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Pau Gasol, una oda a la inteligencia ofensiva

Tras una carrera con una mala defensa por bandera, Pau Gasol ha conseguido ser un gran jugador solo atacando. ¿Por qué?

Gregg Popovich es un hombre que no tiene ningún reparo en decir lo que piensa. Y es más, lo dice con tanta naturalidad, que hace que una crítica se pueda convertir hasta en una broma hacia un jugador. Como pasó en la última visita de San Antonio a Chicago, donde los periodistas de Chicago le preguntaron por el que fuera su jugador dos años atrás. Y Gregg Popovich, con una media sonrisa, quiso destacar la gran inteligencia ofensiva de Pau Gasol, dejando ver también que compensa la poca defensa que produce.

«Es un jugador muy inteligente. Un gran compañero. Entiende las cosas rápido. Y le gusta más el ataque que la defensa.»

Y en este artículo, nos vamos a centrar en la última frase. En como Pau Gasol ha labrado una enorme carrera -que puede prolongar hasta los 40- a base de una enorme inteligencia ofensiva.

 

Sus inicios en el Barça

En primer lugar, debemos entender una cosa. En sus inicios, Pau Gasol no apuntaba a ser lo que finalmente ha sido. Es más, en esos Juniors de oro, el mayor de los Gasol no obtuvo protagonismo. Fue cuando lo cogió Aíto García Reneses, ya en el primer equipo del Barça, donde Pau explota. Aíto le hace jugar con la función de un base. Es más, incluso podíamos verle subir la pelota. De tal manera, Pau consigue no tan solo un notable dominio del balón y un gran tiro de tres para un jugador que disfrutaría de su carrera como un interior. Sino que desarrolla una gran IQ que le permite leer a la perfección lo que sucede en la pista.

Pau Gasol

Foto: MundoDeportivo

Convirtiéndose así ya, en el mayor talento europeo en el 2001. Y sino, que le pregunten a los aficionados del Real Madrid por la Copa del Rey del 2001.

 

Salto a Memphis

Al contrario de lo que sucedió con su hermano Marc en su momento, a Pau se le acusó de ser un blando.  Su cuerpo, larguirucho y delgado no encajaba con la NBA de ese momento, donde el pívot dominante por excelencia era Shaquille O’Neal con sus 147 kilos.

Por supuesto lo de ser un jugador para subir el balón -aunque a lo largo de su carrera nos haya deleitado con alguna que otra acción- quedaba ya para el olvido. Pero la inteligencia y el enorme registro de movimientos, sumado a la masa corporal que se dedicó a ganar durante las vacaciones , le sirvieron para acabar haciéndose con el Rookie of the Year. Su punto de inflexión fue en el cuarto partido de la temporada, donde tras una lesión de Stromile Swift, Pau consiguió la titularidad. Y le devolvió la confianza depositada a su entrenador, por aquel entonces Sideny Lowe, con 27 puntos anotados. Su recompensa: estabilidad como titular en el equipo.

A partir de ahí Pau cada vez fue cogiendo más soltura y experiencia en el apartado ofensivo, llegando a convertirse en uno de los interiores más dominantes en la pintura. No por su potencia, sino por la cantidad de recursos que ofrecía para conseguir zafarse de su defensor. De tal manera que en la temporada 2005-2006, momento álgido de su carrera individualmente hablando, los Grizzlies lo usaban un 26.4% de las posesiones que él estaba en cancha.

Aún así, Memphis sabía que no podía ir a ningún lado con tan solo Pau. Y Pau sabía que necesitaba más para ganar. Y curiosamente fue en un «trade» por su hermano cuando logró llegar al equipo que le daría los dos anillos que posee actualmente, los Angeles Lakers de Kobe Bryant.

 

Y de repente, Kobe

Tan solo ha habido un jugador en toda la liga que realmente haya podido coexistir con Kobe. Y ese es Pau Gasol hasta la 2010-2011, aunque eso fuera más por la angustia de ganar de Kobe que por un cambio del español.

A pesar de compartir pista con la mayor bestia competitiva que seguramente haya conocido el mundo de la NBA, Pau Gasol siguió teniendo casi el mismo «usage» que le daban los Grizzlies. Y es más, también amplió sus «Win Shares» de 12.0 en su mejor temporada en los Grizzlies a 14.7 en la temporada del primer anillo con los Lakers. ¿El por qué? En ataque, Pau Gasol significaba una enorme cantidad de oxígeno para Kobe. En primer lugar, porque le daba una nueva arma ofensiva a la que los defensores debían prestar atención. Pero lo más importante es que a diferencia de Shaquille, Pau tendía a producir hacia los demás con el balón en las manos. Ya sea abriendo espacios siendo una amenaza desde el exterior o abriendo el balón en el poste. Lo que en el sistema Laker, era una bendición caída del cielo y transformada en dos nuevos anillos.

Fue tras la temporada del segundo anillo cuando Kobe vio que eso no era suficiente. Y le exigió tanto íntima como públicamente a Pau Gasol que cambiara su chip. Que fuera más allá, exigiéndole más garra. Y ahí nació el problema. Porque Pau, a pesar de haber demostrado ser un fuera de serie, nunca ha tenido esa garra interior o esa fuerza. Defecto siempre plasmado en su defensa.

En sus últimas temporadas como Laker, esos defectos empezaron  a ser más llamativos, pero fue en Chicago donde ya empezaron a ser un dominante en su juego.

 

Pau Gasol y una mala elección con Chicago

Pau siempre se ha considerado un hombre cultural. Muy acorde con su elegancia en pista. Y por eso mismo eligió la ciudad del viento para jugar. Gran elección para su personalidad. El problema es que eligió la ciudad, no el equipo. En un equipo con un «backcourt» formado por Jimmy Butler y Derrick Rose, Pau debía haber sabido que ofensivamente – más allá de ¿enseñar a Mirotic?- su relevancia en el juego iba a caer. Y así fue. Sino fuera porque Joakim Noah ya estaba empezando a mostrar grandes problemas en su físico, sí que lo podrían haber usado como un cuatro abierto. Pero esos Bulls también lo necesitaban atrás, y Pau fue incapaz de dar respuesta a ello.

 

A las órdenes de Popovich

Con Gregg Popovich al mando y el juego colectivo por excelencia de los Spurs, Pau debería estar en su contexto perfecto . El problema se encuentra en su coexistencia con la estrella del equipo, LaMarcus Aldridge, con la que forma una de las peores parejas defensivas de la NBA. Lo que está haciendo este año que aunque esté disputando todavía 25 minutos por encuentro su usage sea el más bajo de toda su carrera (18%).

Guillermo Mayol (The Wing)

Aunque lo cierto es que el cariño que le tiene Popovich no es por su juego en el poste ni por su defensa, evidentemente, sino porque cuando él está en cancha, es el que reparte el 22% de las asistencias en San Antonio, dato más alto de su carrera.

Por lo que en sus últimos años, los Spurs se están dedicando a exprimir toda la inteligencia ofensiva de Pau Gasol. Inteligencia que exhibe desde hace años. Seña de identidad de una carrera gloriosa.

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