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Los Hornets respiran con la vuelta de Nicolas Batum

La vuelta de Nicolas Batum significa un enorme alivio para los Hornets. El equipo no funciona igual sin el francés.

Keith Allison (CC)

Los Hornets reciben una gran noticia con la vuelta de Nicolas Batum. Y es que esta temporada se presenta de suma importancia en la franquicia de Michael Jordan. A su principal estrella, Kemba Walker, tan solo le quedan dos años de contrato. Y si se vuelven a quedar fuera de los puestos de Playoffs es probable que desde la dirección se planteasen la opción de una reconstrucción. Más valdría deshacerse en verano de Kemba que el base saliese sin nada a cambio en 2019.

El comienzo de la temporada no ha sido idóneo. Ni para el ya mencionado base ni para los Hornets. Y la gran causa de esto es que antes de comenzar la campaña, su segunda espada, Nicolas Batum sufrió una lesión en el codo que en principio parecía obligarle a perderse de dos a tres meses. Pero tras evitar pasar por el quirófano, la vuelta de Nicolas Batum se va a adelantar a este miércoles 15 de noviembre. Día en que los Charlotte Hornets se enfrentarán a unos Cleveland Cavaliers que tampoco pasan por su mejor momento.

 

Kemba Walker agradecerá la vuelta de Nicolas Batum

En la temporada 2015-2017, campaña en la que Nicolas Batum aterrizó en Charlotte, Kemba Walker dió un gran salto de calidad en todos sus números. Y obviamente, eso no fue coincidencia. Mejoró tanto en su anotación (tres puntos más por partido) como su acierto tanto en tiros de campo (de un 39 a un 42%) y en el tiro de tres puntos (de un 33 a un 37%).

vuelta de Nicolas Batum

Keith Allison (CC)

Y en estos primeros doce partidos de la temporada, aunque no esté bajando los promedios hasta antes de jugar junto a Batum, sí que se nota un bajón en cuanto a sus números. En tiros de tres está lanzando de nuevo con un 33% de acierto, a la vez que baja su anotación y pierde más balones que la pasada campaña.

Pero sobretodo, este enorme bajón se ha notado en este mes de noviembre. Donde los Hornets han conseguido una victoria sobre Milwaukee para ahora encadenar cuatro derrotas consecutivas. Y es que en noviembre está anotando un 39% de sus tiros de campo y un 27,6% en los tiros de tres, bajando así a 17 puntos por encuentro sus registros. Sin duda alguna, números bastante pobres para un jugador que debe ser fijo All-Star en el Este. Además de estar bajando considerablemente su PIE, habiendo tenido en octubre un PIE de 18 para ahora en noviembre promediar 10. Hechos que hacen que con él en pista los Hornets sean un punto inferiores a su rival.

Con la vuelta de Nicolas Batum es de esperar que estos problemas se solucionen. Por las diferentes opciones que plantea en ataque y el oxígeno que dará atrás.

 

Dwight Howard se adapta a su nuevo equipo

Pero no todo han sido malas noticias para Charlotte en este inicio de campaña. Y es que una de las mayores incógnitas de este nuevo curso era como se desenvolvería Dwight Howard bajo las órdenes de Steve Clifford. Podemos decir que, aunque también le ha afectado el bajón que ha sufrido el equipo en noviembre, Dwight Howard está volviendo a rendir a un buen nivel.

vuelta de Nicolas Batum

Keith Allison (CC)

Ofensivamente se ha soltado y está anotando con solidez en la pintura (un 75% de sus puntos vienen de allí), a la vez que está siendo un activo importante a la hora de coger rebotes. Capturando un 43% de los rechaces del equipo -cuarto jugador de la NBA que más rebotes captura por partido-. Pero lo más importante es que Dwight Howard está volviendo a ser relevante en los sistemas del equipo, con un uso del 25%. Es decir, que el 25% de las posesiones terminan en jugada de Superman. Además defensivamente, con el «center» en pista, los Hornets tan solo ceden 22 puntos por encuentro en la pintura.

 

Jeremy Lamb aprovecha su oportunidad

Con la baja de Nicolas Batum en los Hornets se abrió un enorme hueco en la rotación. Y dicho hueco brindaba la opción a dos jugadores, Jeremy Lamb, quien ha asumido la posición de titular, y Malik Monk, el rookie que iba así a asumir más minutos.

En primer lugar debemos hablar de como Jeremy Lamb ha dado un paso adelante en su carrera y se ha mostrado como un tirador consolidado. En los primeros doce partidos Jeremy Lamb está anotando 16.7 puntos lanzando con un 45% de acierto en el tiro de tres. Pero al contrario que la regla general en Charlotte, Jeremy Lamb está sobresaliendo en noviembre en cuanto a efectividad. Ha elevado su porcentaje de acierto de un a un 57% en el tiro de tres y un 49% en los tiros de campo.

Por otra parte no ha sido así con el rookie, sus porcentajes de tiro no han superado el 35% . Y sobretodo, con él en pista, los Hornets no conseguían un buen uso del circulamiento de balón (el jugador reparte 1,73 asistencias por balón perdido). Monk, un jugador eminentemente ofensivo, registra un ratio en ataque de 93,4 puntos por 100 posesiones. Cifra muy baja.

Otro que también aprovecha su oportunidad, como Lamb, es Dwyane Bacon. Jugador más de media distancia, penetraciones y defensa, Bacon está lanzando bien desde el triple y peor desde sus zonas favoritas. Sin embargo se destapa como un jugador útil y con progresión. Ayuda en el rebote, trabaja atrás y ayuda a la circulación.

 

¿Como afectará la vuelta de Nicolas Batum?

La vuelta del francés influye en varios aspectos. El primero, las rotaciones; el segundo, estilo y producción de los Hornets; y, tercero, continuidad de ciertos jugadores. No todos tienen garantizado seguir en North Carolina cuando Nico Batum vuelva.

Batum entrará en el quinteto inicial. No hay dudas. Puede que no en su primer partido, pero su papel como pieza de equilibrio de los Hornets es tan importante como las presencias de Walker y Howard. Libera a Kemba en la ofensiva, ayuda en la anotación como secundario y es inteligente en defensa.

Esto mandará a Lamb o a Kidd-Gilchrist al banquillo. ¿Quién se salvará? La lógica nos lleva a pensar que Lamb será el sexto hombre de este equipo. Especialmente porque a Clifford le encanta la defensa y un quinteto con Batum, MKG, Williams y Howard puede entrar sin problemas entre las mejores de la NBA.

Por otro lado, el jugador formado en Kentucky es toda una decepción. Aporta mucho en defensa, rebote e intangibles, pero su limitado impacto en ataque, sus continuos problemas de lesiones y el contrato que tiene representan una losa. Le quedan 26 millones en dos temporadas y en 2019 tiene opción de jugador por otros 13.

El buen estado de forma de Jeremy Lamb debería valerle para seguir de titular y o bien mandar a Kidd-Gilchrist a otro equipo -aunque parezca difícil poder traspasarle- o dejarle en el banquillo para compensar las dos unidades. Importante también el impacto de Frank Kaminsky, referencia ofensiva de los Hornets en la segunda unidad.

Donde más echan de menos a Nicolas Batum es en la distribución y desarrollo del juego. El curso pasado los Hornets eran un equipo de élite en términos de asistencias y movimiento de balón. Eran el equipo que mejor cuidaba el balón, solo por detrás de los poderosos Warriors en asistencias por pérdidas. Un conjunto de élite a la hora de conseguir canastas tras asistencias (8º) y que terminaban casi un 20% de sus posesiones en pase para canasta.

Este inicio de curso sin Batum la historia es muy distinta. Pasan de ser los segundos en asistencias por pérdida a ser decimocuartos. Y la historia se repita. Solo un 15% de sus posesiones terminan en asistencia, la cuarta marca más baja de la liga, y son el cuarto equipo que menos canastas consigue tras asistencia. Diferencia abismal.

Los señalados a posible traspaso son dos principalmente. El ya comentado Michael Kidd-Gilchrist y Cody Zeller. El bueno de los Zeller pasa de titular y presencia obligatoria para un buen trabajo de Charlotte, a suplente con rol reducido. Clifford está sabiendo repartir los minutos entre Howard y Cody, pero con Kaminsky como referencia desde el banquillo podría apostarse por el small-ball.

 


 

La vuelta de Nico Batum es una bendición para los Hornets. El equipo de Steve Clifford se asienta sobre tres pilares: Kemba Walker, en ataque; Dwight Howard, en defensa; y Batum, como pegamento y equilibrio del bloque. Sin cualquiera de ellos pierden mucho más de lo que parece.

Los Hornets están obligados a entrar en Playoffs. Y al menos el que escribe estas líneas no duda que lo conseguirán si las lesiones respetan a su tridente. Roster equilibrado, bien entrenado y sin ruido mediático que pueda distraer del objetivo.

Charlotte está obligado a hacer ruido en el Este. Y con Batum de vuelta no hay excusa posible.

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