Conecta con nosotros

NBA

El sueño de Michael Jordan, el problema de los Hornets

Michael Jordan quiso desde jugador el control absoluto. Lo tiene en Charlotte y qué mal lo hace.

La estatua de Michael Jordan en los aledaños del United Center | Jean-Pierre Magnan (CC)

Su magnificencia en pista es indiscutible. Nadie se atreve a discutir a Michael Jordan como el jugador más grande de todos los tiempos. Esa mirada del tigre de His Airness, su capacidad destructora, es intrasladable al Michael Jordan ejecutivo.

Al igual que es considerado el GOAT en las pistas por toda la comunidad del deporte, Jordan es pésimo fuera de ese rol.

 

Como jugador ya se veía venir

Esa personalidad de Michael Jordan, dura y en ocasiones excesiva para compañeros, proyectaba el que terminaría como su sueño. Le encantaba opinar en todos los temas referentes al futuro de los Bulls y en más de una ocasión hizo recomendaciones nefastas.

La más destacada ocurrió en 1987. Michael presionaba a Jerry Krause, GM de aquellos Bulls que pasarían a la historia, para que seleccionase a Joe Wolf en el Draft. Krause pasó completamente de su estrella y se quedó con Scottie Pippen. Debe dar las gracias Jordan porque le ignorasen.

 

El Michael Jordan jugador y GM

Tras una histórica carrera con sus idas y venidas, Michael colgaba las botas. Según él, al 99.9%. Compraba una parte de los Washington Wizards para levantar al equipo y liderar la reconstrucción. Liberó salarios y trajo rondas. Hizo un payroll para tankear, básicamente.

En la capital completó dos decisiones criticadas a la postre: la primera, elegir a Kwame Brown como número uno del Draft (pufo histórico, solo superado por Anthony Bennett). La segunda, firmarse a sí mismo como agente libre para ayudar a los Wizards. Incluso traspasó a Richard Hamilton a los Pistons (poco después campeones, gracias MJ) por no encajar con él.

Y ese era el verdadero sueño de Michael Jordan. Tener el control absoluto. Jordan ansiaba manejar y decidir todo a su antojo. Saliese bien o mal, ¿y quién se lo iba a negar al mejor jugador de todos los tiempos?

 

Regresa a casa y reina en Charlotte

Michael volvía a su hogar, al Norte de Carolina. Aparecen los Charlotte Bobcats en escena como nuevo equipo en la NBA y el GOAT como su máximo mandatario. ¿Qué podía ir mal? Casi todo.

Desde que adquirió el equipo decidió ser ejecutivo Michael Jordan suma decisiones nefastas una tras otra. Creó un equipo competitivo con Gerald Wallace o Raymond Felton, que después demolió de forma incomprensible en pésimos traspasos tras alcanzar los Playoffs. Es cierto, aquellos Bobcats necesitaban reconstruir, pero no de esa manera.

Michael Jordan es el responsable directo, el creador del peor equipo NBA de todos los tiempos: 7-59 de los Bobcats en la 2011/2012. Elecciones del Draft pésimas como Adam Morrison, Bismack Biyombo o DJ Augustin, además de Brown, y grandes salarios a otros pufos como Tyrus Thomas. Hasta que decidió dar el poder al actual GM, Rich Cho.

Keith Allison (CC)

Tras un lavado de cara, la llegada de Kemba Walker y una segunda aparición en Playoffs, Cho y Jordan siguen con sus malas decisiones. Quieren traspasar a Walker, el jugador con más talento de su franquicia, para liberar salarios que ellos mismos trajeron. La idea recuerda al payroll formado el año de la demolición de los Bobcats de Gerald Wallace.

Fueron Michael Jordan y Rich Cho quienes propusieron a Nico Batum una renovación de estrella. Necesitaban la continuidad del francés, pero no a ese precio. Michael Kidd-Gilchrist es, además de otro pufo, un salario que deberían haber liberado en su día. Más un Marvin Williams inconsistente y en cifras de complemento de lujo y un Dwight Howard muy productivo pero con contrato tóxico.

Quieren derruir el proyecto porque no están en Playoffs. Otra gran idea de Michael Jordan. Un equipo en una situación salarial asfixiante, con un quinteto titular de los mejores de la liga y un banquillo penoso. Puedes meterte de lleno en el impuesto de lujo o puedes destruirlo todo. ¿Qué hará Jordan? Cómo siempre, lo que quiera.

Dicen los ejecutivos que una vez metido en el impuesto de lujo debes lanzarte a la piscina. Tyreke Evans o algún otro expiring serían alivios para los Hornets, por lo menos con el objetivo de sobrevivir este año. ¿Sería la mejor decisión? Posiblemente, pero no garantiza el éxito.

 


 

Y es que Michael Jordan quería esto: hacer las cosas a su manera. Nadie en medio que le diga qué hacer. Así es el Michael Jordan ejecutivo. Ese que sin preguntar a Kemba Walker por la renovación le pone en el mercado, jugador que ahora debe liderar a tu equipo pese a estar hundido mentalmente.

La peor decisión de Michael Jordan no es poner a Kemba Walker en el mercado o seleccionar a Kwame Brown. Su peor decisión es convertirse en ejecutivo y hacerlo nada más retirarse. Debió darse unos años libres, jugar al golf, fumar puros y seguir la evolución de baloncesto, pero ¿quién le iba a decir al mejor jugador de todos los tiempos lo que hacer? Nadie. Así es y será Michael Jordan.

Comentarios

Más en NBA

El mejor baloncesto NBA en tu correo

El mejor baloncesto NBA en tu correo

No te pierdas nada con nuestra newsletter semanal

¡Muchas gracias por suscribirte! ¡Preparáte!

Shares
Share This