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NBA Avanzada: «la garra» de los Toronto Raptors

Los Toronto Raptors han encontrado un arma inesperada en su segunda unidad que está siendo fundamental para manternerse en lo más alto del Este.

Los Toronto raptors y su segunda umidad

Wikipedia Commons (CC)

Les voy a confesar algo: de chiquito siempre quise ser paleontólogo… y tuve que esperar hasta escribir un artículo de los Toronto Raptors para poder demostrar mis amplios conocimientos sobre la materia.

Esto va a ir de la segunda unidad de los canadienses, pero antes tengo que sacarme algo que tengo dentro desde hace mucho tiempo: los Velociraptors de Jurassic Park, no son Velociraptors, si no que son una especia más grande de dromeosáuridos llamado Deinonychus. A los productores de la película se ve que les molaba más el nombre del primero, pero más el tamaño del segundo…

Una vez impartida la lección correspondiente, y de haberme sacado las ganas de ejercer como Paleontólogo, comenzaré con el análisis de una de las unidades más intrigantes, efectivas y demoledoras de la NBA.

Los punteros del Este están marcando una de las campañas más efectivas de su historia (71.7% de partidos ganados) y camino a ser la temporada regular en la que más victorias cosecharían, después de la 2015-2016 (récord de la franquicia con 56).

Cuando todo parecía que iba a ir en declive y que el proyecto de los de Casey se agotaba, una revolución interna ha cambiado el funcionamiento y el engranaje de los Toronto Raptors.

Durante mucho tiempo los norteños dependieron, casi exclusivamente, del desempeño de sus dos estrellas máximas: Kyle Lowry y DeMar DeRozan. La sobreexigencia de ambos durante la fase regular llevaba a un agotamiento y falta de variantes que eran contestadas en postemporada, casi de manera inmediata.

Pero no solo era una cuestión de tiempo en cancha, lesiones por permanencia, explotación física, si no también por una sobre carga de responsabilidades en el juego y por la falta de variantes a las opciones principales, más que nada, en el sector ofensivo.

El hecho de encontrarse en postemporada y no teniendo alternativas a lo que generaban sus dos estrellas máximas, ha llevado a que los Toronto Raptors tengan que irse más tarde o más temprano a descansar hasta la siguiente campaña

 

¿Qué ha cambiado en los Toronto Raptors?

Dwane Casey es de los mejores entrenadores defensivos de la liga, de esto no hay ninguna duda, pero su falta de variantes en ofensiva es de las cuestiones que mayormente se le han achacado. Este año el bueno del «coach» ha cambiado con la estructura interna de su equipo casi radicalmente, confiando en una rotación que dista mucho de lo que venía realizando en años anteriores.

Variantes en el estilo de algunos de los titulares (sobre todo en DeMar DeRozan y Jonas Valanciunas) pero principalmente en el peso en minutos y en las formas de juego de su segunda unidad.

A contraposición de lo que veníamos viendo en años anteriores, los suplentes permanecen en cancha durante varios minutos sin ningún miembro de la primera guardia, con un juego y estilo completamente propio y novedoso para lo que estábamos acostumbrados a ver en los canadienses.

 

Composición, forma y ejecución de la alineación:

Arranquemos con la conformación de este quinteto que, como veremos a continuación, está apoyado en un sólo veterano (C. J. Miles), en tres jugadores de segundo año (Fred VanVleet, Pascal Siakam, Jakob Poeltl) y el “sophomore” Delon Wright.

“La garra” de los Toronto Raptors es conducida por el “undrafted” Fred VanVleet, un explosivo base reclutado durante la “summer league” del 2016, quien aporta su gran defensa y visión de campo.

Apoyando al ex Wichita State, se encuentra Delon Wright, escolta de gran despliegue físico y habilidad para generarse sus propios tiros, drafteado por la franquicia en el puesto número 20 del Draft del 2015.

El conector y pegamento es el camerunés Pascal Siakam, un espigado alero de 2.08 metros de altura y temibles 2.19 metros de envergadura, con un motor a prueba de balas, versatilidad elevada a la enésima potencia y un perfil ideal para lo que busca su entrenador.

La experiencia y anotación exterior la da el veterano C.J Miles que, desde la posición de cuatro, abre la cancha con su fiable tiro de tres puntos y sapienza para guiar a este grupo de jóvenes.

El ancla defensiva y protector del aro lo lleva el austriaco Jakob Poeltl. El siete pies ex Utes aporta su granito de arena haciendo el trabajo sucio para que se luzcan sus compañeros.

El momento de partido de este quinteto llega cuando C. J. Miles reemplaza a DeMar DeRozan (finalizando el primer cuarto) a partir de ese momento “La Garra” empieza con su trabajo de cacería en manada, como buenos raptores que son.

Si la primera unidad vive del juego de sus dos estrellas, la segunda practica un juego diametralmente opuesto en el que el factor colectivo prima por delante de todo.

Casey entendió que, apoyado en su fuerte trabajo defensivo, podría imprimir ese mismo sentido solidario al ataque. Una estructura móvil que utiliza el pase, lo bloqueos y el movimiento continuo del personal como herramienta para generarse los mejores tiros posibles.

Todo comienza en el sector defensivo en estos Toronto Raptors, el perfil del entrenador se imprime en un sistema versátil en el que hay presión constante de la pelota (una vez que el equipo contrario pasa la mitad de cancha). Brazos en alto, corte de línea de pases, ayudas atentas y solidarias… es una verdadera máquina de arrinconar y estrangular al ataque contrario.

 

 

Como si fuesen raptores, este quinteto lo hace todo en colectivo. Atentos a su marca, tratan de permanecer con su asignación original, pasando las cortinas con buen movimiento de pies, pero atentos a cualquier situación de cambio o de desbalance de la defensa para ayudar instantáneamente, como acá vemos a Siakam:

 

 

El corte de líneas de pase es un factor fundamental del apartado defensivo posicionados en ¾ de jugador con brazos extendidos (bien de manual) y ayudados por sus características físicas. Suelen ser muy agresivos para generar pérdidas y obtener puntos fáciles en transición, aunque no sean siempre efectivos en la ejecución de la contra.

 

 

VanVleet y Wright presionan en el perímetro, Siakam es un conector entre el “front court” y el “back court” ocultando a C.J Miles con el aporte de Jakob Poetl. El ex Pacers es el punto más flaco de esta defensa, pero metido en el andamiaje colectivo es prácticamente imperceptible y hasta se contagia del resto.

 

 

Jacob Poeltl está atravesando su segundo año en los Toronto Raptors y cada vez se lo ve más cómodo. Está atravesando un proceso similar al que vivió en la NCAA, donde tuvo un salto cualitativo gigante de su primer año al segundo. El austriaco ha bajado de peso para ganar movilidad defensiva y se empiezan a ver varias de sus fortalezas como la protección del aro, el rebote y su solidaridad continua en ayudas secundarias.

 

 

No todo es defensa en este variopinto conglomerado de jugadores, su juego ofensivo en estacionado es muy dinámico. El “back court” cuenta con buenos tiradores VanVleet (40% de efectividad en triples) Delon Wright (35%) y C.J. Miles (39.1%) que aprovechan muy bien el movimiento de pelota para cargar del lado fuerte, revertir sobre el débil y castigar en catch and shoot, como vemos en esta acción:

 

 

Hemos visto durante mucho tiempo a los equipos de Casey jugar aclarados y vivir del talento individual, pero esta alineación rompe con todo lo visto en los últimos años. Moviendo el balón constantemente, generando espacios con bloqueos y rompimientos. Si el «pace» de la segunda unidad es más bajo que la de los titulares, se debe a su tendencia a mover la pelota y jugadores hasta encontrar el tiro más cómodo y efectivo.

 

 

Corren muy bien el sistema y poseen jugadores muy inteligentes, que saben cuándo se produce una ventaja por un colapso de la defensa. Esto es recíproco tanto en el jugador que asiste como en aquel que ataca el espacio generado. Un claro ejemplo de ello lo vemos con esta acción en la que Poeltl lee el desbalance y Siakam ataca el hueco desde el lado ciego sin ser detectado.

 

 

Si por algún motivo el ataque principal no funciona, estos Raptors pueden optar siempre con los buenos bloqueos del austriaco para generar ventajas, que jugadores talentosos como Wright pueden usufructuar. El escolta es el que tiene carta libre a la improvisación al momento de romper los esquemas. Aunque muchas veces no saque ventajas, es un jugador al que hay que cuidar de cerca ya que si puede driblear a campo abierto se va a generar su tiro.

 

 

 

La importancia que está teniendo este grupo de jugadores es tal que son los que despegan las ventajas producidas por los titulares o, como el caso del último encuentro vs Wizards, los que remontan una desventaja y dejan al equipo en una situación más favorable.

Con un exorbitante dato de 121 puntos de “offensive rating” y otro descomunal de 94 puntos de “defensive rating” están siendo el quinteto más efectivo y demoledor de la liga en este momento.

 

 

La pregunta que todos nos hacemos es: ¿qué hará Casey cuando las rotaciones se achiquen en Playoffs? Lo que parecía una tendencia a principio de campeonato se ha vuelto una realidad. Como los raptores que hemos hablado al principio del artículo, “esta garra” está siendo el arma fundamental del puntero del Este y más allá que esto, le está dando los minutos necesarios de descanso a los titulares planteando un lindo problema para el momento de la verdad en postemporada.

Mientras tanto “la garra” de los Toronto Raptors domina en casi todos los apartados del juego a los rivales y producen un lindo contraste de estilos con una primera unidad, que agradece el respiro que les aportan.

 

 

Fuentes estadísticas: NBA stats / Basketball Reference

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