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La reforma del calendario NBA, solución a las ventanas FIBA

La NBA necesita adaptarse a las ventanas FIBA, las cuales interrumpen el calendario de forma «irremediable».

El mundo del baloncesto, y con ello la NBA,  se tambaleaba con el anuncio de lo que denominamos «ventanas FIBA». Este término hace referencia a un conjunto de espacios de tiempo en los que las selecciones internacionales disputarán una serie de partidos durante un periodo cercano a una semana. Las ventanas FIBA se han establecido a lo largo del año con las siguientes fechas:

  • Noviembre 2017. Del 20 al 28.
  • Febrero 2018. Del 19-27, comienza el día posterior al último evento del «All-Star Game».
  • Junio-Julio 2018. Del 25 al 3.
  • Agosto-Septiembre 2018. Del 30 al 18.
  • Noviembre-Diciembre 2018. Del 26 al 4.
  • Febrero 2019. Del 18 al 26.

Como se puede apreciar la configuración de las ventanas FIBA afecta en exceso al calendario NBA. Los integrantes de la liga, lógicamente, rechazan la posibilidad de que sus jugadores abandonen la franquicia para disputar estos encuentros.

¿La solución? Desde The Wing hemos confeccionado una respuesta que puede ser muy eficaz para abordar este problema, a la vez que soluciona otras problemáticas a las que se enfrenta la liga: longitud e importancia de la «regular season».

 

Las ventanas FIBA, encuentros internacionales a lo largo de la temporada. TonyTheTiger (CC)

 

Cantidad no es sinónimo de calidad

Jugar 82 partidos puede ser pesado para todo lo que rodea a la NBA, tanto jugadores como aficionados han remarcado que la liga se hace larga tras el periodo del All-Star y  que el calendario sea tan compacto les obliga a jugar lo que denominamos «back to back» , es decir, dos partidos en días consecutivos.

La lógica nos dice que si la temporada regular es demasiado larga debemos reducirla pero ¿cómo confeccionamos un calendario que sea más corto y que permita disfrutar de la NBA durante todo el año? En The Wing proponemos una solución que iría de la mano de la supresión de las conferencias. Lo que si sobrevivirían son las divisiones, algo que se entenderá una vez expuesta la configuración.

 

Una liga de 67 partidos

La reducción de 15 partidos a lo largo de toda la temporada permitiría eliminar los back to back así como eliminaría los partidos que se disputarían en las ventanas FIBA, espacios donde los jugadores podrían descansar en favor del combinado nacional. ¿Cómo establecemos los 67 partidos? Recordando la supervivencia de las divisiones, estableceríamos el siguiente sistema de partidos por equipo:

 

Tres partidos contra equipos de la división. 

Que sean partidos impares implica que la primera temporada tenga que sortearse donde se juega cada tercer partido entre los integrantes de la división. Posteriormente se alternaría con el transcurso de las temporadas (si un año se juega el tercer partido en casa, el siguiente curso será como visitante). De este modo tendríamos tres partidos con los cuatro rivales divisionales, es decir, 12 partidos de división por equipo. 

 

Tres partidos contra los equipos de una división en concreto. 

Sistema similar al de NFL. A principio de temporada se sortea un cruce de divisiones, como existen seis divisiones, se producen tres cruces. Una vez realizado estos emparejamientos, en el transcurso de las siguientes temporadas consta de rotar (si se comienza jugando contra la Atlántico, el año siguiente se enfrentan a la central y así sucesivamente).

El tercer partido se jugará en casa de la división que mejor récord global tuvo la temporada anterior. Tenemos de este modo tres partidos contra cinco rivales de una división en concreto, es decir, 15 partidos por equipo. 

 

Dos partidos contra el resto de franquicias. 

Contra el resto de equipos tendríamos enfrentamientos simples, uno en casa y otro fuera, como se realiza en la actualidad con equipos de conferencias diferentes. Simple pero efectivo, es decir, dos partidos contra los 20 equipos restantes de la liga, lo que da lugar a 40 partidos. 

 

Adam Silver, comisionado de la NBA, dispuesto a hacer cambios en la liga. Keith Allison (CC)

 

Ventajas del sistema

Los jugadores descansan más. Claramente la menor cantidad de partidos supone mayor reposo, pero, además, eliminaríamos los back to back.

Las ventanas FIBA. Con este sistema, al reducir la cantidad de partidos, pueden mantenerse los plazos, comenzando los «Playoff» en abril. De este modo podemos establecer las ventanas FIBA como periodos de descanso NBA, algo similar a una semana de «Bye» que se utiliza en la NFL para dar descanso.

Importancia de la temporada regular. La reducción de partidos en la regular season hace que estos sean más importantes para los equipos, eliminando así los finales de temporada con partidos intrascendentes y la mayoría de equipos ya clasificados para postemporada, creando así una liga más competitiva.

 

¿Inconvenientes económicos en el modelo?

Uno de los problemas que podría suponer la reducción de partidos es la consecuente pérdida de beneficios pero, ¿realmente estarían ganando menos dinero? Si el producto es de mayor calidad no deberían reducirse los ingresos, es más, la NFL posee un calendario de 17 partidos por temporada y es una de las ligas con mayores beneficios de todo el mundo.

 

¿Qué os parece el sistema?¿Qué más reformas podría implantarse en la NBA? En The Wing hemos ofrecido nuestra propuesta, no dudéis en realizar lo mismo en los comentarios.

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