Conecta con nosotros

NBA

Jaren Jackson, llegada indeseada con final feliz

El pívot de los Grizzlies se negó a entrenar con el equipo y aportar informes médicos.

La NBA es cada día un producto más y mejor vendido, llega a más personas, por más medios y durante más tiempo. Sin embargo, este hecho no evita que existan equipos mucho menos reconocidos, sin tanta expectación a su alrededor. Este es el caso de Memphis Grizzlies, que sin hacer tanto ruido como otros equipos está en posiciones de Playoff, mostrando una solidez espectacular. Y en este equipo juega nuestro protagonista de hoy, Jaren Jackson Jr.

El interior formado en Michigan State está demostrando en este inicio de temporada que Memphis acertó al cogerlo con el pick cuatro. La ilusión de los aficionados por su nuevo pupilo crece a cada partido que juega. Parece que el Grit & Grind tiene un nuevo estandarte, pero la historia de su llegada no es tan bonita como parece.

 

170106 MEM at GSW-32

Un año de inestabilidad

La historia reciente de los Memphis Grizzlies ha estado marcada por el Grit & Grind, un estilo de juego disruptivo en defensa gracias a su presión constante e «inside-out» ofensivo. Bajo ese estandarte, el equipo de Tennessee consiguió establecerse en la élite de la NBA. En la memoria quedan las numerosas series de Playoff ante Oklahoma City Thunder o Los Angeles Clippers, con marcadores que no llegaban a los 100 puntos, algo impensable hoy en día.

El curso 2017-18, sin embargo, fue muy duro para Memphis. Las lesiones acabaron con la campaña de un equipo que se clasificó para la postemporada el año anterior. Hasta 24 jugadores vistieron la camiseta de los Grizzlies y solo Dillon Brooks lo hizo durante los 82 partidos. Los Grizzlies cayeron al pozo del Oeste, la NBA pensaba que el Grit & Grind había llegado a su fin.

Lo cierto es que habían argumentos para ello. Tony Allen y Zach Randolph, dos de los máximos exponentes de este estilo, ya no estaban en plantilla. La estabilidad en los banquillos y el vestuario se estaba perdiendo. Dave Joerger había salido de la franquicia un año antes y para sustituirlo llegó un David Fizdale que no acabó de cuajar con Marc Gasol. Para Memphis, el pívot es toda una institución y entre su mala relación con Fizdale y los resultados cosechados, el miedo a una petición de traspaso estaba más que presente.

Cortaron por lo sano. Despidieron al ahora entrenador de New York Knicks, en una declaración de intenciones para su jugador franquicia. Como sustituto J.B Bickerstaff, asistente del propio Fizdale, pero con una filosofía que encajaba bien en los estándares de Memphis.

 

El gran dilema

Tocaba estructurar los nuevos Grizzlies de J.B Bickerstaff. La primera parada era el Draft 2018 y las necesidades del equipo eran simples: talento. Más allá de un base o un pívot, posiciones innecesarias en Memphis, cualquier jugador servía.

El gran problema es que, tal y como hemos comentado al principio del artículo, Memphis no es un mercado demasiado atractivo y esto repercutió en su proceso pre Draft. De los jugadores seleccionados en primera ronda, solo Wendell Carter Jr, Josh Okogie y Anfernee Simons hicieron un workout con el equipo. De estos tres, el ahora pívot de Chicago era el único que podía valer un top 10.

Empezaron a especularse dos alternativas: seleccionar a Luka Doncic o a Michael Porter Jr. El primero no había realizado ningún workout porque disputaba las finales de la ACB. Sin embargo, se había ganado el status de uno de los mayores talentos de la camada. Si lo querían igual había que subir a por él, ya fuera al pick de Sacramento o al de Atlanta, evitando así que otra franquicia hiciera lo mismo.

La otra opción era Porter Jr, pero su espalda no daba la confianza suficiente de cara a elegirlo en un pick cuatro. Si lo querían, había que bajar y eso no garantizaba que no fueran a seleccionarlo equipos como Chicago o New York.

Llegó así el día del Draft y ninguna oferta había cuajado. DeAndre Ayton se coronaba con el pick uno, algo más que esperado,. Sacramento se quedaba con Marvin Bagley y Atlanta había hecho un movimiento sorprendente, seleccionar a Luka Doncic y traspasarlo a Dallas por el pick 5 y otra primera ronda. Memphis se quedaba sin una de sus principales opciones.

Tocaba elegir y las opciones eran Jaren Jackson Jr, que se había negado a entrenar con el equipo y ofrecer informes médicos, Michael Porter Jr y sus problemas de espalada, y Wendell Carter Jr, un jugador que se ajustaba muy bien a la filosofía de Memphis pero cuyo talento parecía estar por detrás de sus otras opciones.

 

Lógica aplastante en el Draft 2019

El dicho «Draft for talent, trade for need» es algo muy extendido entre los aficionados de la NBA. Sin embargo, cuando el talento se iguala, el fit comienza a ganar peso y otros pensamientos llegan a tu mente. El «high risk, high reward» no es algo que todas las franquicias puedan permitirse, por lo que jugadores lesionados como Michael Porter Jr, al que debían esperar, quedaban casi descartados en el momento de hacer el pick.

Por lo tanto, entre Wendell Carter Jr y Jaren Jackson, la elección parecía clara: el interior de Michigan State. En las semanas anteriores al Draft 2018, el jugador de los Spartans había sido catalogado como uno de los jugadores con mayor potencial de futuro de esta camada. Sus capacidades físicas le otorgaban mayor versatilidad posicional, pudiendo ejercer como ala-pívot hasta que llegara el adiós de Marc y pasara a ser un cinco a tiempo completo.

Además, los Grizzlies buscaban un jugador que tuviera ese potencial de Grit & Grind, pero que también pudiera aportar un toque más moderno. Jackson cumplía con sus deseos, tenía el rango, impacto y talento defensivo que buscaban en Memphis, pero además podía aportar un tiro exterior (que todavía no ha trasladado) y un dinamismo ofensivo que no tenía Wendell Carter Jr.

Así pues, Adam Silver haría los honores, anunciaría el pick de Memphis Grizzlies.

Jaren Jackson intentaba sonreír, sabía que él había sido reticente a llegar a Memphis, pero tras ver cómo Luka era selccionado en el pick tres y enviado a Dallas, los Grizzlies eran el pick más alto al que podía aspirar.

En el vídeo se puede ver cómo la primera persona a la que abraza Jaren es su madre, Terri Jackson, actual directora de operaciones de la Women’s National Basketball Players Association. Posteriormente, llegaría su padre Jaren Jackson Sr, campeón en 1999 con los San Antonio Spurs. Una familia con pasado, presente y futuro en el baloncesto vivían uno de los momentos más felices de sus vidas.

 

Final feliz en un lugar indeseado

Días después, The Athletic publicaría una entrevista a Terri Jackson. Se trataron temas diversos, pero no podía faltar una pregunta sobre su hijo. ¿Cómo te sientes al ver que Jaren ha acabado en los Grizzlies? Su respuesta fue bastante clara:

«Creo que es increíble, un fit perfecto. La organización reconoció su talento. Tú quieres ser  querido y que ese sea un sitio para ti. Honestamente, no creo que haya un lugar mejor.»

Es curiosa esta respuesta, más aún si tenemos en cuenta que el propio Jaren Jackson se negó a entrenar con el equipo y aportar informes médicos. En los últimos años hemos visto a varios prospects negándose a hacer workouts con varios equipos antes del Draft y forzando situaciones. Vimos como Lonzo Ball solo entrenó con los Lakers en 2017, Josh Jackson se negó a realizar un workout con los Boston Celtics en ese mismo año y Chandler Hutchinson acabó en los Bulls tras contratar  al mismo agente que varios miembros de la organización en esta última entrega.

Cada vez se habla más de una agencia libre a nivel de Draft, de la influencia de los jugadores para condicionar sus posibles destinos. Por suerte o por desgracia este no fue el caso de Jaren Jackson Jr, que ahora brilla en Memphis como uno de los mejores rookies de esta camada.

La oportunidad de jugar en la mejor liga del mundo es algo muy poco accesible, un privilegio entre toda la gente que se dedica a este deporte. Y haciendo referencia a las palabras de Terri Jackson, no podemos olvidar la importancia de ser querido, aunque ese equipo no sea especialmente atractivo para ti. Ya no es una cuestión de gustos, sino de ética profesional y respeto a aquellos que no han conseguido alcanzar este hito. 

Parece que Jaren Jackson está comprendiendo esta cuestión, que está disfrutando de su estancia en la NBA con Memphis como hogar, pero sin olvidar qué significa jugar en esta liga. A veces hay historias no tan bonitas que acaban con final feliz.

 

Foto: Scott Daniel Cooper  / starting5online.com

Comentarios

Más en NBA

El mejor baloncesto NBA en tu correo

El mejor baloncesto NBA en tu correo

No te pierdas nada con nuestra newsletter semanal

¡Muchas gracias por suscribirte! ¡Preparáte!

Shares
Share This