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NBA avanzada: Jayson Tatum y Donovan Mitchell «dejando huella»

Donovan Mitchell y Jayson Tatum llegaron a la NBA e inmediatamente tuvieron un impacto inusitado, acá les traemos su derrotero

Jayson Tatum y Donovan Mitchell dominan la NBA

Keith Allison (CC)

Jayson Tatum y Donovan Mitchell no solo comparten ser dos de los proyectos más interesantes de la última camada NBA, sino que además tuvieron que suplir la ausencia del mismo jugador. ¿Cómo es eso? Gordon Haywad migró a Massachusetts, dejando un vacío que el ex Lousiville cubriría a lo largo del año, mientras que Jayson Tatum, haría lo mismo, pero por razones y motivos menos felices.

 

Gordon Hayward: generador de posibilidades

El 4 de Julio del 2017 los fuegos artificiales aparecieron pasado el mediodía del Este, cuando Chris Haynes, anunciaba que Gordon Hayward firmaría con los Boston Celtics. Tras el anuncio vino un día de marchas y contra marchas entre los periodistas de Yahoo Sports y ESPN desmintiendo o apoyando al dueño de la exclusiva.  Esa misma noche el jugador ratificaría los dichos del periodista en un artículo para The Players Tribune y se despediría de Salt Lake City.

El alero nacido en Indiana, venia de su mejor temporada como profesional consiguiendo por primera vez alcanzar su status de «All Stars», y posicionándolo como uno de los mejores de la liga en su posición.

 

 

Quin Snyder no tenía una tarea sencilla, debía reemplazar a su mejor anotador y jugador franquicia. Los 21 pts, 5.4 reb, 3.5 ast y 39% 3p dejaban un problema estructural de gravedad y los pronósticos no eran los mejores en la capital mormona.

El mercado de agentes libres cerraba con los Utah Jazz solo incorporando a Ricky Rubio vía traspaso y a jugadores con poco renombre como Royce O´Neal , pero algo parecía haber sido un acierto rotundo: su elección de «Draft».

La noche de elecciones el conjunto de Salt Lake City sabía que tenía que hacer algo para encontrar el perfil que necesitaba para el equipo. Los trabajos pre-draft habían dejado a Donovan Mitchell en alta consideración para Snyder y su cuerpo técnico. Mediante un traspaso con los Denver Nuggets se hicieron con la elección número 13 y enviaron a Colorado a Trey Lyles y la elección #24.

 

 

Inmediatamente el ex Louisville empezó a mostrar que su nivel de aporte podría ser mayor de lo que pensaba en un principio y tras la salida de Hayward posteriormente, mucho más.

En la otra costa, Jayson Tatum era elegido en el puesto número tres luego de haber sido negociada su elección por el número uno, en una jugada más que arriesgada de Danny Ainge.

El ex «Blue Devil» tuvo un comienzo fulgurante, opacando al mismo Markelle Fultz en su primer partido de verano y acallando rápidamente las voces críticas del traspaso, demostrando que su defensa era mejor de la esperada y, sobre todo, su lanzamiento de tres puntos más efectivo y consistente que en la universidad (solo 29 juegos).

La Summer League” dejó una muestra clara de que Jayson Tatum era un jugador mucho más maduro y consistente de lo que se decía en sus “scoutings”.

 

 

Los Boston Celtics habían iniciado sus partidos de pretemporada con Hayward en posición de “small forward” y Al Horford de cuatro, mientras que Aron Baynes era el “center”. Jayson Tatum venía desde el banquillo como segundo recambio tras la entrada de Marcus Smart.

En el último encuentro del “training camp” (vs Charlotte Hornets), Brad Stevens sorprendió a todo el mundo y puso una alineación baja con Tatum de alero y Hayward de “power forward”, ésta se replicaría en el primer partido de temporada, pero en el Quicken Loans Arena el experimento duraría solo cinco minutos. Gordon Hayward sufriría una de las lesiones más brutales e impresionantes de los últimos tiempos.

Jayson Tatum tendría que afrontar la responsabilidad de suplantar al ex Jazz, y como Donovan Mitchell a muchos kilómetros de allí, lo haría de la mejor manera durante todo el año.

 

Donovan Mitchell y Jayson Tatum: abrazando la responsabilidad

Como veíamos, no pasó mucho tiempo para que estos dos jugadores tuvieran que tomar responsabilidades impropias para un “rookie”, sobre todo, en equipos con pretensiones de meterse en postemporada.

En Utah el comienzo no fue el ideal. Snyder tuvo que pasarse los primeros partidos de temporada regular tratando de discernir cuales eran los roles indicados para Ricky Rubio, Mitchell, Rudy Gobert y más importante aún, el estilo de juego que quería impregnar a su dirigidos.

El “rookie” afrontó sus primeros 11 partidos alternando entre la titularidad y una prueba como sexto hombre. El nivel de anotación mostrado por “Spider” no dejó alternativas a su entrenador que tuvo que insertarlo en la primera unidad y empezar a generar sinergia con el español.

La lesión de Rudy Gobert complicaría mucho medir y evaluar el nivel global del equipo, pero le dio a Mitchell la oportunidad de empezar a generar química con Rubio y a tomar responsabilidades de anotación que no tenía previstas desde un inicio.

El estilo de juego de los Jazz durante la lesión del francés cambió a una versión más explosiva y rápida, con alineaciones bajas que usaron el «extra pass» y el ataque de los espacios del lado ciego, con el triple de esquina como bandera. Un calendario más amigable, le otorgó victorias que necesitaban como el comer y Donovan Mitchell fue el abanderado y emblema del momento.

Un día después de publicar este análisis sobre lo que estaba ocurriendo con los Jazz, el ex Louisville se despachaba con 41 pts para remontar el juego vs NOLA y llevarse la victoria.

 

 

Por tierras del Atlántico, Jayson Tatum no paraba de sorprender a todo el mundo. Con la titularidad indiscutida teniendo en cuenta la falta de personal de los Celtics (Hayward, afuera por la temporada y Marcus Morris con problemas en la rodilla) el novato tuvo vía libre para ir ganando experiencia y aprendiendo su rol junto Kyrie Irving y Al Horford.

Las 16 victorias consecutivas de los de Massachusetts ponían al ex Duke en el escaparate mediático, sobre todo con su nivel asertivo desde la línea de 7.25 mts (en teoría una de sus debilidades).

Aprovechando los caminos que le abrían sus compañeros Jayson Tatum mostró una faceta hasta el momento desconocida en su repertorio: el juego sin pelota.

El desequilibrio generado por Kyrie y el nivel de “playmaking” de Al Horford, fue explotado una y otra vez por el #0, con tiros liberados desde las esquinas y rompimientos por el lado débil o línea de fondo.

 

 

El NBA “rookie wall” y el camino a “Playoffs”:

Ambos jugadores experimentaron el momento más crítico para un novato en su primera temporada, aunque Donovan Mitchell pudo sortearlo de mejor manera por la vuelta de Gobert y delegar un poco de responsabilidades, Jayson Tatum lo sufrió junto a la caída de rendimiento de todo el equipo previo a “All Stars game”. Esto decía a Bill Simmons en una entrevista reciente para The Ringer:

 

“En enero pude sentirlo (el “rookie wall”) física y mentalmente. Recuerdo jugar un martes y hacer 22 puntos y volver a hacerlo el jueves y meter dos puntos, perder la pelota entre mis piernas, olvidar las jugadas. No podía entender como ciertos días lo tenía controlado y otros pensar que no podía jugar más al básquet, hasta que llegó el parate de mitad de temporada y pude superarlo”.

 

Luego del receso de mitad de temporada, los Utah Jazz parecían haber encontrado el camino con el equipo completo y una dinámica más asentada de lo que el entrenador pretendía en cancha. La segunda parte del año fue una espiral ascendente para los de Salt Lake City que los metería en postemporada con un Donovan Mitchell ya instalado como primera alternativa ofensiva del equipo.

Frenemos un poco para pensar en lo que estaba ocurriendo. Más allá de que tanto los Celtics como los Jazz tienen una estructura de equipo muy sólida, que puede cobijar el talento de un novato y potenciar sus habilidades, no es normal que un “rookie” cargue con la ofensiva de su equipo y lo transforme en victorias. Tanto Mitchell durante toda la temporada regular, como  Tatum lo haría tras la baja definitiva de Kirie Irving, tamaña responsabilidad traducida en victorias habla de que estamos ante dos jugadores fuera de lo común.

El alero de los «orgullosos verdes» elevó su impacto ofensivo exponencialmente llegando a promediar 19 pts en los últimos 13 juegos para cerrar la temporada, incluyendo partidos en el Oeste, frente Portland y los mismos Jazz en el mejor momento de la temporada.

Donovan Mitchell desandaría el mismo camino, metiendo a su equipo en postemporada con una segunda parte monstruosa con récord de 18-6 incluido. El combo “guard” promedió 22 pts. 4.1 ast. 4.3 reb para guiar a su equipo a los “Playoffs”, en una lucha descarnada en la más salvaje competitividad del Oeste.

Para entender un poco el nivel de lo que estamos hablando y de lo espurios que son estos casos, bastan con ver la estadística que marca que Donovan Mitchell es el quinto jugador en la NBA desde la temporada 83/84 que lidera su equipo en puntos siendo novato y metiéndo a él y sus compañeros en postemporada. Aquellos que están en la lista marcan a las claras que estamos ante un jugador fuera de serie.

 

 

“NBA Playoffs”: el momento de ratificar pergaminos

Muchos esperan que el rendimiento durante la temporada regular no se pueda replicar en “Playoffs”, estamos hablando de dos competencias completamente diferentes. Los ajustes tácticos son llevados a niveles extremos, la competitividad se acrecienta a niveles insospechados y la experiencia y la presión llegan a puntos nunca vistos para un jugador recién llegado a la liga.

Tatum recordaba las sensaciones de lo vivido junto a Bill Simmons:

 

“Los Playoffs son como una temporada diferente, es mucho más intenso todo. Para mi es mucho más divertido, quiero volver a estar ahí”.

 

Declaraciones de “jugón” a este chico le gusta el protagonismo, de eso no hay dudas, si no que lo digan sus actuaciones en las series contra Sixers y CAVS. Lo mismo puede decirse de Mitchell, que ha cargado con todo el peso, sobre todo, tras la lesión de Rubio en medio de la postemporada.

El recorrido del ex Duke ha sido más largo que el de Utah, pero eso no deja de marcar que su implicancia y peso específico en el juego no haya sido determinante. El base mejoró la prestación que venía realizando en temporada regular: 24.4 pts., 4.2 ast. 5.9 reb y 1.5 robos. Estamos hablando de estadísticas que lo colocan a la altura de estrellas consagradas de la liga, lo que no es poco.

Al final de la serie vs Rockets, se pudo notar una merma física en Mitchell, normal si tomamos en cuenta la cantidad de minutos jugados y el altísimo “usage” (volumen de jugadas finalizadas por un jugador con tiro de campo intentado, tiros libres tomados o pérdida de balón) que tuvo durante la postemporada 31.8 vs el 28 en “regular season”.

La baja de Rubio fue un golpe del que no se pudo recuperar Utah, pero nos dejó un par de partidos más para disfrutar de un Donovan Mitchell que parece haber llegado para hacer historia:

 

Del otro del país, solo LeBron James pudo detener la carrera ascendente en protagonismo de Jayson Tatum. La serie vs Sixers giró el péndulo de peso de Terry Rozier y Jaylen Brown al alero y durante la serie vs CAVS, solo el de San Louis parecía que podía detener al “Rey”. El juego siete mostró que todavía falta un poco “No me gané todavía esos tiros finales” confesaba recientemente en una entrevista. No te preocupes Jayson… hay tiempo.

 

 

Conclusión:

Lo que hemos vivido la temporada pasada con estos dos jugadores, que parecen estar íntimamente conectados por una extraña razón, ha sido impresionante. Desde hacía mucho tiempo en que no veíamos tanto nivel de impacto en el juego como han tenido estos novatos y no sería de extrañar que en años posteriores los tengamos encumbrados como dos estrellas de la liga, por el momento solo queda sentarse y disfrutarlos.

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