Jueves 15 de enero de 2026 – 18:09 WIB
Jacarta – El retraso del crecimiento sigue siendo una cuestión clave en el desarrollo de la salud pública en Indonesia. Según datos de la Encuesta sobre el estado nutricional de Indonesia (SSGI) de 2024, la prevalencia nacional del retraso del crecimiento es del 19,8 por ciento, lo que significa que casi uno de cada cinco bebés experimenta problemas de crecimiento.
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La cifra subraya que el retraso en el crecimiento no es sólo un problema de altura, sino un problema multidimensional que afecta la inteligencia, la salud a largo plazo y la competitividad de una nación.
Aquí hay cinco datos importantes sobre la flacidez junto con soluciones reales que se buscan.
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1. Los primeros 1.000 días de vida son críticos
El retraso del crecimiento está profundamente arraigado desde la concepción hasta que el niño cumple dos años. Esta fase se llama edad de oro porque juega un papel importante en la formación física y el desarrollo del cerebro. La desnutrición persistente en esta etapa puede provocar trastornos permanentes del crecimiento.
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Los esfuerzos de prevención también se centran en garantizar la nutrición de las mujeres embarazadas y los lactantes mediante intervenciones nutricionales sostenibles, incluida la asistencia nutricional a familias en riesgo durante los primeros 1.000 días de vida.
2. Los desequilibrios en la ingesta nutricional siguen estando generalizados
El problema del retraso del crecimiento no puede separarse del bajo consumo de nutrientes esenciales como proteínas, vitaminas y minerales. Muchas familias no tienen suficiente acceso ni conciencia de una dieta equilibrada. Por lo tanto, la educación nutricional y el suministro de alimentos nutritivos a nivel de aldea son medidas estratégicas para garantizar una nutrición adecuada de los niños desde una edad temprana.
3. Un saneamiento deficiente aumenta el riesgo de cojera
Un ambiente insalubre aumenta el riesgo de enfermedades infecciosas como la diarrea, lo que tiene un impacto directo en la absorción nutricional de los niños. El acceso a agua potable y a baños adecuados es una necesidad urgente en los esfuerzos por reducir el retraso del crecimiento.
Se ha demostrado que mejorar el saneamiento, junto con la educación sobre conductas de vida limpias y saludables, ayuda a romper la cadena de infección que obstaculiza el crecimiento y desarrollo de los niños.
4. Baja alfabetización nutricional familiar
Todavía hay muchos padres que no entienden la importancia de proporcionar leche materna exclusiva y MPASI nutritiva según la edad del niño. La educación continua se dirige no sólo a los padres, sino también a los jóvenes como futuros padres potenciales.
Este enfoque se considera eficaz para crear conciencia desde una edad temprana y fomentar cambios de comportamiento relacionados con una nutrición familiar satisfactoria.
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5. La colaboración intersectorial es clave















