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Draft NBA

G-League o Draft and Stash, una decisión de futuro

La formación de jugadores una vez llegados a la NBA, una de las grandes cuestiones en la liga.

El baloncesto, ese deporte de la pelota naranja que nació en Springfield, maduró por todo Estados Unidos y enamoró al resto del mundo. Para muchos un sueño que recrear en la soledad de una habitación, imaginando una canasta en el último segundo para ganar un anillo. Para otros, un futuro al que agarrarse, como un clavo ardiendo, para salir de la precariedad, siendo elegido en el Draft para ser miembro de la NBA.

Sin embargo, las vías para acceder a la liga son muchas. En los últimos años hemos podido apreciar cómo los jugadores daban el salto sin pasar por la universidad, tras un año en blanco después de su graduación en High School. Otros han optado por la vía universitaria, incluso siendo one and done. Pero existen dos vías secundarias que generan un gran debate: el Draft and Stash y la G-League.

En The Wing os traemos un análisis sobre dos de los métodos más importantes para llegar a la NBA. En este artículo se incluyen las opiniones de diferentes scouts de la NBA con los cuales hemos podido hablar recientemente.

 

Ian Mahinmi, un gran ejemplo de Draft and Stash.

Ian Mahinmi, un gran ejemplo de Draft and Stash. Guillermo Mayol (The Wing)

 

Draft and Stash, el arte de convencer

Llegar a la NBA nunca ha sido fácil, son muchos jugadores los que lo intentan en todo el mundo y solo hay 60 elecciones cada año, más algunos undrafted que consiguen hacerse un hueco. Pero mucho más difícil es quedarse con la miel en los labios, ser elegido y saber que aún no es el momento, despertar justo cuando el sueño iba a comenzar.

El término Draft and Stash ha evolucionado a lo largo del tiempo. Actualmente se considera como tal el hecho de elegir a un jugador, independientemente de su origen, y que no dé el salto a la NBA desde el primer momento. Normalmente, el camino a seguir para esta joven promesa, es Europa u otros continentes.

Pero lo cierto es que no siempre fue así, los jugadores drafteados, incluso siendo americanos, no eran los que solían (y suelen) ser «víctimas» del Draft and Stash. Este proceso, por norma general, se destina a los jugadores internacionales, mayoritariamente europeos y de segunda ronda, que son drafteados pero seguirán formándose fuera de la NBA hasta que se considere oportuno.

Una vez elegido comienza un proceso a contrarreloj en el que se debe demostrar la evolución necesaria para dar el salto. Hablamos de una liga que avanza a un ritmo frenético y lo que hoy es un escolta con un gran futuro, mañana puede ser los derechos traspasables de un jugador que no entra en los planes del equipo. Por lo tanto, hablar de Draft and Stash, es hablar de demostrar que puedes cuando ya habías demostrado que podrías, es hablar de convencer a la franquicia que ya habías convencido.

 

Antonio Blakeney, un two way contract en la G-League tras ser elegido en el Draft.

Antonio Blakeney, un two way contract en la G-League tras ser elegido en el Draft. Guillermo Mayol (The Wing)

 

La explosión de la G-League, un antes y un después

Desde la llegada de Adam Silver, uno de los objetivos que ha tenido la NBA, es potenciar la G-League, su liga de desarrollo para jugadores.  Y lo cierto es que lo está consiguiendo, hasta el punto de afectar directamente al Draft.

Tras hablar con algunos scouts de la NBA, nos hemos dado cuenta de que, a ojos de la liga, la explosión de la G-League ha supuesto un punto de inflexión. Tanto la aparición de los contratos two-way como la subida de los salarios han cambiado el paradigma del Draft, al menos en cuanto a visión de futuro se refiere.

«La G-League desea volverse más apetecible para atraer talento, y no cabía duda que la prioridad era corregir sus salarios, apuntando a estos jugadores que emergen del instituto y buscarán hacer un “bypass” a la NCAA.»

Scout freelance sobre el papel de la G-League.

 

Sin embargo, todavía existen personas que dudan del potencial de la liga de desarrollo como una vía de entrada para la NBA, apostando por Europa y la NCAA.

«Todos los cambios en la G-League pueden influir, pero quizás no tanto. Pienso que si se da este caso de ir a la G-League como paso previo al draft, serán casos excepcionales.»

Scout conferencia Este sobre el papel de la G-League.

 

¿Qué es más atractivo para las franquicias?

Parece ser que, en los próximos años el debate estará cada vez más presente. Ambas vías son igual de legítimas para llegar a la NBA y consolidarse, ya sea mediante el paso directo de la G-League a la liga, la firma de un contrato two-way o la estancia fuera Estados Unidos. Sin embargo, desde The Wing, gracias a las conversaciones con diversos scouts, os traemos algunos pensamientos que se extienden entre los círculos cercanos a la liga.

 

El equipo de Stash y las cláusulas de salida

Quedarse en Europa o cualquier otro continente puede ser una opción excelente para los jugadores. Sin embargo, la importancia de residir en un equipo que garantice el desarrollo del jugador, se antoja indispensable para que las franquicias apuesten por ellos.

«Normalmente el agente del jugador hace saber a los equipos su disponibilidad. La franquicia que elige puede preguntar al jugador si está dispuesto a esperar. Normalmente se sabe que pasará antes de ser elegido, pero puede pasar que el jugador y la franquicia quieran que venga y el club que le tiene bajo contrato no lo deje marchar.»

Jefe de scouting sobre el Draft and Stash.

 

Con la expansión de la NBA, los equipos europeos han recurrido a cláusulas de salida que las jóvenes promesas deben abonar si quieren dar el salto. En algunos casos como el de Mario Hezonja puede no ser un factor limitante, sobre todo si la cláusula es baja, pero en otros puede ser diferencial.

 

Accesibilidad a los jugadores

El Draft es una inversión de futuro y como tal las franquicias NBA siguen el desarrollo de sus picks conforme avanza la temporada. En caso de no tener hueco inmediato en la plantilla, la G-League y el Draft and Stash son las dos opciones pero, ¿cómo es el seguimiento en estos casos?

Por un lado, la liga de desarrollo ofrece dos alternativas. En primer lugar el equipo puede firmar un two-way contract, lo cual permite al jugador ocupar un puesto en el equipo de la G-League y la franquicia NBA casi al mismo tiempo. En cualquier momento un jugador con este contrato puede ser llamado para entrenar y jugar «con el primer equipo» hasta un máximo de 45 días. Este es el caso de algunas jóvenes promesas como Jonathan Motley (Dallas Mavericks) o Edmond Sumner (Indiana Pacers).

En segundo lugar, existen casos como el de Isaiah Hartestein, jugador sobre el cuál Houston posee los derechos tras el Draft 2017. El interior alemán firmó un contrato con el equipo asociado a los Rockets en la G-League, pero no fue un two-way contract, lo que ofrece una mayor flexibilidad al equipo. Sin embargo, ambos tipos de contrato ofrecen a las franquicias más facilidades para el seguimiento.

«En la G-league tienes más control sobre ciertas cosas y tienes la posibilidad de hacer un call-up. Mientras que en Europa por ejemplo pueden desarrollar su juego de otra manera.»

Scout conferencia Este sobre el control de los jugadores.

 

Por otro lado, en Europa, encontramos un proceso diferente, que implica al departamento de «Player personnel», el cual se dedicará al seguimiento de los jugadores que hacen Draft and Stash.

«Se hace seguimiento de su posible progreso y se sigue evaluando la situación para una posible futura incorporación. Lo más normal es que se está en contacto con el jugador y su agente regularmente, además de personal del equipo que le irá a ver jugar en persona durante el año.»

Scout conferencia Este sobre el seguimiento a los jugadores en Europa.

 

Duración de los derechos sobre el jugador

Uno de los factores diferenciales en este gran debate es la retención de los derechos sobre un jugador. Mientras que en la G-League, con un contrato dual, el equipo perdería sus derechos tras la finalizar el mismo, con el Draft and Stash estos derechos se mantienen durante mucho más tiempo. Es tanta la diferencia que en muchas ocasiones se ha bromeado con la llegada de algunos jugadores como Fran Vázquez a la NBA, tras más de 12 años después de su elección por los Orlando Magic en 2005.

Así pues, en The Wing se nos plantea una gran pregunta, ¿debería restringirse la duración de los derechos sobre los jugadores? Lo cierto es que garantizaría un sistema más justo respecto a la G-League y evitaría las transacciones para ajustar cuentas salariales que se producen con derechos inservibles. La importancia de esta restricción, radicaría en los tiempos.

«Quizás por lógica se debería de limitar, por ejemplo, a 5 años. Pero si me preguntas si influirá mucho en algo, diría que no. Si se limitase a 2-3 años, la cosa es muy distinta.»

Scout conferencia Este sobre los derechos de las franquicias.
Adam Silver, un creyente de la G-League.

Adam Silver, un creyente de la G-League. Keith Allison (CC)

Conclusión: un modelo en peligro

La NBA está en un proceso de expansión y crecimiento sin precedentes. La liga se está internacionalizando más que nunca, pero a su intención es mantener el talento dentro de Estados Unidos. De esta manera, con la aparición de los two way contracts y el aumento de salarios, se pretende que el talento drafteado y por draftear acuda a la G-League en favor de otras ligas.

Tal es la influencia que está ganando la liga de desarrollo que jugadores como Darius Bazley, un recruit de 5 estrellas que pretendía acudir a la NCAA en 2018, tomará esta vía para llegar a la NBA. Sin embargo, podría no ser el único en seguir este camino, pues muchos jóvenes verían con buenos ojos estar más cerca de la liga para captar la atención de los ojeadores.

 

«Esa parece ser la dirección. Incluso actualmente se está hablando de eliminar la obligación de jugar una temporada en college, lo que abre las puertas a que jugadores de 18 años sean escogidos y pasen a la «cantera» de la G-League.»

Jefe de scouting sobre la apuesta por la G-League antes que el Draft and Stash.

 

El modelo de cantera y la accesibilidad ante las franquicias NBA son sin duda dos factores importantes en la apuesta por la liga de desarrollo. Pero por otra parte, la formación técnica y el nivel de exigencia al que se enfrentará el jugador puede distar mucho de la G-League.

El debate está servido y solo el tiempo nos dirá cuál es la tendencia que siguen las franquicias, pero lo cierto es que la NBA amenaza cada día más al baloncesto internacional, intentando expandirse hasta el punto de acaparar todo el talento posible, intentando captar a todos aquellos soñadores que quieren subirse a un tren con destino al éxito.

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