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Kyrie Irving, la pieza final en el plan de Danny Ainge

Kyrie Irving llega a Boston como la gran pieza que buscaba Danny Ainge para completar su plan de futuro.

Madrugada del 23 de agosto de 2017, un día que quedará grabado en la mente de muchos aficionados a la NBA por el traspaso de Kyrie Irving a los Boston Celtics. Las críticas hacia Danny Ainge por su «falta de valor» han atizado con fuerza en las redes sociales pero ayer, uno de los «General Manager» más sorprendentes de la NBA, ha vuelto a demostrar lo imprevisible que puede ser.

Desde aquel traspaso con los Brooklyn Nets en el cual recibieron una cantidad de rondas inusual (tanto que la NBA se plantea poner barreras con los picks incluidos en trades), han demostrado una gran gestión de las mismas, aprovechando cada una para potenciar el presente y futuro de la franquicia. Pero con la llegada de Irving, se ha esfumado la única pieza de ese traspaso: el pick del Draft 2018.

Ainge se había mostrado reticente en el pasado a traspasar elecciones de Draft si no recibía un valor muy similar en cuanto a futuro (basta con ver el traspaso por el pick uno del pasado Draft) pero con Irving ha hecho una gran excepción. La gran pregunta, ¿por qué?

Kyrie Irving

Kyrie Irving, una estrella consolidada que llega a Boston. Keith Allison (CC)

 Kyrie Irving, una pieza especial

Los Boston Celtics han sido relacionados con una gran cantidad de estrellas vía traspaso en los últimos años. Paul George, Jimmy Butler o Carmelo Anthony han sido los nombres más destacados de una lista que contiene grandes referentes de la liga, pero finalmente el ya ex base de los Cavaliers ha sido la gran apuesta de Ainge.

Kyrie Irving reúne las condiciones óptimas para el proyecto de Brad Stevens: es joven, con un contrato asequible respecto a su status en la liga y tiene una gran ambición (demostrar que puede ser un líder sin LeBron). Además, en Boston si algo destaca es la cabeza fría con la que hacen sus movimientos, por lo que Stevens ya llevará un tiempo estudiando la integración de Irving en su idea de juego.

Con la llegada de Irving se mantendrá el poderío anotador desde la posición de base y si bien el ex jugador de Duke no destaca tanto como Isaiah Thomas off the ball, jugar con LeBron James le ha permitido aprender dicho rol.

 

Un traspaso en el momento justo

Cuando se realiza un traspaso con la magnitud de este movimiento, es imprescindible que se produzca en el momento adecuado, pues en caso contrario solo puede estar abocado al fracaso (el traspaso de Pierce y Garnett un gran ejemplo). En este caso Danny Ainge se ha movido justo a tiempo y la jugada puede salir perfecta.

El proyecto de Boston destaca por una mezcla de estrellas de la liga como son Gordon Hayward, Al Horford y ahora Kyrie Irving, todos en edad de competir, con jóvenes promesas como Marcus Smart, Jaylen Brown o el recientemente drafteado Jayson Tatum. De este modo el equipo dirigido por Stevens se encuentra en una situación de competir durante los próximos cinco o seis años sin demasiados problemas.

En una liga dominada por los Cleveland Cavaliers y los Golden State Warriors, tener perspectiva de futuro es crucial. Equipos como Atlanta Hawks o New York Knicks han decidido reconstruir para pasar tranquilamente este periodo, pero en Boston, mantenerse arriba durante casi una década es posible gracias a la estructura de su plantilla.

Con un LeBron James enfrentado con la directiva de los Cavaliers y un Kevin Durant que podría abandonar los Warriors en busca de mayores metas personales, la liga podría volver a estabilizarse competitivamente hablando en cuestión de un año. Este movimiento permitirá a los Celtics estar preparados.

 

Ingeniería económica de Ainge

Para Ainge tener unas cuentas flexibles y saneadas es imprescindible de cara a construir el equipo y este movimiento otorga cierta tranquilidad de cara a la temible agencia libre de 2018. Antes del traspaso los Celtics contaban con un Isaiah Thomas en derecho de pedir un máximo salarial, Marcus Smart como agente libre restringido al final de la temporada y un pick cuyo salario iba a ser elevado. Teniendo en cuenta que el límite no está subiendo tanto como se esperaba, renovar a los dos primeros suponía ahogarse salarialmente. 

Además, las expectativas de renovar a Jae Crowder a largo plazo eran bajas, pues su contrato finaliza junto a la «Player Option» de Gordon Hayward y el contrato de Horford. En un traspaso en el que debían acumular masa salarial, su figura estaba destinada a ponerse sobre la mesa de negociaciones.

Irving cobrará dos años por un salario menor que el que podría exigir Thomas y teniendo en cuenta que Boston es un destino que gusta a Kyrie, las opciones de renovar son muy altas.

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Una oportunidad para los jóvenes

Quitando el «cromo por cromo» producido entre Thomas e Irving, las salidas de Ante Zizic y Jae Crowder se antojan muy importantes. El primero estaba destinado a ser una pieza importante en el futuro desde la posición de pívot, ofreciendo un perfil diferente, más reboteador y potente que Al Horford. El segundo es sin duda uno de los mejores contratos en relación calidad-precio de toda la NBA, si bien podría limitar el desarrollo de dos jugadores muy prometedores como Jaylen Brown y Jayson Tatum.

Con este traspaso las promesas de Boston tendrán más oportunidades sobre el campo y podrán asumir responsabilidades que les harán crecer como jugadores, algo imprescindible para el futuro de la franquicia. Si bien Brown se antojaba como un firme candidato a ocupar el rol defensivo de Avery Bradley, ahora Jayson Tatum tendrá la oportunidad de ganarse un hueco en el quinteto como cuatro abierto, rol que ejercía a la perfección Jae Crowder.

En conclusión, Brad Stevens y Danny Ainge han decidido que es el momento para que los jóvenes ganen peso en el equipo y se sientan importantes y no aprovechar la oportunidad que te ofrecen los rookies y sus contratos para tener grandes «role players» de calidad que puedan ir a más en el futuro, podría ser un gravísimo error.

 

La mejora de Nets, decisiva

La inclusión del pick de Brooklyn en el traspaso por Kyrie Irving ha sorprendido a muchos aficionados de la NBA, pues Ainge ha demostrado ser muy reacio a mover elecciones de Draft. Que haya hecho una excepción en este caso se debe a que Brooklyn ha trabajado muy bien para traer jugadores como D’Angelo Russell, Jarrett Allen o desarrollar a gente como Caris LeVert o Rondae Hollis-Jefferson.

Los Nets ya no son un equipo falto de talento y con problemas para confeccionar la plantilla, han traído veteranos con experiencia en equipos ganadores y ser uno de los cinco peores equipos de la liga no es tan factible. En una clase de Draft con tanta fuerza en su top 5, Ainge ha creído conveniente traspasar este pick, pues bajo su criterio ha perdido mucho valor. 

En nuestras cabezas queda si el pick hubiera sido parte del traspaso en caso de que las llegadas de Russell, Crabbe o Carroll no se hubieran producido.

 

Conclusión: Ganar hoy para triunfar mañana

Tras analizar todo el traspaso la conclusión clara a la que se llega es que Boston no quiere dejar de competir en ningún momento. Pese a ello trabajan con grandes visiones de futuro y son conscientes de que puede ser suyo si realizan los movimientos adecuados, este parece serlo. Los Celtics no dejarán de ser uno de los tres mejores equipos del Este pero ante ellos se presenta la oportunidad de ser la referencia en un par de años, pues Danny Ainge ha ejecutado un plan maestro para que su equipo gane hoy, pero que el triunfo llegue el día de mañana. 

 

Foto de Jaylen Brown: Scott Daniel Cooper /starting5online.com

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