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Masai Ujiri, «el flautista de África»

El ejecutivo de los Raptors ha sido clave en la franquicia pero puede llegar el momento de salir.

Toronto Raptors Basketball

Masai Ujiri en su último verano con Giants of Africa | Toronto Raptors Basketball

Si Kawhi sale en verano rumbo a los Clippers, la ciudad de Toronto asumirá con tristeza algo que en cierta parte, cabe esperar. Si Danny Green decide firmar en otro lugar y Marc Gasol mudarse de nuevo a otro proyecto, Canadá tendrá que entenderlo. Pero hay una figura en los Raptors que, en caso de salir este verano, tendrá repercusiones en la franquicia y la ciudad: el presidente de operaciones, Masai Ujiri.

Pero los rumores han salido a la luz en los últimos días. Washington Wizards necesita un nuevo jefe y Masai podría estar interesado en la oferta, según publica hoy Ben Standig del CSN Washington. ¿A favor de DC? Ujiri ya vivió allí hace casi 20 años y su mujer creció en District Columbia. En contra, el roster de los Raptors es mucho mejor. Pero el reto, cuanto menos, puede ser atractivo.

Lo intentaron los Knicks en 2016, pero Ujiri acababa de firmar una extensión con Toronto. Ahora, tras haber cumplido con todas las expectativas y superado los sueños de cualquier fan de los Raptors… ¿puede Masai empezar una nueva etapa en su carrera profesional?

Kawhi leonard Danny Green Masai Ujiri Lakers de LeBron

Alejandro Gaitán (The Wing)

Una historia de perseverancia

Nacido en Inglaterra [y no en Nigeria como todo el mundo cree], con 48 años, Ujiri se ha convertido en un prototipo de ejecutivo de éxito en la NBA – y en las grandes ligas americanas. Su carrera, paso a paso pero sin descanso. Su madre, de origen keniata, y su padre, nigeriano decidieron mudar a la familia Ujiri de vuelta a Zaria, Nigeria cuando Masai tenía solo dos años. Allí creció hasta que se mudó a Seattle a estudiar. Su primer paso por Estados Unidos.

Ujiri empezó en Europa como jugador, tras intentos fallidos de jugar en la universidad. Primero en Bismarck State College, de la NJCAA, y  luego en Montana State University Billings, de la segunda división NCAA. Sin éxito pese a su 1.93, decidió cruzar el charco a Europa. Seis años jugando baloncesto de bajo nivel antes de entender que su camino hacia la NBA no pasaba por jugar allá… estaba en las oficinas.

Empezó a comprender cómo funcionaban los despachos NBA y cuál era el camino más rápido para conseguir un despacho propio. Entendió el funcionamiento del baloncesto FIBA, que se convirtió en su principal ventaja. «No era tan bueno como para tener una carrera como jugador, en términos económicos. No iba a ninguna parte» decía Ujiri a Sports Illustrated en 2013.

Fue en 2002 cuando por fin volvió a Estados Unidos, a Washington. Ujiri decidió empezar su carrera buscando un trabajo en la NBA. ¿Cómo? Atendiendo a torneos universitarios y creando una red de networking con entrenadores de college, que le ayudaron a darse a conocer entre los scouts y recursos humanos de las franquicias NBA. Se le vio en torneos de la Big East y Big-12, además de la Final Four. El primer fruto lo recogió en 2003.

Acompañando a un prospect nigeriano a un tryout en Orlando, con entonces John Gabriel como general manager y Doc Rivers como entrenador. Impresionó a ambos, hasta el punto que Gabriel decidió contratarlo como scout internacional. Sin salario, sin dietas, sin viajes, Ujiri tenía que pagar todo de su bolsillo.

Masai Ujiri Nuggets

Masai Ujiri, coach Karl y Carmelo Anthony en 2011 en Denver | USA Today

Denver – Toronto, billete de ida y vuelta

De tener que costearse su trabajo, a ser contratado jornada completa, pasó menos de un año. En 2004, Kiki Vandeweghe, actual Executive VP de la NBA y entonces general manager de los Nuggets, ofreció un puesto a Ujiri como scout internacional. Mismo cargo que en Orlando pero con un sueldo.

Para 2006, fueron los Raptors quienes apostaron por él por primera vez, Bryan Colangelo, como Director of Global Scouting. Un año y medio después, ascendió a asistente de general manager, mano derecha de Colangelo. Un ascenso meteórico. «Se lo robamos a Denver, pero se dieron cuenta del asset que Ujiri es y le ofrecieron el máximo cargo posible», explicaba Bryan a The Star.

Porque en Agosto de 2010, Masai Ujiri se convirtió en el primer General Manager de origen africano en la NBA. Sería la cara visible y el jefe de operaciones de la franquicia en el ámbito deportivo de los Denver Nuggets, el primer equipo que había apostado por él casi una década atrás. Y Ujiri tenía que devolver el favor.

[ver el vídeo a partir del minuto 14]

Sin miedo a arriesgar

Traspasar al jugador más querido de tu equipo no es algo nuevo para Ujiri. Enviar a DeRozan a San Antonio por Kawhi fue arriesgado, aunque el tiempo –ocho meses– ya le ha dado la razón. Más complejo fue traspasar a Carmelo Anthony en 2011 rumbo a New York… a cambio de Kostas Koufos, Wilson Chandler, Raymond Felton, Danilo Gallinari, Mozgov, y la ronda que luego fue Jamal Murray.

Denver hizo la mejor temporada de la franquicia, con 57 victorias y un balance de 38-3 en casa, antes de caer en primera ronda ante Curry, Klay, Draymond, Barnes y Bogut, el último año de Mark Jackson. Ujiri fue nombrado Executive of the Year, un galardón que este año podría –debería– volver a llevarse Toronto, y George Karl fue elegido COY. Un par de semanas después, se mudaría de vuelta a Toronto.

La razón, 15 millones por cinco años. Fue nombrado ‘President and General Manager of Basketball Operations of the Toronto Raptors’, citando el comunicado de prensa. Tim Leiweke, CEO de Maple Leaf Sports and Entertainment, apostó por Ujiri como cara visible del nuevo proyecto, a la deriva desde la salida de Chris Bosh.

Primer año, campeones del Atlántico y conseguir deshacerse de Rudy Gay y Andrea Bargnani, dándole las llaves del proyecto a Lowry y DeRozan. En su tercer año, tercero ganando la división, consiguió llegar a las finales de conferencia. Sin Carter, sin McGrady o Bosh, la ciudad de Toronto soñaba con la NBA y solo el fantasma de LeBron alejaba a los Raptors de la ronda final.

Kawhi Leonard, el superhéroe contra la maldición de Toronto

Africa, el sueño de Ujiri

La NBA es su trabajo, pero lo que mueve a Ujiri cada día es África, el continente que le vio crecer como persona. Adam Silver se refirió a él como el «flautista de todo un continente», en referencia al músico de Hamelín. En su oficina hay un poster de Nelson Mandela y una foto del propio Ujiri con Obama.

Ideó, creó y desarrolló el TOP-50 Bigman Camp en África, y es el director del Basketball Without Borders en el continente, además de ser el fundador de Giants of Africa (GOA), una fundación que une baloncesto y desarrollo en el continente. Su visión siempre ha sido global. Incluso hace 14 años, antes de los Jokic, Giannis, Embiid y Doncic.

You have to cover everywhere. Basketball globally has gotten better, the skill level has gotten better. What some of the international kids are doing in the NBA is amazing» Masai Ujiri, 2005.

El casi-utópico objetivo de Ujiri es que algún día, los niños de África prifieran jugar a baloncesto antes que a fútbol, y para ello, las figuras de Siakam o Embiid son claves. «Social media y los clínics que hace la NBA son clave para llegar a los niños. Quizá tengamos una estrella de Kenia pronto».

Masai Ujiri

Masai Ujiri en la última gala Giants of Africa celebrada en Toronto | NBA.com


Cumplidas todas las expectativas y, por qué no, con un colofón en forma de NBA Finals para los Raptors de Kawhi Masai Ujiri, salir rumbo a Washington y empezar de nuevo otro proyecto. Y al mismo tiempo, llevar la fundación Giants of Africa a la capital de Estados Unidos donde, por cierto, Pops-Mensah Bonsu [inglés de origen africano] es GM del equipo G-League.

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