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Kristaps Porzingis, una lucha contra el desgaste físico

Kristaps Porzingis ha demostrado ser un jugador espectacular. Sin embargo, el exceso de minutos le hace bajar sus prestaciones en pista.

Kristaps Porzingis New York Knicks

Pocos son los que dudan ante la afirmación que la NBA es la mejor liga de baloncesto del mundo. Se trata de una competición extremadamente competitiva y que cuida todo tipo de detalles. Es por eso que también exige el máximo a sus jugadores y les conduce hacia situaciones (en algunos momentos) límites. Sin embargo, poco a poco se está aflojando el ritmo de competición y se está intentando minimizar los esfuerzos excesivos a los que se ven sometidos sus miembros. Pese a esto, la esencia sigue estando presente y cada campaña los jugadores tienen el reto de poder aguantar físicamente esta maratón baloncestista.

Dicha exigencia ha hecho que términos como el ‘Rookie Wall’ surgiesen y fuesen más que una realidad. Los patrones se repiten constantemente, y a los jugadores novatos, se les hace muy cuesta arriba la recta final de la temporada. Competir en la NBA va más allá de jugar al baloncesto. Hay que lidiar con los aeropuertos, los vuelos, los hoteles y los temidos ‘back-to-back’. Como es comprensible, para los jugadores más jóvenes y poco acostumbrados a este nivel de exigencia, tras 50 partidos en sus piernas sus números y prestaciones se pueden ver afectados. Este es el punto que separa a los que serán grandes estrellas de la NBA de los que se quedaran con el calificativo de ‘buen jugador’ para el resto de su carrera deportiva. Aunque hay que tener en cuenta que poco a poco se van acostumbrando a este ritmo de competición y que el cansancio también afecta a los jugadores más veteranos y superestrellas. Una de ellas, Kristaps Porzingis.

 

Los problemas de ser un unicornio

Ser un unicornio ‘mola’. Es decir, eres especial y un ser nunca visto, pero no todo es oro lo que reluce. Tener el cuerpo Kristaps Porzingis también tiene sus desventajas y hay que saber lidiar con ello. Principalmente es el hecho de medir 2,21, y es que a los jugadores tan altos como él, les resulta más complejo el hecho de recuperarse y reponerse de los esfuerzos físicos. Un ejemplo claro (y más o menos reciente) es el de Yao Ming. A Yao Ming, durante distintas etapas de su carrera deportiva, el cansancio también le dio dolores de cabeza. Es decir, las recuperaciones son más lentas y esto produce que en los ‘back-to-back’ sus prestaciones bajasen.

Al ‘Unicornio’ le está sucediendo algo similar y es que según se van acumulando sus minutos, su rendimiento va bajando. Un hecho comprensible dentro del ser humano y que muy seguramente vaya limando con el paso de los años y la experiencia. Para empezar, en su año de ‘rookie‘, el jugador supo aguantar bastante bien físicamente y sus números no se vieron excesivamente afectados por el cansancio. Sin embargo, con el paso de los partidos si que se pudo ver a un Porzingis más exhausto. Hecho que pudo ser culpable de que sus porcentajes desde la línea de tres puntos bajasen. En el mes de Enero alcanzó su cota máxima en cuanto a puntos y esta la consiguió mantener a lo largo de toda la campaña.

La primera temporada de Porzingis fue muy buena y consiguió silenciar todos los abucheos que recibió el día que fue ‘drafteado’. Fue la gran revelación y se le vio madera de estrella desde el minuto uno. Así pues, solo quedaba esperar que esta progresión no se viese frenada. En el mes de noviembre sorprendió al mundo promediando la escalofriante cifra de 21.8 puntos por partido, con un (50% en TC) y con un más que decente (40% en T3). Números de auténtica estrella que ayudaron a los Knicks a colarse en puestos de Playoffs en el primer tramo de la temporada. Más tarde llegaron los 35.9 minutos que promedió en 14 partidos en el mes de diciembre. Unos datos bastante duros teniendo en cuenta que Kristaps Porzingis acumuló en los primeros tres meses de competición más de 32 minutos en cancha. Prácticamente se quedó sin gasolina. Pasó de anotar 21.8 puntos en diciembre a sumar 18.4 en marzo. Sus porcentajes también se vieron afectados y según pasaban los días de competición iban bajando. Los Knicks se quedaban sin Playoffs y el proyecto de ‘Big Three’ formado por Rose, Melo y Kristaps, se iba al garete.

Abandonadas las esperanzas de Playoffs parecía que los Knicks se iban a centrar de una vez en el ‘tanking’. Derrick Rose se fue del equipo y Carmelo Anthony (finalmente) fue traspasado a cambio de una pieza joven como es McDermott y Enes Kanter. Todo el mundo pensaba que las prestaciones del equipo bajarían y que este año tan solo pensarían en conseguir un ‘pick’ alto para seguir acaparando talento joven en el equipo. Sin embargo, varios meses después de competición, el resultado ha sido muy distinto.

 

Kristaps Porzingis no entiende de ‘tanking’

No hay ninguna duda que la opción de ‘tankear‘ para un equipo como los Knicks no era para nada descabellada. Hacerse con un buen puesto en un teóricamente buen Draft como el que va a ser el de 2018 podía ser un buen camino para seguir construyendo alrededor de Kristaps Porzingis. Nombre por nombre, la franquicia de los Knicks, podía encajar en la parte baja de la Conferencia Este, pero desde el minuto uno dejaron claro que grupo no estaba con los Bulls y los Hawks. Su objetivo eran los Playoffs. Hecho que se podía ver perfectamente en que Enes Kanter y Michael Beasley contaban con más minutos que jugadores jóvenes como el propio Willy. Otro de los culpables de abandonar el ‘tankeo‘ fue, como no, Kristaps Porzingis. El letón comenzó la campaña promediando casi 30 puntos y ocho rebotes. Toda la atención del equipo se centró en jugar para él y además estuvo bien acompañado por Tim Hardaway Jr.

Sin embargo, la llegada del nuevo año tan solo ha servido para sacar a la luz las carencias de los Knicks. La lesión de Tim Hardaway Jr. está siendo un serio problema para el equipo de la Gran Manzana. Principalmente por el hecho de que el escolta era el único que podía aportar (junto a Porzingis) puntos regularmente en el quinteto titular. El hecho de perder a su segunda espada ha obligado a Porzingis a tener que multiplicar esfuerzos en ataque y que los rivales se puedan centrar mucho más en contener al unicornio. En 2017/18 parece que la tendencia se está volviendo a repetir, y es que Porzingis ha pasado de promediar 29. ppp en Octubre a 18.3 en Enero. Tampoco hay que pasar por alto que la mayoría de sus puntos proceden de aclarados al poste bajo y este hecho produce un desgaste mucho mayor.

Porzingis y el ‘back-to-back’ ante Wizards

Kristaps Porzingis dijo que se sentía fatigado después de jugar un segundo partido en días consecutivos en el pasado miércoles. “Estoy cansado. Estoy tan cansado ahora mismo”, dijo tras la derrota de los Knicks ante los Washington Wizards el miércoles en la noche. “Ahora tengo un día para descansar mis piernas y regresar para jugar mejor y tener mayor energía y también tratar de subir la energía del equipo”. Porzingis anotó 16 puntos en cinco de trece tiros en la derrota ante los Wizards, con solo dos puntos en la segunda mitad. Dijo que sentirse cansado en el segundo partido del ‘back-to-back’ no era sorprendente y que esperaba recuperar su energía el jueves.

Y así fue. El ‘6’ de los Knicks volvió a ser importante en la victoria contra los Dallas Mavericks, pero volvió a mostrar síntomas de cansancio externos. Habrá que seguir muy de cerca los siguientes pasos del ‘Unicornio’ y poder comprobar cómo afecta el exceso de kilómetros en sus piernas a sus prestaciones para el equipo. De su rendimiento dependerán todas las esperanzas de unos Knicks que sueñan con los Playoffs de la NBA.

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