Conecta con nosotros

Mercado

¿Se acerca el final de los «super-equipos» en la NBA?

La reciente renovación de Towns pone en dudas la viabilidad económica de los Wolves: ¿Pasará en otras franquicias?

Kevin Durant Klay Thompson Golden State Warriors Spurs NBA

Guillermo Mayol (The Wing)

La economía de la NBA está sufriendo una revolución en los últimos años a partir de la puesta en vigor del último acuerdo televisivo firmado por la liga, que ha aumentado los ingresos de la franquicia considerablemente y, por lo tanto, también en las cantidades que los jugadores pueden recibir. Los contratos con sueldos de 30 o hasta de 40 millones en un solo año han aparecido para quedarse y todo lo que ello conlleva, inclusive una posibilidad de que la moda de los últimos años, desde los Miami Heat de LeBron o los Boston Celtics de Garnett, como la de los «super-equipos», que salvo en contadas excepciones puede ser que estén apunto de dar paso a equipos más corales.

Recién enterados de la renovación de Karl-Anthony Towns en medio del terremoto que es ahora Minnesota con la situación Jimmy Butler, una de las consecuencias en el caso de que el joven pívot consiga entrar en un All-NBA y se embolse los 190 millones de dólares firmados, es que los Wolves, un equipo que vuelve a no dar la sensación de tener la capacidad de mantenerse en la élite del duro Oeste, tendrán comprometidos de cara al futuro casi 80 millones en dos únicos jugadores (el mismo Towns y Wiggins) y, por lo tanto, poco margen de maniobra de cara a la construcción de una plantilla verdaderamente competitiva que acompañe a sus dos estrellas.

La renovación de Karl Towns sentencia a Jimmy Butler en Minnesota

Pero no son los únicos, los Rockets con los contratos de Harden y de Paul, el futuro incierto de los Warriors cuando Thompson este verano y Green el próximo deban renovar, los Wizards cuando Wall pase de cobrar 19 millones a 37 junto con los salarios de Beal y Otto Porter Jr… La tendencia a juntar grandes jugadores firmando los nuevos «super máximos» sin que estén dando el rendimiento esperado está ahogando a más de un equipo y los sueldos más altos de la clase media están provocando que cada vez cueste más ver que estrellas con contratos de esta era se puedan juntar entre ellas. ¿Puede acabar siendo una tendencia y el día a día de la NBA?

Algo importante a tener en cuenta es que la subida de salarios y la del tope salarial no ha sido 100% proporcional, lo que permitiría a los equipos mantener estas plantillas utilizando las mismas estrategias pero con salarios mayores y a esto nos referimos a que un jugador no accede a bajarse el sueldo el mismo tanto por ciento de lo que lo hubiera hecho con un salario menor, por lo que es más complicado conseguir hacer encajar todas las piezas. Por ejemplo, un jugador con un valor de mercado de 8 millones, puede aceptar rebajarse el salario un 25% (2 millones); pero si ahora con la subida del tope su valor es de 15; ¿estaría dispuesto a dejar de ganar casi 4 millones para mantener las mismas proporciones?

¿Adiós a los Big Three?

La primera conclusión sería la del adiós definitivo a los Big Three, juntar a tres All-Star, incluso con todos ellos perdonando dinero, supondría un mínimo de unos 90 millones ocupados por solo estos hombres, pues la «peor pieza» de ese trío, ahora mismo, no cobraría menos de 25 millones (teniendo en cuenta que esté dispuesto a perdonar entre 10 y 15 millones de dólares al año).

La presencia de esta situación contractual en una plantilla ha acostumbrado a venir acompañado no solo de una entrada al impuesto de lujo sino también a la formación de un roster con jugadores por el mínimo, excepciones salariales y renovaciones… En definitiva, usando todos los atajos que permiten para conseguir cuadrar las cuentas.

 

Warriors, Celtics, Sixers… Un futuro con pérdidas

Guillermo Mayol (The Wing)

Los equipos NBA que tienen grandes plantillas tienen en común que una gran parte de la formación de su plantilla viene a través de Drafts muy cercanos, por lo que cuentan con muchos jugadores «infrapagados» debido a que todavía están con su acuerdo como novatos o, en el caso de los Warriors, aprovechando que estos drafteados firmaron sus contratos siempre a la baja y antes de la subida salarial.

Pero en no muchas temporadas, todos los grandes equipos tendrán que enfrentarse verano sí y verano también al encaje de bolillos que será pagar a cada jugador lo que quiere sin perder demasiadas piezas por el camino. El quinteto espectacular de los Celtics cambiará cuando Brown y Tatum renueven y deje de haber espacio para que, junto a ellos, estén Al Horford, Gordon Hayward y Kyrie Irving. Los Sixers, con las futuras renovaciones de gente como Saric y Simmons; mientras que los Warriors ya tendrán que convencer en las dos próximas agencias libres a Klay Thompson y a Draymond Green de que vale la pena seguir renunciando a muchos billetes con tal de seguir todos en la Bahía. Jugadores como Rozier, Covington o Patrick McCaw (que su caso actual con los Warriors todavía no se ha resuelto) serán algunos de los posibles daños colaterales que tendrán estas franquicias en su intento, quizás sin éxito, de aguantar a todas sus estrellas cuando la situación económica no les sea tan favorable.

 

La desigualdad como vía de escape

¿Qué viene después del “invierno nuclear” de la NBA?

Esta hipótesis de los no «super equipos» puede no cumplirse, pero a través de un camino que tal vez la NBA no vería con buenos ojos ya que va en contra de lo que quieren transmitir: más salarios por el mínimo mientras las estrellas consiguen sus sueldos. 

Es decir, el mercado en la NBA seguiría con la tendencia que hemos visto este pasado verano con una gran cantidad de jugadores firmando por el mínimo salarial. Unos pocos ricos que serán más ricos, los  muchos»pobres» seguirán siéndolo igual «pobres» y la clase media iría perdiendo valor de mercado, con lo que veríamos muchos roster con dos o tres jugadores cobrando por encima de los 20 millones mientras que los otros 12/13 jugadores no pasan, en los mejores casos, de unos 4 o 5.

Esta desigualdad depende de las intenciones de las franquicias a la hora de negociar; pero si seguimos viendo a muchos jugadores titulares o de rol con buenos contratos que hacen justicia, a veces de manera exagerada, su valor e importancia en el equipo, la simple lógica invita a pensar que no haya dinero para todos.


Como en toda hipótesis, solo el tiempo dirá si las franquicias de la NBA deberán dejar de centrarse en juntar cuantas más estrellas para hacer plantillas más equilibradas o si encontrarán la manera, seguramente perjudicial para la mayoría de los jugadores que no sean los mejores, de continuar con la tónica actual de la mejor liga del mundo.

Comentarios

Más en Mercado

El mejor baloncesto NBA en tu correo

El mejor baloncesto NBA en tu correo

No te pierdas nada con nuestra newsletter semanal

¡Muchas gracias por suscribirte! ¡Preparáte!

Shares
Share This