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La sala de máquinas de los Knicks busca jefe

El puesto de base titular está vacante, y no sobran candidatos para llevar la nave de los Knicks.

Frank Ntilikina podría tener los mandos de la nave.

La felicidad va por barrios, y lo mismo podemos decir de la estabilidad. En los tiempos que corren, las franquicias baloncestísticas de la ciudad de Nueva York no pueden presumir de ninguna de estas dos bonanzas. Sea por historia o por la mayor intensidad de los focos que los apuntan, estos problemas parecen más evidentes en los Knicks. Tras un verano turbulento fuera de las canchas, ha llegado el momento de dejar todo atrás y mirar a un futuro que se espera que cierre viejas heridas. No será fácil, y llevará tiempo.

Los rumores que apuntaban a la salida de Porzingis, y sobre todo los que ya casi dan por hecho el traspaso de Carmelo Anthony, profetizan unos años de transición para los «Knickerbockers». En estos momentos de turbulencias en los despachos, puede ser lo más indicado. Sea como sea, la paciencia comienza a escasear en Manhattan. Precisamente, una de las razones principales de esos dolores de cabeza ha venido por culpa de la posición de base. El experimento de Derrick Rose no salió bien, y quizás cerrar esta vacante puede ser una buena primera piedra para construir de cara a los próximos años.

Los jugadores que pueden ocupar este puesto no abundan en la plantilla de los Knicks, y ni mucho menos sabemos quién será el afortunado que tomará el mando de las operaciones al comienzo de la próxima temporada regular. El entrenador Jeff Hornacek seguro que ya tiene varias ideas para la señalada fecha, pero por lo que se especula por la prensa de La Gran Manzana, el «front office» de los Knickerbockers podría hacer más fácil el trabajo de su técnico. El tiempo dirá.

 

Galones al novato

En estos momentos, la opción más plausible para la posición de base titular de los Knicks ya está en casa. No es otro que Frank Ntilikina. El joven francés fue escogido con el «pick» 8 en el último Draft, y por características puede ser un jugador para muchos años en el Madison Square Garden. El ex del Strasbourg ha aterrizado en el continente americano sin demasiado ruido, pero hay que tener en cuenta que con solo 18 años (debutará en la liga con 19), ya goza de una posición privilegiada. Las virtudes de su baloncesto son muchas y variadas, aunque obviamente aún hay mucho que pulir.

Ntilikina resalta en las labores organizativas, y su excelsa visión de juego es una de las razones que lo llevaron al top 10 de un Draft tan cargado de talento. Lejos de quedarse ahí, el base francés también ha demostrado ser un arma fiable con su lanzamiento en suspensión, además de ser un defensor bastante destacable. Los Knicks se han hecho con un portento de 1.96 metros de altura para alumbrar el futuro. Pero, ¿es dar el mando del equipo a un chaval de 19 años lo más indicado?

Si así lo deciden tanto los altos mandos de la franquicia de Nueva York como su técnico, el tan manido concepto de «tanking» se puede convertir en una clara realidad en Manhattan. Pese a sus muchas virtudes y un potencial inmenso, la juventud y la inexperiencia de Ntilikina no invitarían al optimismo en su temporada rookie. Eso se traduce en pocas victorias. Comenzar su carrera en la NBA como titular sería como empezar su educación con un máster. Puede salir bien y finalizar su primer año con varios cursos de ventaja respecto a su camada, pero la paciencia en los aficionados de los Knicks suele brillar por su ausencia.

Una opción que serviría de parche para evitar un posible descalabro se encuentra en la agencia libre. La contratación de un base veterano para que inaugurara la campaña con la etiqueta de titular mientras Ntilikina va ganando experiencia sería ideal, pero como siempre hay un pero, y muy grande. Echando un ojo a los jugadores aún disponibles en el mercado, no encontramos muchos candidatos que cumplan esta característica y puedan servir de mentor para el francés. Si los Knicks optan por coger este camino, no esperen un fichaje de campanillas.

 

Hora de negociar

Sin lugar a dudas, poder firmar a un base de garantías que calme el nerviosismo del público y libere a Ntilikina de la presión sería el plan perfecto. ¿Lo adivinan? Sí, hay otro enorme pero. En las últimas fechas, el nombre de Eric Bledsoe ha salido a la palestra como gran objetivo de los Knicks. La contratación del jugador de los Phoenix Suns sería una noticia genial para el cuadro neoyorquino. Un guard titular contrastado, de gran talento, y que podría convertirse en un genial activo del equipo en el futuro inmediato. Todo muy bonito sobre el papel, pero realmente muy complicado. ¿Qué pueden ofrecer los Knicks a la franquicia de Arizona para obrar el traspaso?

Echando un ojo a la plantilla knickerbocker, poco puede atraer a unos Suns que intentarán despegar lo antes posible para salir de los sótanos de la competición. Tan solo Courtney Lee aparece como moneda de cambio fija en las especulaciones de traspaso. Tal es la mala posición del conjunto del Madison Square Garden a la hora de negociar, que incluso el nombre de Brandon Knight ha comenzado a revolotear por la prensa de Nueva York. Misma llamada, objetivo menos ambicioso.

De momento, solo podemos especular con los planes de los New York Knicks a corto plazo. Todo lo que se mueva en el terreno del traspaso es mera rumorología, y lo único seguro se llama Frank Ntilikina. Falta todavía mucho, con toda una pretemporada de por medio, para comenzar a vislumbrar cuál es el plan de Hornacek y compañía para la posición de base titular. La sala de máquinas lleva tiempo sin funcionar y el empleo está vacante. ¿Cogerá las riendas alguien que ya conozca el trabajo? ¿Se dará la oportunidad a un joven con ganas de comerse el mundo? Hagan sus apuestas.

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