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Playoffs

¿Tiene culpa LeBron del fracaso de los role players de los Cavs?

Hood, Hill, Clarkson… El invento de febrero fracasa y toca buscar motivos. ¿Es el propio LeBron uno de ellos?

JR Smith es uno de los role players más señalados | Guillermo Mayol (The Wing)

«Es diferente a lo que esperaba. Está siendo duro. La parte que es solo baloncesto es la más sencilla, lo que se sale de tus planes es el resto».

«Pierdes un partido y todo el mundo habla sobre ello en TV al día siguiente, dicen cosas con las que puedes no estar de acuerdo. Y si ganas un partido, es lo se supone que debes hacer.»

Estas son palabras de Rodney Hood. Un Rodney Hood herido, fuera de sí y que esperaba una situación diferente en Cleveland.

Las expectativas alrededor de LeBron James son siempre las más altas y, en especial este año, las críticas son constantes. El fracaso de los role players de los Cavs es evidente, pero ¿a qué se debe?

 

Si falta una estrella, los complementos deben aparecer

Cuando los Cleveland Cavaliers decidieron cambiar radicalmente su plantilla en el mes de febrero la decisión parecía adecuada. Su apuesta era clara: traspasaban el talento diferencial de jugadores que no encajaban como Isaiah Thomas o Dwyane Wade para sumar complementos modernos alrededor de LeBron.

George Hill, Jordan Clarkson, JR Smith, Kyle Korver, Rodney Hood, Jeff Green, Tristan Thompson y Larry Nance formaban el principal séquito alrededor de James, junto a un Kevin Love del que se esperaba un paso adelante. Faltaba una estrella que descargase peso sobre el bote, referencias defensivas y un protector de aro, pero el equipo tomaba forma.

El equipo arrancó mejor que en toda la temporada. Más atlético, con más tiro, versatilidad y mejor química. La apuesta era acertada, hasta que llegaron los Playoffs. Los partidos importantes han destacado que los role players han fracasado, tanto los que llegaron en febrero, como los que ya estaban en Cleveland.

 

JR Smith, Tristan, Korver… Cada caso, a revisión

Juzgar el rendimiento de algunos jugadores solo por lo que ofrecen en Las Finales es algo injusto, véase Kyle Korver, pero la tónica general es que el grupo complementario al Rey se queda muy lejos de lo necesario. Repasemos jugador a jugador.

George Hill: El veterano base llegaba como el 3&D ideal para estos Cavs. Un jugador que ha estado en equipos competitivos como los Spurs o los Pacers de Paul George y que venía de hacer en Utah (la 2016/2017) el mejor baloncesto de su carrera.

Se le nota incómodo en Cleveland y demuestra funcionar mejor cuando juega en un equipo bien entrenado. En Playoffs su aportación ofensiva es paupérrima, con buenos partidos a cuentagotas.

 

Jordan Clarkson: Muchos veían en él al Mo Williams 2.0 que tanto necesitaba LeBron, pero sinceramente, desconozco donde lo veían. Nunca ha tenido el tiro de tres de Mo y está muy lejos de esa veteranía y IQ de un base que alcanzó cuotas muy altas de juego.

El problema de Clarkson es que se está yendo en exceso al triple, cuando nunca ha sido un triplista destacado. Dio su primera asistencia (solo una) en el Game 2 ante los Warriors desde las Semi-Finales del Este. Cabeza loca en ataque y negativo en defensa.

 

JR Smith: El MVP para los aficionados de los Warriors. Es uno de los jugadores que más acusa un descenso salvaje de prestaciones en los últimos años. En 2016 fue fundamental para el título, era un triplista salvaje (en torno al 40%) y Klay Thompson sufrió en exceso su defensa.

Desde entonces su defensa ha pasado de ser agresiva a nula, con momentos decentes que más parecen espejismos. En ataque, donde debe marcar diferencias, es el jugador más inconsistente de los Cavs. Acumula un 34% en tiro en estos Playoffs.

 

Kyle Korver: El único de la lista, quizás junto a Green, que se salva. Poco más se le puede exigir a este jugador de 37 años que continúa siendo una amenaza mortal desde el triple. Este año incluso se le nota mejor que el pasado, aunque en defensa tiene poco que sumar.

Sorprende su escaso acierto en Las Finales, pero poco se le puede reprochar durante el resto de Playoffs. Tyronn Lue debería usarle más minutos.

 

Rodney Hood: El gran señalado de esta lista, al menos de momento. Recibirá minutos en el Game 3 después de quedarse totalmente fuera de la rotación. Cuando llegó a los Cavs en febrero lo hacía como el fichaje más importante junto a Hill. Su físico le permite, además, ser un jugador medio en defensa.

Por potencial anotador demostrado es la tercera mejor arma ofensiva que tienen en Cleveland. Hood sin embargo no ha conseguido adaptarse, ha tenido momentos reprochables (negarse a salir en Playoffs en un partido sentenciado) y termina contrato. Una situación que como dice no esperaba, ni él ni nosotros.

 

Jeff Green: Su aportación durante la temporada es inconsistente, suma tanto grandes actuaciones como noches en las que debería dejar de tirar. El balance es sin duda positivo y le podemos situar ya como uno de los mejores (sino el mejor) back-up de la carrera de LeBron James.

Las Finales de Green han comenzado a un ritmo decepcionante, aunque como todos los role players de los Cavs.

 

Tristan Thompson: El canadiense y JR Smith son dos jugadores que han pasado de sorprender al mundo del baloncesto en 2016 por su increíble aportación (en especial Tristan) a parecer por momentos ex-jugadores de baloncesto.

La noticia positiva para el interior es que, tras su peor año como profesional, estos Playoffs están siendo su resurrección. Pese a que sigue sin tener ese toque diferencial de hace un par de años, parte de su trabajo sucio en los tableros y en defensa se recuperan.

 

Larry Nance Jr: Sumó mucho durante la regular season pero en los Playoffs le ha costado coger el ritmo. Es un jugador sin experiencia, demasiado verde, y eso en un equipo veterano como estos Cavs se paga. Lleva desde las Finales del Este contra Boston aportando energía y defensa desde el banco.

 

Los señalados de los role players

Tristan Thompson y Larry Nance cumplen con sus papeles. Tienen un rol limitado pero exprimen sus minutos para sumar en defensa, aportar intensidad y dominar los tableros. Poco o nada que reprocharles, más cuando juegas ante una potencia histórica como los Warriors.

Jeff Green y Kyle Korver tienen las muñecas frías durante Las Finales, pero al igual que a Thompson y a Nance es complicado echarles en cara su rendimiento. El primero es de las pocas piezas versátiles que intenta trabajar en defensa y ofrecer variantes en ataque, aunque en estos últimos dos partidos esté desacertado. El segundo, muy poco utilizado por Lue pese a su gran rendimiento y lo que le necesitan en pista. Las justificaciones son lo mejor.

Los jugadores que están acusando un rendimiento más negativo para Cleveland son George Hill, Jordan Clarkson, JR Smith y Rodney Hood. El primer problema, cuatro jugadores perimetrales con roles parecidos. Hill y Clarkson como generadores y anotadores secundarios, aunque de diferentes perfiles; y JR y Hood deberían ser anotadores importantes y piezas que, como mínimo, molesten en defensa.

El segundo reside en que se sienten fuera de sitio, incómodos. Pero, ¿por qué?, ¿hasta qué punto es su culpa?

 

Los motivos del fracaso

El motivo número uno puede encontrarse en Ty Lue. El entrenador de los Cavaliers demuestra ser poco competente para su puesto y motivos deja semana tras semana. Además de un sistema ofensivo con una idea simple (pero efectiva) como es el mismatch de LeBron, tiene pocos por no decir ningún recurso más en su libreto y ninguna capacidad para cambiar partidos a mejor.

Poco hablamos también de que, tras el garrafal fallo de JR Smith, Lue no pidió tiempo muerto. Tan grave el primero como el segundo.

Otro problema se localizaría en la presión y los comentarios alrededor de LeBron y este equipo. A principios de temporada eran tratados como uno de los mejores bloques que jamás había tenido James, para pocos meses después estar preguntándose si son el peor equipo con el que ha tenido que cargar.

Todos esos comentarios y críticas, por ciertas que puedan ser y en muchos casos producidas tras el pésimo rendimiento de quienes rodean a LeBron, pesan mucho en el vestuario. Inlcuidos los mil debates y rumores sobre una marcha del Rey en verano.

Y el tercer motivo, ¿el propio LeBron James?

 

¿Hasta qué punto es culpable LeBron James?

Guillermo Mayol (The Wing)

Cuesta pensar que LeBron sea el culpable del fracaso de los role players y, evidentemente, no lo es, pero sin duda su presencia es un factor a tener en cuenta. Más que un problema, un factor. LeBron jamás es un problema.

Los Cavs de la primera etapa de LeBron fueron muy poco inteligentes, o mejor dicho la gerencia. Rodearon a James de jugadores mediocres y aquella figura joven necesitaba algo más. En Miami le ofrecieron estrellas -que además eran amigos- y otros amigos en el banquillo. La primera clave para tener a LeBron es tenerle contento, que tenga voz (y prácticamente voto) en las decisiones del equipo.

Así podías montar un equipo campeón: con LeBron contento. Ha hecho falta que aparezcan estos Warriors, que a la postre serán recordados como uno de los mejores, sino el mejor, equipo de la historia del baloncesto, para que solo con tener a LeBron feliz no seas candidato indiscutible.

¿Es feliz (baloncestísticamente hablando) LeBron ahora? Cuesta creerlo. Sin ayuda y en la situación actual todo apunta a una nueva marcha en verano para encontrar una situación donde sí esté contento. ¿Qué ocurre? Que hay que fijarse en el papel que tiene LeBron en el fracaso de los role players de estos Cavs.

A LeBron le gusta mantener contentos a los jugadores que considera importantes, a los que son cercanos a él. Por eso ayudó a Tristan Thompson -y casi exigió a los Cavs- a que pagasen un salario de estrella a Tristan (5x82M) y pidió algo similar para JR (4×57).

Así James es en parte culpable de que desde las oficinas de Ohio tengan menos margen del que deberían en materia salarial. Además, por supuesto, de desconocer el rendimiento que hubiesen ofrecido Thompson y Smith con salarios acordes a sus aportaciones, sin un rol de estrellas que jamás, ni en sus mejores momentos, han tenido.

Y por otro lado, tras los problemas que tuvo el vestuario con David Blatt, que nunca consiguió imponerse a LeBron en el vestuario (algo muy complicado, más para un rookie que venía de Europa) aunque jamás se enfrentaron, fue el propio James quién aprobó el ascenso de Lue de asistente a entrenador jefe.

También influye su perfil de juego. LeBron absorbe mucha pelota y al formarse y juntarse todos estos problemas, cada vez absorbe más. Lo hace a un nivel y un rendimiento sobrehumano, tanto que este equipo ha llegado a Las Finales. Tanto que en el Game 1 estuvo a dos fallos históricos -el de JR y el de Lue- de ganar él solo el partido con una de las mejores actuaciones individuales que se recuerden.

Pero al absorber tanto en este equipo, hay compañeros que parecen apartarse. No es que haga peor a sus compañeros, hemos visto decenas de role players explotar a su lado, pero este equipo y estas circunstacias son especiales. Para mal, sí.

 


 

La situación en Cleveland es una bola negativa que ha ido creciendo y creciendo con el tiempo, incluso en el apogeo del título de 2016. Desde excesivos salarios, malas decisiones de la gerencia, una vuelta inesperada de LeBron que cambió todo el timing de la franquicia, a Kyrie Irving pidiendo el traspaso y la reconstrucción de febrero.

Todo está relacionado.

Hasta hace unos años el LeBronsistema garantizaba ser un candidato claro al título -y sigue sirviendo- pero necesitas más para vencer a estos Warriors. Los role players han fracasado. La apuesta de la gerencia, ya con James al margen de las decisiones, era muy clara para estos Playoffs, pero la frustración ahora lo hunde todo.

Como dice Rodney Hood, es diferente a lo que esperaba. Está siendo duro.

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