Conecta con nosotros

Draft NBA

¿Pasa el futuro de Sacramento Kings por las manos de De’Aaron Fox?

Fuente: SLAM Online

Han pasado ya bastantes meses desde que los Sacramento Kings y los New Orleans Pelicans llevaran a cabo el traspaso más sonado del año en la NBA, ese movimiento que mandó a todo un All-Star como DeMarcus Cousins (además de su compañero Omri Casspi) a cambio del rookie y superestrella universitaria Buddy Hield, junto a Tyreke Evans, Langston Galloway y dos elecciones de Draft, perteneciendo una a la primera ronda, y la otra a una segunda ronda.

No es ningún secreto a día de hoy que dicho movimiento no terminó por repartir frutos inmediatos para ambos equipos, aunque posiblemente mienta aquél que niegue haber tenido ciertas esperanzas de que la increíble dupla Davis-Cousins acabaría por dar ese empujón extra a Pelicans a pesar de la falta de fondo de armario. Por parte de Sacramento, no fueron pocas las críticas que se recibieron dado lo «poco» que se sacó a cambio de un jugador que siempre ha sido considerado un futuro dominador de la NBA (por ver queda que sus números se trasladen en éxito colectivo), pero, ¿realmente fue así?

La situación actual de Sacramento Kings puede ser envidiable por más de una franquicia, contando actualmente con dos picks top 10 en el que es considerado por muchos como uno de los más fuertes Drafts en lo que llevamos de siglo XXI. Lógicamente no todo es de color de rosas, pues Buddy Hield, la pieza central del traspaso con New Orleans, tuvo un año muy por debajo de lo que se esperaba para una figura que salía del baloncesto universitario con un caché como el suyo. Cierto es que tuvo algún momento de brillar con luz propia, pero las sombras tomaron un papel demasiado grande en sus actuaciones; no por nada terminó siendo el 23er jugador con el peor TPA (una estadística que combina métricas similares al Offensive y Defensive Box Plus/Minus pero readaptado a una base de rendimiento por posesión)  de toda la competición, con un valor negativo de -106.65 puntos añadidos.

Pero volviendo al tema que nos concierne, echando un rápido vistazo a algunos de los mocks más fiables de la NBA vemos que De’Aaron Fox es un jugador que suena muy fuerte para los Sacramento Kings. Obviamente, contando con un pick top 5 de Draft, las posibilidades de que acabe cayendo hasta dicha posición (las tres primeras posiciones parecen ya determinadas) son relativamente altas, pero tampoco hemos de olvidar que la consideración de Fox en este Draft ha ido constantemente al alza, copando los pensamientos que se tenían sobre él como jugador con alguna que otra monstruosa actuación durante el March Madness. Es por ello que su nombre parece no haber acabado de salir de ese potencial Top-3 con incluso Los Angeles Lakers como posible pista de aterrizaje. Así pues, si Sacramento realmente deseara hacerse con sus servicios, sería necesario realizar un trade up para conseguir una elección que le permitiera hacerlo, lo cual posiblemente implicaría el tener que traspasar ambos picks top-10. Sin embargo, ¿sería una buena idea dar tanto por un jugador que al fin y al cabo no deja de ser más que una promesa?

Con el paso del tiempo, cada vez ha ido quedando más claro que a pesar de que los nombres que más se escuchen de esta camada de jugadores sean los de Markelle Fultz y Lonzo Ball, De’Aaron Fox es un jugador que en la misma medida posee potencial para convertirse en una referencia en esta liga (posiblemente más que el mayor de los Ball). Su estilo de juego es fácilmente comparable con el de John Wall tanto por sus virtudes como por sus defectos, y lo cierto es que las únicas dudas que existen a su alrededor son a su vez bastante similares, con el tiro exterior como principal falla. Aun así, las condiciones físicas de Fox y su entendimiento del juego dejan poca duda acerca de si su juego podrá trasladarse a nivel NBA, algo que debería servir como un «seguro» a aquellos que quieran apostar por él, puesto que parece estar abocado al éxito tarde o temprano. Pero echemos un vistazo también a qué podrían perderse los Kings por intentar ir con demasiada determinación a por Fox.

 

Jayson Tatum y Frank Ntilikina

Repasando nuevamente las posibles predicciones para este Draft, aparecen dos nombres que, a su vez, tendrían todo el sentido del mundo para Sacramento. Por una parte, con su pick top-5 sería posible escoger a Jayson Tatum (aunque su presencia sobre la esfera Celtic parece aumentar por momentos), el anotador de Duke que ha dejado a más de uno boquiabierto por su elegante estilo comparable al de otros grandes anotadores de la liga como DeMar DeRozan o Carmelo Anthony. Obviamente esto no quiere decir bajo ningún concepto que posea el mismo potencial que ambos jugadores, pero es innegable que le veremos desarrollar un papel similar al de estos dos. Su elección cobra todavía más sentido si tenemos en cuenta que Rudy Gay probará las aguas de la agencia libre este verano, y realmente nada debería hacer que un equipo en plena reconstrucción fuera tras un jugador cuya presencia carecería de lógica en un proyecto no destinado a competir de forma inmediata. De esta manera, con la elección de Tatum no cubrirían únicamente una posición en el roster, sino que además se asegurarían ese futuro anotador que en todo equipo es necesario.

Por otra parte, con la elección número 10, el hombre que muy probablemente siga disponible y que de gran ayuda sería para los planes de Sacramento Kings, sería el francés Frank Ntilikina. El jugador del SIG Strasbourg posee una envergadura descomunal para alguien de su edad, lo cual le otorga una clara ventaja física sobre el resto de acompañantes en su posición (resulta incluso un tanto gracioso el comparar dicho aspecto físico con el de Dennis Smith Jr., por ejemplo). Las dudas principales sobre este jugador las encontramos tanto en su capacidad de distribución como de creación con balón, pero su temprana edad le ofrece todavía un amplio margen de mejora. Por otra parte, posee dos características que fácilmente pueden ganarte un puesto con poco más en la NBA de hoy en día: Tiro exterior y capacidad defensiva. Junto al mismo Fox, Ntilikina es un jugador que en un futuro podría convertirse un fuera de serie defensivo, y en una época en la que los bases cargan con gran parte del peso ofensivo de los equipos, hacerse con un stopper de sus características y potencial sería sin lugar a dudas una decisión tremendamente acertada.

Toda decisión tiene sus pros y sus contras, y no se puede negar que de los tres jugadores tratados, Fox es el hombre con más números para convertirse en una estrella de la liga, sin embargo, Tatum y Ntilikina podrían acabar consiguiendo un estatus similar al del base de Kentucky. Al fin y al cabo, los jugadores salidos de un Draft son puras promesas, y nada puede asegurar el futuro que les depara en la liga. Es por ello que en un proyecto en pleno inicio de reconstrucción como Sacramento, su mente debería estar fijada en seleccionar a Jayson Tatum y Frank Ntilikina por tal de seguir sumando talento joven en un roster que cuenta con otros nombre como el mencionado Buddy Hield o Skal Labissiere, por ejemplo, acumulando potencial en todas las posiciones  y poder trabajar en el que debe ser el núcleo de futuro del equipo cuanto antes mejor.

Comentarios

Más en Draft NBA

El mejor baloncesto NBA en tu correo

El mejor baloncesto NBA en tu correo

No te pierdas nada con nuestra newsletter semanal

¡Muchas gracias por suscribirte! ¡Preparáte!

Shares
Share This