunciar su destino, el 30 de abril de 2018.

Sin embargo las especulaciones no cesaron, cualquier casualidad o el mínimo gesto servían para predecir el futuro de Romeo Langford. Lo cierto es que no era algo inusual en Indiana que se hicieran estas especulaciones. El propio Cody Zeller (formado en los Indiana Hoosiers) confesaba a The Athletic hasta dónde podía llegar la situación durante su etapa en el instituto:

“Se corrió la voz de que llevaba una camiseta azul claro a la escuela. De repente, me iba a North Carolina.”

Cody Zeller a The Athletic

Solo un día antes de la fecha indicada, el 29 de abril, Romeo Langford fue nombrado Mr Basketball del estado de Indiana. La presión ahora era incluso mayor, el mejor jugador del estado debía elegir entre la universidad local o marcharse lejos de sus fieles aficionados.

Y así, llegó el gran día, la decisión se haría pública.

Hogar dulce hogar, Romeo Langford decidió quedarse en casa y citarse con la historia, su propia historia al frente de los Hoosiers. En el vídeo puede verse claramente cómo un pabellón entero estalla de alegría tras saber su decisión. Los Hoosiers por fin tenían a su joven estrella en el equipo, Archie Miller y los suyos lo habían conseguido, se habían hecho con el cuarto mayor anotador de la historia del estado de Indiana (3.002 puntos).

 

Vivir cada momento

Seguimos todavía (y hasta nuevo aviso de Adam Silver) en la era del one and done. Cualquier aficionado que conozca lo que envuelve a este perfil de jugador sabe que muy probablemente pasará tan solo un año en la universidad antes de dar el salto a los profesionales.

Pensar que esta condición disminuye su impacto en la universidad de Indiana es todo un error. Uno de los actores secundarios de este artículo, Cody Zeller, que vivió algunas situaciones muy parecidas a Romeo Langford, aconsejaba al ahora escolta de los Hoosiers.

“Aprovecha cada momento, incluso si es solo un año. No me acerqué a Indiana como plataforma de despegue para la NBA. Yo quería estar ahí, quería trabajar para construir el programa. Él puede hacer lo mismo, sin importar cuánto tiempo esté allí.”

Cody Zeller a The Athletic

El propio Zeller lo sabía, no se trata de cuánto tiempo vives una experiencia, sino de cómo la vives. Romeo Langford tiene la oportunidad de devolver la ilusión a los jóvenes que sueñan con jugar en la NBA mientras se raspan las rodillas en las canchas del barrio, tiene la oportunidad de devolverle a Indiana todo lo que le ha dado y le dará a su hijo predilecto.

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