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Philadelphia 76ers: crónica de una flexibilidad limitada

‘El Proceso’ es joven y poderoso, pero también tiene sus riesgos.

philadelphia 76ers

Con Embiid atado a largo plazo, Philadelphia 76ers deberá pronto afrontar más renovaciones clave. Keith Allison (CC)

Philadelphia 76ers y su ‘Trust the Process’ se han ganado sobradamente la confianza del público NBA. La franquicia ha demostrado ser una ilusión a la vez que una realidad, y todavía quedan muchos años por delante a disfrutar. No obstante, si algo hay que empezar a tener claro también es que la flexibilidad económica de la franquicia es una mucho más limitada de lo que pueda parecer.

Durante el próximo verano, Philadelphia contará una vez más con un interesante espacio salarial que podría usar para sumar una gran pieza al equipo. Sin embargo, la sombra de 2020, con renovaciones importantes, es una que realmente no puede ser ignorada por las oficinas.

 

Verano de 2019: ¿conservar o arriesgar?

El próximo verano NBA será uno con un contexto totalmente opuesto al de este año. Mientras que en las últimas semanas hemos visto cómo grandes jugadores debían conformarse con ‘tímidos’ acuerdos debido a la falta de dinero en la mayor parte de conjuntos, aquellos agentes libres que prueben las aguas del mercado durante 2019 se verán en una situación fabulosa. Hasta ocho equipos se verán en posición de ofrecer un contrato por el máximo, siendo Philadelphia uno de estos.

Philadelphia 76ers, salvo movimientos inesperados, podría llegar a disfrutar de hasta 40 millones de dólares en espacio salarial disponible. No hay duda, pues, de que si realmente lo desearan podrían ‘coquetear’ con los principales nombres del verano, como Kawhi Leonard (se espera que no use su PO), Kyrie Irving, Jimmy Butler y demás. Cualquiera de estos jugadores daría un empujón extra a un conjunto que posee ya potencial como para combatir en lo más alto de la Conferencia Este durante varios años, pero la duda surge en torno a si precisamente desea ponerse en potencial jaque a ese mismo futuro.

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Que Philadelphia 76ers vaya a contar en el verano de 2019 con 40 millones de dólares no implica que los siguientes años sus posibilidades económicas vayan a ser similares. De hecho, lo que debería esperarse es que bien temprano los bolsillos de ‘Philly’ se apretaran como no lo han hecho en muchos años. ¿Los motivos de ello? Ben Simmons, Dario Saric y, posiblemente, Markelle Fultz.

 

Potenciales y costosas renovaciones

En efectivo, Ben Simmons y Dario Saric son dos jugadores que en el verano de 2020 requerirán de una renovación si es que en 76ers pretenden mantenerles. En un principio, ambos jugadores han demostrado ser de máxima relevancia para el proyecto actual y de futuro que se ha construido en la franquicia, por lo que la opción más lógica sería pensar en un interés mutuo mediante el que Simmons y Saric permanecieran atados a la franquicia a largo plazo.

Pongamos, por contrapartida, que en el próximo verano Philadelphia 76ers logra firmar a una de las estrellas disponibles. Lo lógico sería pensar que sería un movimiento llevado a cabo con varios años de acuerdo, y en torno a unas cifras que podrían oscilar entre los 25 y 35 millones de dólares (posiblemente más inclinadas hacia el último de los valores). Todo el dinero invertido en el verano de 2019 que no suponga un acuerdo a un solo año restará de forma automática a las posibilidades de retener a dos piezas del núcleo joven que tanto atesoran.

kyrie irving

¿Puede Kyrie Irving ser una alternativa real en el futuro de 76ers? Guillermo Mayol (The Wing)

Si Ben Simmons continúa con una progresión como la que se espera en alguien de su talento, es bastante obvio que el especificado contrato acabará siendo uno que se le otorgue a él. Dario Saric, por su parte, parece improbable que vaya a acabar contando con un salario inferior a los dobles dígitos. Sumados los casos de ambos talentos, resulta fácil comprender que tarde o temprano ocuparán una plaza en términos económicos (y se espera que deportivos) que habitualmente alberga, como mínimo, una estrella de la competición.

Puede que dentro de bien poco observemos a Philadelphia 76ers en un panorama como el apreciado por Houston Rockets durante este verano. Los de Texas han tenido que hacer grandes esfuerzos por tal de retener a Chris Paul y Clint Capela, y ciertamente no han podido evitar la pérdida de ciertas piezas secundarias. Cuando una franquicia desea competir, tarde o temprano se ve obligada a invertir millones en el impuesto de lujo, y es más que probable que Philadelphia deba caer en esta alternativa a partir de 2020.

 

¿Traspasos como ‘calmante’ económico?

En el hipotético caso de que el próximo verano Philadelphia decida apostar con fuerza y realmente firmar a una estrella de las disponibles, parece más que obvio que no habrá sitio suficiente para todos en el barco. Teniendo en cuenta que tanto Ben Simmons como Joel Embiid han recibido la confirmación de estandartes de la franquicia, encontraríamos claramente dos nombres en discordia: Dario Saric y Markelle Fultz.

El interior croata ha demostrado ser una pieza de gran utilidad a nivel NBA y que además sabe compenetrarse a la perfección con los esquemas empleados por ‘Philly’. Es por ello precisamente que en este punto, dada además su juventud, debería contar con un valor suficientemente interesante como para que 76ers explorara el mercado por él. Rondas de Draft y jugadores con contrato bajo o de corta duración deberían ser piezas que Philadelphia buscara tanto a cambio de él como del mismo Fultz.

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El base, que contara con una primera temporada NBA de lo más extraña y desilusionante en algunos casos, vencerá su contrato justo un año después que Simmons y Saric. En aquel entonces, las cuentas de Philadelphia deberían estar ya más que ajustadas, por lo que solo un increíble salto en este segundo año podría trastocar los planes de la franquicia con respecto a su futuro. En cualquier caso, rinda como se espera de él o vuelva a caer preso de las lesiones (o quizá simplemente no se adapte a la compañía de Simmons), Fultz podría encontrarse fácilmente sin asiento a largo plazo dependiendo de las próximas decisiones que tome Philadelphia.

 


 

Como puede verse, incluso en el más preciado paraíso hay problemas que afrontar, y en el caso de la NBA suelen ser siempre a nivel monetario. Si algo ha quedado demostrado es que pese a la falta de experiencia de sus estrellas, Philadelphia 76ers tiene suficiente talento en Simmons y Embiid como para ser competitivos en el Este durante aún muchos años. Las dudas, lógicamente, surgen en torno a los riesgos que están decididos a tomar por tal de asegurarse el siguiente paso.

Por otra parte, a día de hoy puede parecer injusto plantear los escenarios de Saric y Fultz fuera del proyecto, pero la realidad es que, por lo normal, no suele haber espacio suficiente para múltiples grandes nombres (GSW es la excepción a la regla). Que Philly apueste por ellos en el futuro dependerá de su propio rendimiento, pero puede que ni así logren ganarse el puesto en algo que, al fin y al cabo, cada vez queda más claro que es un negocio.

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