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NCAA: Escándalo por fraude y corrupción, al detalle

Diez detenciones, siete universidades implicadas y mucho más en los último acontecimientos de la NCAA.

La NCAA ha sido una liga polémica desde sus inicios, los jugadores universitarios son tratados como un producto que venden y del que solo las universidades se benefician. El formato de la liga universitaria se ha puesto muchas veces en duda porque los motivos por los que un jugador decide ir a una universidad u otra, pueden ser, en muchas ocasiones incógnitas. El pasado martes supimos que en ocasiones entre los motivos también se encuentra el económico y es que se ha destapado una trama de corrupción y fraude con cargos importantes en el mundo universitario.

Sporting News

Personajes implicados

El FBI detuvo el martes 29 de septiembre a cuatro entrenadores asistentes por las acusaciones anteriormente comentadas. Emmanuel Richardson (Arizona), Chuck Person (Auburn), Lamont Evans (Oklahoma State) y Tony Bland (USC), fueron las primeras víctimas del escándalo. A ellos pronto se les unirían Christian Dawkins (ex agente de ASM Sports) y Jim Gatto (Director Global de Marketing en Baloncesto en Adidas).

Pero sin duda alguna donde mayor impacto ha tenido el descubrimiento de la trama ha sido en Louisville, donde Rick Pitino, entrenador de los Cardinals desde 2001 y que ha marcado una era en la universidad, ha sido despedido. También el jefe deportivo, Tom Jurich ha sido cesado de su cargo y su implicación podría ir más allá de la propia universidad.

Por último, el FBI ha comenzado a investigar a otras universidades como Miami (FL) y Alabama, que junto a las 5 anteriormente nombradas, podrían ser solo el inicio de una trama mucho mayor.

 

Las marcas deportivas sufren las consecuencias

Cuando hablamos de motivos sospechosos por los que un jugador decide acudir a una universidad en concreto, muchas veces hacemos referencia a posibles patrocinios, pagos o promesas de futuros contratos, que las marcas deportivas ofrecen a los jugadores de High School. Louisville tiene firmado un contrato con Adidas de 16o millones en diez años, una suma importantísima que se establece como la quinta mejor de toda la NCAA.

En este caso fue la propia Adidas la que empezó a pagar desde bien temprano sus actos y al poco de darse a conocer el escándalo, sus acciones cayeron fuertemente, si bien ahora mismo ha conseguido recuperarse un poco.

 

 

Al parecer Jim Gatto, habría canalizado nada más y nada menos que 100.000 dólares a la familia de Brian Bowen, recruit de 5 estrellas de la universidad de Louisville (y que ya ha sido suspendido). Lo más curioso del asunto es que Haley Jurich, hija del ya ex-director deportivo de Louisville, Tom Jurich, fue contratada por Adidas justo antes de llegar a ese acuerdo de 10 años con Louisville.

Pero la implicación de ciertas marcas deportivas no acaba aquí y es que el FBI investiga también a Miami, Kansas y Arizona, por supuestas pujas de dinero para llevarse a jugadores. Por poner dos ejemplo: Miami habría pujado con 150.000 dólares por llevarse a Nassir Little, un recruit de 5 estrellas que todavía no ha decidido destino. Kansas podría haber hecho lo mismo para llevarse a una de las estrellas de High School, Zion Williamson, el cual tiene programada una visita a la universidad el 30 de septiembre.

El escándalo ha provocado que tanto Nike (acusada de pagar a Emmanuel Mudiay para ir a SMU, aunque acabaría optando por China pese a comprometerse) como Under Armour (a la que ya se acusó de influir en la llegada de Diamond Stone a Maryland), han sufrido también las consecuencias del escándalo en la NCAA y se ha visto reflejado en sus acciones (las de Under Armour bajaron un 3.17 por ciento y las de Nike un 4.5).

 

Sun Sentinel

Los jugadores NBA afectados

Pese a que el escándalo afecta principalmente a la NCAA, la NBA verá reflejada las consecuencias, o al menos ciertos jugadores. Christian Dawkins, uno de los detenidos por corrupción y fraude, trabajaba para ASM Sports, agencia de varios jugadores importantes de la liga. El FBI está investigando también esta empresa y varios jugadores han decidido cortar sus relaciones con Andy Miller, el más reputado de sus agentes.

Jugadores como Myles Turner, Kristaps Porzingis, Kyle Lowry o Serge Ibaka están al servicio de ASM Sports pero ha sido Willie Reed, mediante una demanda de 13.5 millones de dólares a Dawkins, quien más problemas ha causado a la agencia.

 

Impacto de futuro en las universidades

Desde que ha saltado el escándalo, algunas de las universidades implicadas han visto como en mayor o menor medida, sufrían las consecuencias de sus actos:

Louisville Cardinals. Por si el despido de Jurich y Pitino no fuera suficiente han visto como Anfernee Simons, recruit de cinco estrellas y Courtney Ramsey, de cuatro, rompían sus compromisos con la universidad. Romeo Langford, uno de los diez mejores jugadores de la clase del año que viene, descartaba a los Cardinals (que parecían los favoritos) tras la investigación del FBI.

Auburn Tigers. El equipo de la SEC ha visto como un recruit de cinco estrellas, E.J Montgomery (que estaba llamado a ser futuro próximo del equipo), ha roto su compromiso y ha reabierto su proceso de recruit. Bruce Pearl, entrenador del equipo, podría perder el puesto también.

Oklahoma State Cowboys. El equipo de la Big 12 ha despedido a Lamont Evans, el asistente implicado, así como ha perdido al recruit de 4 estrellas Antwann Jones, que ha roto su compromiso.

Arizona Wildcats. El equipo de Sean Miller ha sido acusado de pagar a Jahvon Quinerly para que juegue en su equipo y podrían ser sancionados. Aun así, la decisión de mayor impacto la ha tomado R.J Barrett, que ha descartado a la universidad tras conocerse el escándalo. Además se les acusa de haber pagado dinero a un jugador que tienen actualmente en el equipo (y cuya identidad se desconoce todavía) por lo que podrían tener una sanción pronto.

Alabama Crimson Tide. Kobie Baker, ya ex administrador deportivo, ha dimitido. Baker intermedió para que Collin Sexton firmase con un asesor financiero.

 

Pese a estas grandes complicaciones, uno de los mayores temores por parte de cualquier equipo implicado es la famosa «pena de muerte» que implica no competir en un año (lo que puede significar muchas bajas en el equipo).

 

Una NCAA necesitada de reformas

La liga universitaria necesita un saneamiento a nivel institucional, tanto de la dirección como de los equipos que la forman. Las consecuencias de este escándalo tendrán repercusiones en los años futuros pero es ahora el momento de actuar. La trama de fraude y corrupción con pagos a jugadores por a ciertas universidades vuelve a poner en el foco de las discusiones la gran pregunta: ¿deberían ganar dinero los jugadores universitarios? Desde The Wing os invitamos a que deis vuestra opinión acerca del tema en los comentarios.

 

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