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NBA avanzada: edificando el próximo campeón

La NBA está gobernada por los Golden State Warriors, pero ¿cómo han hecho los contenders de los últimos tiempos para posicionarse ahí?

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¿Existe una formula única para el éxito? Claro que no, ni siquiera existe una pócima que pueda replicar un resultado infalible (gracias Harry Potter por tanto), por lo cual hay varios caminos que pueden llevar a la tierra prometida (anillo). La NBA no escapa a estos parámetros y aquí trataremos de analizarlos.

¿Existen los modelos puros en la NBA?

Si nos ponemos a pensar y analizamos como se han construido los equipos “contenders” en los últimos 20 años, vemos que no existe un método o modelo que se base en un solo aspecto para edificar competitividad de élite.

Repasemos los últimos campeones para ver cuáles fueron sus formulas y pongamos la vista en los que pretenden competir con aquellos que tienen el poder en la actualidad.

Golden State Warriors:

Los Warriors vigentes campeones

Guillermo Mayol (The Wing)

Los vigentes campeones y finalistas en los pasados cinco años forjaron su imperio de control total vía “Draft”, curiosamente no eligiendo en puestos top cinco, si no en la medianía de la lotería y con patrones “no tradicionales”.

Tanto Stephen Curry, como Klay Thompson y Draymond Green (su columna vertebral) son jugadores que han pasado tres, o más años en la NCAA (aquí está la primera cuestión disruptiva). Las elecciones de las franquicias suelen tomar el factor etario como una cuestión capital, tratando de conseguir jugadores más jóvenes y de mayor potencial, sobre todo, cuando se elige en lotería (puestos del 1 al 14).

Los de la bahía apostaron a otras cuestiones como: talento vigente, experiencia, conocimiento del mundo NBA (los padres de Thompson y Curry son ex jugadores) y “fit” entre ellos.

Otro factor que suele influir y mucho en los “scouts” de la liga, es si los jugadores son determinantes en lugares de prestigio o en universidades pequeñas. La lógica utilizada es que si son buenos en contextos de presión (programas tradicionales) podrán manejar la del ser profesionales en una franquicia NBA.

Los Warriors rompieron el esquema, drafteando dos jugadores de tercer año y de universidades pequeñas como son: Davidson College (Curry) y Washington State (Thompson).

Con Draymond Green la cuestión no escapa a la heterodoxia, sobre todo al momento de elegir a un jugador que, según los expertos del momento, era muy grande para ser un tres y muy bajo para ser un cuatro… si supieran que terminó defendiendo a cincos.

Pensar diferente para sacar provecho del contexto. Cuando esto se hace y se va en contra de los esquemas con la seguridad de saber cuál es el problema o la solución se suelen marcar épocas, como bien muestra esta gran escena de “Moneyball”.

 

 

Los Golden State Warriors cambiaron el juego moderno, basaron sus análisis en otros puntos y rompieron mitos y tabúes vigentes hasta ese momento. Ya dominaban el planeta básquet cuando Kevin Durant llegó a Oakland vía agencia libre (misma manera que Andre Iguodala años atrás).

Los modelos puros de ensamblaje de equipos competitivos en la NBA no existen, necesitan de vías adicionales (agencia libre, traspasos o jugadores que funcionen como núcleo atractivo) como veremos a continuación.

 

Cleveland Cavaliers:

Los Cavaliers

Erik Drost (CC)

Se podría decir que los de Ohio también basaron su conformación desde el Draft directamente (Kyrie Irving, LeBron James y Tristan Thompson) e indirectamente (traspaso de su pick número uno por Kevin Love).

Más allá de esto, hay que tener en cuenta otras cuestiones, como el poder de atractivo que tiene LeBron James en su faceta de “fundador de equipos competitivos” y otro complemento como es el factor suerte, para seguir con las analogías “Potterianas” diremos que el “felix felicis” funcionó para los Cavaliers (draftearon tres número uno en cuatro años y dos en forma consecutiva).

 

David Griffin, ex “general manager”, tiene mucho que ver en el ensamblado del equipo que llegaría a cuatro finales consecutivas y le arrebataría a los Warriors el campeonato del  2016. Griffin no solo montó el operativo retorno de LeBron, si no que consiguió la renovación de Irving y construyó vía traspasos las piezas complementarias de ese equipo, incluyendo el “trade” de Kevin Love.

Se podría decir que el nivel de gestión ha sido bueno, después discutimos si se sobrepagaron a algunos jugadores (Hello Jr Smith, Hello Thompson) pero no hay dudas que, a nivel competitivo, reinaron el Este prácticamente sin oposición y que tuvieron que verse las caras con uno de los mejores equipos de todos los tiempos.

Optimización de recursos parece haber sido el lema en Ohio, pero manteniendo un parámetro que veremos repetirse una y otra vez: el Draft como estructura central directa o indirecta para forjar “contenders”.

San Antonio Spurs:

Los Spurs y la vigencia en 20 años

Guillermo Mayol (The Wing)

Si hablamos de proyectos de competencia de élite sostenidas en el tiempo no podemos dejar de lado a los texanos, que durante prácticamente 20 años han mantenido la vara muy alto en cuestiones de competitividad.

Los Spurs ganaron cinco anillos desde la llegada de Tim Duncan via “Draft/Tanking” en el año 97, un equipo basado en una clara estructura equipista que fue completando los agujeros del plantel con jugadores internacionales o drafteando perfiles adecuados para las tareas que tenían que realizar a posteriori en cancha. Si a esto le sumamos al mejor entrenador del mundo, el resultado es el que vimos hasta ahora.

Tim Duncan, número uno del Draft en el año 1997, Manu Ginobili segunda ronda puesto 57 del 99 y Tony Parker puesto 28 del 2001, fueron la columna vertebral en la que se sostuvo el proyecto de Popovich.

El entrenador junto a R.C Bufford, a diferencia de los dos ejemplos que hemos visto, trazaron una metodología particular, partiendo del esquema como sistema estructurante y los talentos supeditados al conjunto. Duncan, Ginobili, Parker y luego Leonard como factores diferenciales de talento, pero ninguno por encima del esquema. Esta “Spurs Way” fue mutando en estilos de juego pero siempre la totalidad primó por sobre el individuo.

El factor diferencial está dado por los movimientos complementarios, algunos vía “trade” y otros por agencia libre, con la particularidad que muchos de ellos fueron provenientes del básquet FIBA lugar inexplorado por muchas franquicias al momento de sumar jugadores de rotación.

El traspaso de George Hill por la elección de Leonard, se podría marcar como uno de los movimientos más diferenciales de la franquicia texana, sumado a otros de menor calibre pero con impacto marcado Boris Diaw firmado en “waivers”, Danny Green vía agencia libre o como el mítico Robert Horry de la misma manera (por nombrar algunos).

No es casualidad que muchos jugadores de rol no funcionaran en otros equipos de la NBA. Los Spurs draftearon siempre pensando en necesidades especificas y cualidades que se acomoden a lo que necesitaban y nada más, por eso sus rendimientos se maximizan dentro del conjunto.

 

Patrones comunes y futuros “contenders”:

Como podrán ver los modelos de edificación de un equipo que quiere pelear por el anillo tienen un lineamiento general, directa o indirectamente, se han valido de las elecciones de “Draft” para ello.

Hemos recorrido como se conformaron los últimos tres campeones de la NBA y podemos observar que estos han reforzado el valor de las rondas. Antes era muy común ver a equipos desprenderse de primeras elecciones o moverse en la noche misma de Draft ofreciendo un par de ellas.

Todo esto ha cambiado, las nuevas reglamentaciones de la liga dan la posibilidad a las franquicias que escogen un jugador de poder retenerlo prácticamente entre siete y nueve años si firman extensiones o nadie iguala contratos durante su libertad restricta.

El panorama ha cambiado tanto que un general manager de renombre como Daryl Morey decía esto en la última Sloan Sports Analytics Conference” respecto al valor los «picks»:

 

«Lo único que salva la brecha son las selecciones de draft y para mí, son como cigarrillos en prisión». «Esa es la única moneda que tienes. El valor cambia hacia arriba y hacia abajo todo el tiempo y lo convierte en un mercado no poca liquidez. Hemos hablado en el pasado de que si la NBA nos permitiera hacer intercambios como, ‘Oye, haremos este intercambio y si ese jugador juega bien, tendrán que enviarnos otra selección o si se lastima, no tiene que enviarnos algo más tarde, «eso reduciría algunas de estas brechas de valor y facilitaría los intercambios».

 

Como verán valor de las elecciones ha subido mucho y ya es difícil liquidarlas en traspasos. Otro de los puntos en que se nota esto es en la cantidad de protecciones que poseen los “picks” cuando están envueltos en “trades”. En los tiempos que corremos obtener una primera ronda sin protección es una ganancia muy alta.

Desde que Danny Ainge timara a los Brooklyn Nets en el traspaso de Kevin Garnett y Paul Pierce, toda la NBA ha tomado nota. Los ejemplos de los que hablamos anteriormente y la restricción del espacio salarial tras el salto de los últimos años nos llevan al contexto de inflación del valor de las primeras elecciones que vivimos en la actualidad.

En este presente de un mercado “proteccionista” la formula para la construcción de un equipo competitivo esta clara. ¿Pero cuales son los que van en ese camino?

Los que marcarán el camino en la NBA:

celtics

Guillermo Mayol (The Wing)

Los Boston Celtics han montado su reconstrucción a caballo de una estructura sólida, cuerpo técnico de excelencia, “front office” envidiable y montaña de “picks”. En 5 años pasaron de no entrar a playoffs, a jugar dos finales de conferencia de manera consecutiva, firmar dos agentes libres de calidad (Al Horford y Gordon Hayward) y traspasar por una super estrella como Kyrie Irving. A lo anterior, podemos sumarle la frutilla del postre: Jayson Tatum y Jaylen Brown.

Los Sixers tomaron el camino más criticable, pero no por ello menos efectivo. El “tanking” les granjeó de talento joven de excelencia (Joel Embiid, Ben Simmons, Markelle Fultz (¿?), pero todavía se encuentran a mitad de camino para colocarse en la categoría de “contenders”.

El próximo paso para los de “la ciudad del amor fraternal” está claro: utilizar el espacio salarial para encontrar agentes libres de calidad y complemento final para el proyecto. El siguiente verano será clave, si tomamos en cuenta la cantidad de jugadores en libertad de acción y de gran talento que habrá disponibles.

En el Oeste, los Houston Rockets parecen haberse jugado una carta de mucho riesgo firmando un contrato a Chris Paul tan largo y con tantos ceros. La renovación de Capela es un factor positivo, pero el quedarse cortos para disputarle la supremacía a los Warriors está en el tapete, sobre todo con la perdida de poder defensivo (Ariza, Mbah a Moute) y la incógnita del “fit” de Carmelo Anthony.

Los Rockets están jugando una carrera contra el tiempo, la proyección a largo plazo parece tener las piernas cortas si los comparamos con los dos anteriores.

Utah Jazz y Denver Nuggets (plantillas jóvenes de mucho talento, buena estructura y potencial de crecimiento) su mayor dificultad radica en pertenecer a un mercado pequeño y poco atrayente para los jugadores propios y aquellos que quieran llegar a futuro. LeBron James y las luces de Los Angeles tienen un factor de imán difícil de igualar y este puede ser su mayor inconveniente.

Algo queda claro: quienes conserven la mayor cantidad de primeras rondas y las sepan administrar, serán aquellos que forjarán la siguiente dinastía tras lo que parecen ser unos Warriors con la “piedra filosofal” en sus manos.

 

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