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La lesión de Andre Roberson evidenciará su importancia

Muchos dudan de él por su nulo tiro exterior, pero Andre Roberson es básico en Oklahoma. Su baja lo mostrará.

Guillermo Mayol (The Wing)

Los Oklahoma Cuty Thunder acaban de sufrir un revés que puede marcar su devenir en esta temporada crucial para la franquicia. Andre Roberson, el especialista defensivo por excelencia del equipo, sufrió una lesión muy grave en la victoria contra Detroit Pistons. Al intentar finalizar un “alley-oop” de Russell Westbrook, resbaló debajo de la canasta, dándose un golpe durísimo en la zona lumbar, aunque no fuera ese el motivo de su dolor. El giro de la rodilla en el aire y en el momento de caer fueron la clave para que su tendón rotuliano se partiera. Una lesión muy difícil de ver, ya que es uno de los tendones más robustos de todo el cuerpo, mucho más que el tendón de Aquiles por ejemplo, el cual se rompió DeMarcus Cousins en la anterior jornada. Roberson supo al instante que era grave y, tras unos minutos tendido en el suelo, se lo llevaron en una camilla entre lágrimas.

Andre Roberson se perderá con toda seguridad lo que queda de temporada, ya que es una lesión que requiere de una recuperación larga para evitar secuelas posteriores. Este caso lo hemos visto en el pasado con jugadores como Glen Rice, Alonzo Mourning (fue la lesión definitiva antes de retirarse) o Damon Stoudamire. Todos se perdieron el resto de esa temporada incluso sufriendo la lesión en diciembre. Esto supone un cambio drástico en las aspiraciones de los Thunder.

Todos sabemos el peculiar papel de Andre Roberson en el equipo. En ataque, su producción es menor aunque mayor de lo que parece. Se trata de uno de los non-shooters de la liga (22’2% en T3). Toda una caja de bombones a la hora de lanzar desde el exterior: puede acumular rachas por encima del 40%, como en los pasados Playoffs, pero lo normal es que sus lanzamientos terminen fuera o incliso en airball. Solo es fiable en penetraciones, aunque también ayuda a Steven Adams en el rebote ofensivo, capturando dos por noche. Además, los rivales usan el “hack” para aprovecharse de sus pésimos porcentajes desde la personal, donde roza el 30% de acierto. Visto así, su pérdida puede no parecer tan mala para el equipo, pero su papel en defensa es vital y su IQ en ataque abre huecos a los lanzadores del equipo. Aunque los rivales le floten y no respeten su pésimo tiro exterior, es capaz de acciones como estas.

 

Peso vital en una defensa élite

Andre Roberson se encarga del exterior rival más difícil de defender. Es un perro de presa que persigue a sus adversarios complicándoles mucho anotar de manera sencilla. Su tamaño y velocidad le permiten defender bases, escoltas y aleros con solvencia. Le hemos visto frenar a James Harden o John Wall con más éxito que nadie en la liga, además de que los partidos que se perdió entre finales de diciembre y principios de enero son una buena muestra de lo que significa su ausencia.

En esos encuentros, OKC Thunder pasó de ser la tercera mejor defensa de la liga en cuanto a puntos recibidos, codeándose con San Antonio Spurs y Boston Celtics, a ser la número 27 de la liga, recibiendo 110 puntos de media. Su ausencia también hizo que se anotaran más puntos, pero el balance total es negativo para OKC, quedando claro que es un jugador vital en el esquema de un equipo que justo estaba empezando a carburar y sumaba siete victorias consecutivas.

La llegada de Paul George y el nivel mostrado por todo el equipo permiten que los Thunder tengan en su físico y capacidad defensiva una de sus armas más potentes para lograr algo grande esta temporada. Aun así, es obvio que esta baja se va a notar mucho. El sistema ofensivo mejora de la mano de un Russell Westbrook, que vuelve a estar a unos niveles parecidos a los de la pasada campaña. No obstante, la figura de Roberson es insustituible dentro del equipo.

 

Alternativas y la magia de Presti

En la posición de escolta, los minutos se repartirán entre Álex Abrines y Terrance Ferguson, además de que veremos más veces juntos a Westbrook y Felton. El español es muy blando en el apartado defensivo. Le falta fuerza y velocidad para los enfrentamientos individuales, no cubre bien a su marcador sin balón y no cumple con las ayudas estipuladas. Además, tiene menor capacidad de rebote. Jugando el mallorquín con los otros cuatro titulares en lugar de Roberson, OKC Thunder pasa de recibir 96’3 puntos por cada 100 posesiones a 116. Un cambio brutal que no compensa limitándose a ser un lanzador “catch&shoot” en el otro lado del campo. Ferguson, el “rookie” escogido en el pasado Draft, le está comiendo la tostada a Abrines. Su falta de fuerza es evidente cuando se le compara con los cuerpos ya formados preparados para esta liga, pero su velocidad y capacidades atléticas superan a las del español de segundo año. Además, está cada vez más confiado en ataque, es un tirador y penetrador cada vez más decente, por lo que si mantiene ese nivel podría ser un buen recambio para Roberson. La parte mala viene en que es un novato sin experiencia en grandes citas, por lo que la presión y la responsabilidad pueden jugarle malas pasadas.

Jerami Grant y su potente físico también tendrán mayor presencia en la rotación, aprovechando que puede defender múltiples posiciones gracias a su versatilidad defensiva. Por último, Josh Huestis también verá aumentados sus minutos con mucha seguridad, ya que es otro de estos jugadores que tanto le gustan a Donovan, un alero atlético y versátil que pueda defender bien individualmente y rivales potentes físicamente.

Aunque Sam Presti tiene las manos muy atadas, las capacidades creaivas de este ejecutivo son prácticamente únicas en la NBA. Cada temporada sorprende con movimientos que mejoran el corto plazo del equipo y de nuevo los Thunder necesitan que haga magia para añadir un defensor perimetral.

Existen dos opciones diferentes y asequibles para Presti. El primer nombre para sustituir a Andre Roberson es Lance Thomas. Aumentaría el tamaño del equipo, algo siempre agradecido, y sin ser el defensor que es Roberson aportaría en ese apartado y además equilibraría el ataque con su lanzamiento exterior. Una opción más barata y similar a Andre Roberson sería Tony Allen. El veterano apenas cuenta con minuto en los Pelicans y no costaría mucho sacarle de Nueva Orleans.

 


 

Los Thunder mejoran ofensivamente, pero a día de hoy y hasta el final de la temporada vivirán de su defensa y del talento y conexión ofensiva de sus titulares. El banquillo apenas cuenta y sin Andre Roberson pierden muchísimo trabajo oscuro muy necesario.

Reemplazar a un jugador tan infravalorado como Roberson, criticado por sus porcentajes y nulo lanzamiento, será imposible. Llegue lo que llegue será un parche y su baja se notará más que nunca. Y aunque Sam Presti haga magia, no tiene en su poder el pick de primera de este año ni puede traspasar el de 2019. Problemas para los Thunder.

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