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NBA

Los Angeles Clippers, después de Chris Paul

Analizamos unos Clippers donde, sin Chris Paul y tras buenas incorporaciones, varios jugadores deberán dar un paso al frente.

Keith Allison (CC)

El proyecto de los Clippers de Steve Ballmer quedó muy tocado con la marcha de Chris Paul. Analizamos las claves de la plantilla tras uno de los traspasos del verano.

El eterno hermano pequeño de Los Angeles en la NBA encara una temporada complicadísima tras perder a su gran estrella y baluarte, recibiendo a cambio multitud de piezas secundarias. Sin embargo, la conjunción de estas con lo ya presente y las incorporaciones en el mercado de Agentes Libres, hacen de los Clippers uno de los equipos más interesantes de analizar de cara a las novedades que trae para el próximo curso.

 

El juego interior

Verse Photography (CC)

Con la referencia exterior de CP3 en Texas y la marcha de J.J. Redick a los Sixers, la calidad de los de Rivers se centra en el juego interior. La dupla Griffin-Jordan se convierte en el eje central del (difícil) éxito de la franquicia esta temporada. Blake, con sus 170 millónes de dólares de contrato, asume el estrellato total y la responsabilidad en el equipo. El ala-pívot, que promedió 21.6 puntos por encuentro con 16 tiros de media, será la primera espada en el ataque angelino. Sus números aumentarán sí o sí ante la gran cantidad de balones que asumirá.

DeAndre Jordan, por su parte, tendrá más dificultades para asumir el liderazgo que deja Paul. El que fuera su mejor socio se marcha y, dadas las carencias de DJ en el uno contra uno, se antoja complicado que los números del pívot asciendan de manera significativa. No obstante, contará con nuevos aliados que aprovecharán su ventaja en el «pick and roll» (Teodosic, Beverley).

 

Nuevas incorporaciones

Los Clippers se lanzaron al mercado de manera agresiva tras perder a una de sus estrellas, consiguiendo traer a Danilo Gallinari para el puesto de ‘tres’ y a Milos Teodosic, que con su magia tratará de hacerse con el puesto de base titular en detrimento de Patrick Beverley.

Laura Cristaldi

El italiano llega a L.A. con unos más que decentes 18.2 puntos de media a un equipo con cierta urgencia en encontrar una referencia exterior. Si el físico le respeta, podríamos estar ante un gran año ofensivo del ex de Denver, a pesar de la lesión que le causó agredir a un oponente en un partido de preparación del Eurobasket con Italia. Se estima que no tendrá problemas en llegar al «training camp«.

Teodosic aceptó los seis millones anuales que le ofrecían los Clippers para embarcarse, a sus 30 años, en su primera aventura NBA. El serbio ha estado cada temporada entre los mejores «playmakers» de Europa y en Los Angeles le esperan con los brazos abiertos como alguien que haga desaparecer a Chris Paul de las retinas de los aficionados. Su alegre estilo de juego hará levantarse del asiento a más de uno en el Staples Center. Y hacer volar a DeAndre Jordan, también.

 

Por último, las principales incorporaciones a cambio de Paul fueron Lou Williams, Patrick Beverley y Sam Dekker. El primero, anotador compulsivo que se repartirá los minutos como «shooting guard» con Austin Rivers. Es probable que empiece incluso desde el banquillo para asegurarse un anotador en la hipotética segunda unidad (15ppp en Rockets), rol similar al que ocupaba Jamal Crawford hasta ahora. Beverley, quien ya coincidió con Teodosic en Olympiacos, será importantísimo en la rotación, tanto por sus años en la liga como por su voraz capacidad defensiva.

Los bases no van a querer jugar contra los Clippers este año. En ataque, adaptado a la posición de escolta tras jugar con James Harden como base, es posible verle compartir cancha con el serbio en momentos puntuales. Sam Dekker, por su parte, alero versátil y trabajador que deberá competir por minutos desde el banquillo con Wesley Johnson.

 

El movimiento de balón

Con un catedrático del baloncesto como es Chris Paul en cancha, las tareas creativas y de optimización del rendimiento sobre el parqué estaban cubiertas. El nueve veces «All Star» tenía el balón en las manos constantemente, salvo en contadas ocasiones en las que Griffin recibía un aclarado y a partir de ahí lograba generar. De resto, se encargaba de recibir los bloqueos de Jordan o bien esperaba los carretones de Redick para asistir sus tiros exteriores.

Esta temporada, Doc Rivers no cuenta con un capitán de barco tan notorio y tampoco le dará tales mando a un recién llegado como Teodosic. Además, los recambios de J.J. Redick necesitan más el balón que él para ser productivos. Compartir el balón será crucial para que este equipo tenga opciones de colarse en los últimos puestos de Playoffs. Será muy interesante ver qué prepara el entrenador para hacer funcionar a su plantilla.

En este apartado, es destacable la aportación de Blake Griffin la temporada pasada, con 4.9 asistencias de promedio.

 

Ni rastro de ‘Break’ Griffin

Con la renovación recién firmada y la confianza total de la franquicia sobre sus espaldas, este debería ser el año de Blake Griffin. ¿MVP? Quizás es un techo muy alto, pero lo que está claro es que los números del de Oklahoma van a ascender notablemente, y la NBA podrá comprobar de qué está hecho realmente este jugador. Sin embargo, el largo historial de lesiones, haciendo hincapié en fases finales de la temporada, persigue al ala-pívot durante toda su carrera. Si se mantiene sano y supera con creces los 61 partidos disputados la pasada campaña, podemos estar ante la verdadera consagración de Griffin como el mejor ‘cuatro’ de la liga.

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