Conecta con nosotros

NBA

El continente africano, el músculo de la NBA

De Bol a Embiid pasando por Olajuwon, pero la presencia africana en la NBA va más allá de los nacidos allí.

Embiid, el mayor representante actual de África en la NBA/Keith Allison (CC)

La NBA, en su objetivo de atraer al mayor número de seguidores posible procedentes de todo el mundo, vuelve a llevar a alguno de sus mejores jugadores a África con motivo del NBA Africa Game. Pero, más allá de ser un encuentro amistoso/espectáculo en la que estas estrellas regalan a los fans jugadas espectaculares y buen rollo, este evento esconde una motivación más profunda y de más importancia: celebrar la importancia que este continente tuvo, tiene y tendrá en la mejor liga del mundo de baloncesto.

A parte de poder ver a John Collins (Atlanta Hawks), JaVale McGee (Lakers), Dennis Smith Jr. Harrison Barnes (Dallas Mavericks), Marvin Williams (Hornets), Danilo Gallinari (LA Clippers), Rudy Gay (San Antonio Spurs), Khris Middleton (Milwaukee Bucks), y Hassan Whiteside (Heat) en el Team World a las órdenes del italiano Ettore Messina. O a Luol Deng (Los Angeles Lakers), Ian Mahinmi (Washington Wizards), Al-Farouq Aminu (Portland Trail Blazers), Bismack Biyombo (Charlotte Hornets), Cheick Diallo (New Orleans Pelicans), Joel Embiid (Philadelphia 76ers), Evan Fournier (Orlando Magic), Serge Ibaka (Toronto Raptors), Timothe Luwawu-Cabarrot (Oklahoma City Thunder) y a Pascal Siakam (Raptors) en el Team Africa  entrenados por el asistente de los Miami Heat Juwan Howard, es el mejor momento posible para recordar que la NBA no solo tiene jugadores africanos jugando a gran nivel en la liga, sino que tiene unas profundas raíces que han sido la causa de que la NBA sea lo que es ahora.

 

La NBA no se entiende sin África

Desde que Earl Lloyd debutara en la liga en el 1950, convirtiéndose en el primer jugador afroamericano en jugar en la NBA, el flujo de jugadores estadounidenses con antepasados, más o menos cercanos, en este gran continente creció hasta ser los claros dominantes: en convertir la NBA en su competición. El atletismo de la mayoría de los jugadores proviene de esta genética que les llega desde África. Pero su presencia no se paró en el ADN de la liga, sino que el baloncesto americano es y ha sido un factor de relevancia en la lucha por los derechos de los hombres de raza negra en el día a día de los Estados Unidos con el presente caso de LeBron James o la de Craig Hodges.

Craig Hodges, la voz “silenciada por la NBA”

Eso sí, a pesar de ser una liga con una amplia presencia de jugadores afroamericanos, el primer jugador nacido en África tardó se hizo esperar, en concreto hasta el 1985 (25 años después de que llegase el primer europeo, el búlgaro Glouchkov) de la mano del sudanés Manute Bol, que sorprendió a la NBA con sus 2’31 metros de altura, siendo el jugador más alto que había pisado una pista de la liga hasta que llegase, por unos milímetros, el rumano George Muresan. Bol, seleccionado por los Whasington Bullets, dejó huella en Estados Unidos demostrando unas grandes aptitudes defensivas y un compromiso por ayudar a su país elogiable.

Tras él, han sido muchos los nacidos en el continente africano que han dejado su sello en la NBA hasta el punto de tener dos números unos del Draft, los dos nigerianos (por delante de Europa que solo cuenta con Bargiani): Michael Olowokandi, drafteado por los Clippers en el 1998 y que no rindió al nivel esperado y, cómo no, Hakeem Olajuwon, el mejor jugador africano que jugado en los parqués de la NBA.

Seleccionado por delante del mismísimo Jordan, solo coincidir con la leyenda de los Chicago Bulls provocó que no tuviera una carrera mucho más exitosa. Eso sí, aprovechó la primera retirada del «23» para hacerse con dos anillos consecutivos en el 94 y en el 95 con unos Houston Rockets dónde era el líder absoluto a partir de un juego ofensivo que pocos jugadores de su tamaño habían desempeñado con tanto talento antes de su llegada.

Sin olvidar a Dikembe Mutombo, cuatro veces mejor defensor y todo un muro de contención muy recordado entre los aficionados a la NBA o la «trampa» de Steve Nash, nacido en Sudáfrican aunque criado desde bien pequeño en Canadá, de donde él se siente parte.

 

África en la NBA actual

Casi una veintena de jugadores africanos representan a diferentes países de este continente en la actualidad entre los que destaca Joel Embiid. El pívot de los Philadelphia 76ers, nacido en Camerún, fue un meteorito que tardó mucho en hacer impacto por sus problemas con las lesiones; pero una vez se asentado, Embiid está demostrando tener talento para ser uno de los jugadores dominantes de la liga tanto en defensa como en ataque. Por él pasan buena parte de las opciones de que The process consiga ser un proyecto de éxito ganando algún campeonato.

Tras él, otros africanos han conseguido asentarse como Serge Ibaka, Luc Mbah a Moute, Bismack Biyombo o Salah Mejri, el primer tunecino en llegar a la NBA y uno de los pocos jugadores africanos que han llegado a la liga sin ser del «África negra». O jóvenes que están dando sus primeros pasos como Pascal Siakam o el egipcio Abdel Nader.


El desarrollo económico del continente es el causante de que África no sea el principal continente exportador de talento para la NBA. Es un gigante dormido (o al que han dormido) que, de despertar, a buen seguro causaría toda una revolución en deportes como el baloncesto.

Comentarios

Más en NBA

El mejor baloncesto NBA en tu correo

El mejor baloncesto NBA en tu correo

No te pierdas nada con nuestra newsletter semanal

¡Muchas gracias por suscribirte! ¡Preparáte!

Shares
Share This