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La Oferta Cualificada, una jugada «mediocre»

¿Ha valido la pena, en otros casos, asumir el riesgo de aceptar una oferta cualificada?

Nerlens Noel se ha convertido en el protagonista en los últimos días del mercado. El, por ahora, jugador de los Dallas Mavericks cobrará menos de lo que ganaba en la última temporada tras salir a la agencia libre como restringido y no llegar a ningún acuerdo; aceptando la oferta cualificada de los texanos para «alargar» su contrato actual un año más y ser, en la agencia libre del verano del 2018, totalmente libre para aceptar cualquier oferta que le llegue.

Este movimiento no es la primera vez que un jugador lo ha hecho; pero con una —teóricamente— deferencia con este caso: los jugadores que anteriormente aceptaron su QO era para cambiar de franquicia mientras que Nerlens Noel lo que busca es tener un año más en el escaparate para que cualquiera le haga la oferta que desea.

Aceptar la oferta cualificada no es un caso muy habitual. Los jóvenes «restringidos» acostumbran a llegar a un acuerdo, ya sea con su equipo o con otro, para conseguir su primer gran contrato de larga duración que les aporte seguridad económica en el futuro. El segundo caso más habitual es que se conviertan en agente libres sin restricciones el mismo verano, los equipos les retiran la oferta cualificada para hacer hueco a otros nombres y ellos son libres de ir a cualquier equipo —como, por ejemplo, pasó con Harrison Barnes el año pasado o Kentavious Caldwell-Pope este mismo verano—.

Pero que sea poco frecuente, no quiere decir que no haya pasado. ¿Cómo les salió a alguno de ellos?

 

Greg Monroe

El caso más conocido. El interior había sido seleccionado por los Detroit Pistons en el puesto 7 del Draft del 2010. Tras una temporada de rookie en la que entró en dinámica poco a poco, Monroe se asentó como titular y aportó, durante tres temporadas seguidas, algo más de 15 puntos y casi 10 rebotes por noche. En Michigan se frotaban las manos con un juego interior formado por Drummond y Monroe; pero el ala-pívot no iba por el mismo camino. Las continuas no clasificaciones a los PlayOffs y las derrotas no le gustaron a un jugador que, como agente libre restringido, no firmó ningún acuerdo con tal de asegurarse libertad total a la hora de escoger destino en el 2015. Y lo hizo, fichando como agente libre por los Milwaukee Bucks por tres temporadas y a cambio de más de 50 millones de dólares.

El rendimiento de Greg Monroe con los Bucks, estadísticamente, no ha sido muy diferente al que tuvo en Detroit; pero las sensaciones han dejado al jugador en una situación complicada. No conectó bien con los Antetokounmpo y compañía, salen cada año rumores de traspaso y no es titular. La pasada temporada fue el año que menos minutos por partido ha jugado en toda su carrera. La trayectoria ascendente que parecía tener en los Pistons se ha truncado y saldrá al próximo mercado, probablemente, en busca de un contrato lejos de ese máximo que firmó en 2015.

 

Ben Gordon

Nos remontamos al año 2008. Los Chicago Bulls se frotaban las manos con este escolta anotador que firmaron tras haber sido pick 3 en el Draft del 2004. Fue rookie del mes tres veces consecutivas, promedió más de 20 puntos en dos temporadas y fue mejor sexto hombre de la temporada 2005/06. Las cualidades de este jugador estaban fuera de todas dudas; pero los Bulls seguían en la zona baja del Este hasta el punto de hacerse con el pick 1 del Draft del 2008 (Derrick Rose) y, en el verano del 2008, Gordon aceptó su oferta cualificada.

Tras realizar una de las mejores temporadas de su carrera, Ben Gordon abandonó la franquicia del toro para alistarse en las filas de los Detroit Pistons con un contrato por valor de 58 millones por 5 temporadas. Desde su salida de los Bulls, la carrera de Gordon ha ido decayendo hasta haber jugado el último año en los Texas Legends de la G-League. Sus minutos, y su aportación, nunca se acercaron a los que tuvo en los Bulls y, salvo que sorpresa, puso fin a su carrera en la NBA con 31 años con los Orlando Magic. Un final totalmente inesperado para un jugador que sorprendió en sus primeros años como profesional.

 

Spencer Hawes

El ejemplo más parecido a Nerlens Noel. El pívot es un jugador ya asentado en la NBA con una larga carrera como profesional en el rol de segundo center del equipo. Pero las expectativas no eran las mismas cuando fue seleccionado en el Draft del 2007 en el puesto 10 por los Sacramento Kings. Sus años en Sacramento fueron bastante buenos, superando los 10 puntos por partido en dos campañas consecutivas. Pese a ello, salió traspasado a los Philadelphia 76ers donde en el verano del 2011 —tras una temporada entera como titular pero con un rendimiento inferior— Hawes no quedó satisfecho con ninguna propuesta y se quedó con la oferta cualificada por valor de poco más de 4 millones de dólares.

Pero un problema complicó las aspiraciones del pívot, en el año donde debía salirse sufrió una lesión que solo le permitió disputar 37 partidos. Hawes no pudo salir al mercado del 2012 con las mismas aspiraciones económicas que en el 2011 y terminó renovando con los Sixers por dos temporadas y 13 millones de dólares.

Jugó a bien nivel tras la lesión, lo que le permitió firmar un contrato por 23 millones y 4 temporadas por los Clippers en 2014. Pero se convirtió en carne de traspaso —primero a los Hornets y luego a los Bucks—, reduciéndose muchos los minutos aunque siempre estable en un papel secundario.

 

Marco Belinelli

El italiano es uno de los trotamundos que hay actualmente en la NBA. Y uno de los jugadores que más notó la diferencia económica de su oferta cualificada a su «estreno» en la agencia libre. Puesto 18 en el Draft del 2007, el escolta italiano comenzó su carrera en los Golden State Warriors. Su talento anotador le permitió hacerse un pequeño hueco en la liga aunque sin mucha capacidad para estabilizarse. En su contrato rookie salió traspasado hasta dos veces —una a los Raptors y otra a los New Orleans Hornets (los actuales Pelicans)—. Fue en los Pelicans donde se convirtió en agente libre restringido; pero Belinelli se quedó con la oferta cualificada (algo más de 3 millones de dólares). Fue precisamente en esa temporada en la que debía demostrar su valía cuando consiguió sus máximos de carrera en puntos, rebotes, minutos y partido como titular.

Pero su rendimiento (11 puntos en 29 minutos) no fue lo suficientemente excepcional y en la agencia libre del 2012 no tuvo ninguna propuesta económicamente interesante; obligándose a firmar por los Chicago Bulls por una temporada y casi 2 millones de dólares en su búsqueda por la estabilidad en la NBA.

Y el italiano sigue en esa búsqueda. Tras los Bulls disfrutó de dos buenos años en los San Antonio Spurs, lo que le sirvió para firmar un contrato de tres temporadas y 19 millones de dólares con los Sacramento Kings. Económicamente tiene una situación favorable; pero deportivamente ha estado en un equipo diferente en cada temporada (Sacramento, Charlotte Hornets y este año jugará en los Atlanta Hawks). Con 30 años, se mantiene estable en un papel de anotar de unos 10 puntos por partidos en unos 25 minutos de juego. Una situación lejana a la que vivió en los Pelicans, donde era titular habitual y jugó más que en cualquier otro momento de su carrera.

 


De los «pocos» casos que hay, todavía hay menos de jugadores del estatus de Nerlens Noel. El riesgo de sufrir una lesión —como Hawes— o dejar un equipo que ya tenían el hueco para ellos y no volver al rendimiento que tuvieron en su día —como Gordon o Monroe— son cosas a tener en cuenta tanto para el pívot como para otros jugadores que, a día de hoy, todavía son agentes libres restringidos como Mason Plumlee, Alex Len, Nikola Mirotic o Jamaychal Green.

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