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Miami Heat sorprende a golpe de defensa

En South Beach están reeditando las sensaciones del curso pasado equilibrando el sistema. Spoelstra lo ha vuelto a hacer.

Josh Richardson, mejor jugador all around de los Miami Heat

photocat001 -https://www.flickr.com/photos/46097811@N03/

Los Miami Heat solo pueden definirse con una palabra esta temporada: impredecibles. El grupo ya nos encandiló el año pasado, por tercer curso consecutivo de resaca tras la marcha del Rey que dejó dos títulos en la ciudad, y dirigidos por un gran Erik Spoelstra con diez años de antigüedad en la franquicia. El 41-41 de la pasada temporada vino marcado por un último tramo, digamos un post “All-Star”, estelar. Un récord de 30-11 en la segunda mitad del año les colocaba en la élite de la liga en ciertas categorías.

Este año no se quedan atrás. Tras atraer las críticas tras una postemporada algo vaga y un comienzo de curso lento, las aguas han vuelto a su cauce. Desde el 6 de diciembre, donde su récord era de 11-13, una racha de 13 victorias en 17 partidos ha vuelto a encumbrar a los Heat.

 

¿Cuál es el secreto de Miami Heat?

El secreto de los Miami Heat no es fácil de descifrar, ni mucho menos. Cuando un curioso aficionado busca indagar en las estadísticas avanzadas, intentando averiguar por qué los Heat se encuentran primeros en su división sureste, y cuartos en la Conferencia Este, se encuentran con lo siguiente: clasificados como vigésimo octavos en puntos anotados, vigésimo cuartos en rebotes capturados y vigésimo segundos en asistencias.

No obstante, no hay que alarmarse con estos registros teniendo un récord positivo de 24 victorias frente a 17 derrotas. El objetivo de los de Spoelstra son los “Playoffs“, y si siguen arrastrando a los rivales a su juego, todo continuará de maravilla. Decimos arrastrar a su juego, porque los Heat juegan con el tercer ritmo más bajo de la liga (96.8), y cuando implantan dicho sistema en un partido, es muy difícil que se les escape si hacen gala de su compacto conjunto.

Miami es un gran equipo cuando defiende. Está muy claro que es esta característica lo que los hace buenos. Frente a un ataque nivelado, que se encuentra calificado como el vigésimo tercero mejor de la liga en ratio ofensivo, lo importante es la defensa. En las victorias, un “rating” neto de 8.9, que esconde un ratio defensivo de 98.7 y uno ofensivo de 107.6,el equipo está mostrando una versión que eclipsa totalmente al caso de las derrotas: 98.4 de ratio ofensivo (9.2 puntos menos que en los partidos ganados) y un rating defensivo de 113.5 (14.8 puntos peor), que nos lleva a un ratio neto de -15,1. Os dejamos un ejemplo de lo que pueden conseguir defendiendo en un partido de este curso contra los Grizzlies.

Nos encontramos ante un conjunto que está jugando mejor este año fuera de casa que dentro. Mientras que “on the road” están en positivo (+0.6) en lo que a diferencia de ratings se refiere (102.9 ofensivo frente a un 102.3 defensivo), en el AmericanAirlines Arena, el asunto es distinto: el ratio ofensivo es mayor (104.6 puntos por 100 posesiones), pero el defensivo empeora con creces (107.5 tantos recibidos por 100 posesiones).

En definitiva, cabe destacar que la defensa hace un gran favor a estos Heat. Sin tener un ataque de élite, la intensidad proporcionada por cada uno de los miembros de su equipo, donde figuran algunos especialistas defensivos (Whiteside, Richardson, Johnson, Winslow) hace efecto: están cuartos en menos tiros anotados por oponente, sextos en tantos anotados por oponente, terceros en menos asistencias permitidas a los rivales, y duodécimos en menor porcentaje de acierto permitido a los contrincantes. La conclusión está clara: Spoelstra se adapta a lo que tiene, jugadores atléticos y con potencial defensivo.

 

El “roster” encaja como pocos

Goran Dragic es, sin duda, el líder de estos Miami Heat

Keith Allison (CC)

La plantilla de los Miami Heat no se limita este año a Goran Dragic, Hassan Whiteside y Dion Waiters. Ni Dragic está en su 20-6-4 del año pasado, pese a que sigue siendo bastante determinante, ni Whiteside ha terminado de encontrar su forma tras lesión (promedia 14-12 con peores porcentajes que el año anterior en 25 minutos por encuentro), ni Waiters es el decisivo escolta del pasado curso (en los mismos minutos, ha empeorado sus registros en 1.5 puntos, 0.7 rebotes y 0.5 asistencias, además de tirar con unos pobres 39.8% de acierto en tiros de campo y 30.6% en triples).

Las buenas noticias son las siguientes: hay ocho jugadores promediando dobles figuras en anotación en los Miami Heat. La consolidación de algunos jugadores en la rotación ha hecho posible la mejora de esta plantilla. Los casos más importantes, sin dudarlo, han sido tres: Kelly Olynyk, Wayne Ellington y Josh Richardson.

El primero ha llegado para ser lo que Josh McRoberts nunca fue: un anotador, repartidor de juego desde el poste y alrededores y reboteador de media. Los 10 tantos (43% desde el triple), 6 rebotes y 2 asistencias en 24 minutos son unos registros muy importantes que han dado al ex Celtic crédito en el sistema de Spoelstra. En segundo lugar, Wayne Ellington, cuyos 8.4 tiros por encuentro se reparten entre 7.1 de tres y 1.3 de dos, está anotando un 41% de intentos desde el perímetro, que le acercan casi a los 11 puntos por partido. Es el sexto hombre anotador por excelencia de este conjunto. Por último, Richardson mantiene su olfato defensivo intacto, y ha aumentado su registro anotador hasta cerca de 13 puntos por noche. El hecho de tener solo 24 años y potencial para mejorar su rol de 3&D le otorgan más valor del que posee.

Por último, toca repartir también méritos entre los ya consolidados James Johnson, Justise Winslow y Tyler Johnson, que han encajado a la perfección con las nuevas adiciones y los jóvenes Bam Adebayo y Derrick Jones Jr. El banquillo está haciendo de las suyas este año, y se presenta como uno de los mejores de toda la competición con jugadores del calibre de los ya mencionados.

 


 

¿Podrá seguir esto así hasta final de temporada? Es la pregunta que se hacen en South Beach, y que invita al debate entre los puestos altos de la Conferencia Este. Los Washington Wizards ya han sido desbancados del cuarto puesto, y ese ‘Big Three’ que forman Toronto, Boston y Cleveland parece inalcanzable.

El techo de estos Miami Heat depende del rendimiento de Waiters y Whiteside cuando estén totalmente recuperados, y en si Spoelstra es capaz de sacar, ojo, todavía más rendimiento a ese banquillo que está entre los mejores de la liga. La defensa, no es mentira, gana partidos, y cada vez existen más ejemplos entre los equipos top de la liga que conciencian a organizaciones enteras. Miami está en ritmo de ganar 47 partidos, y no sería raro verle alcanzar los 50 si el sistema sigue fluyendo. Las alarmas pueden saltar en las primeras rondas de postemporada, incluso en Semifinales de Conferencia, de darse este caso.

Su futuro es lo más alarmante. Sin rondas del Draft y con pocas posibilidades de realizar un gran traspaso, la agencia libre es la única mano que puede dar de comer al proyecto. Pat Riley siempre ha sido una mente cautivadora en los despachos, y puede dar un golpe sobre la mesa trayendo a Miami lo que parece faltarle para aspirar a algo más: una estrella.

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