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Dwyane Wade y su adaptación: de estrella a sexto hombre

Analizamos el nuevo estilo de juego de Dwyane Wade: más perimetral, menos dañino, más fresco. Ahora es sexto hombre.

La NBA, pese a lo que muchos aficionados piensen, no es solo un mundo de estrellas. Cada equipo tiene sus contribuyentes desde el quinteto inicial, eso está claro, y sus mejores jugadores predefinidos. Los titulares no son los únicos que influyen en las victorias de su equipo, también encontramos a los banquillos en esta partida de ajedrez que es cada encuentro. Y cada banca tiene su protagonista: Tyreke Evans es el rey del banquillo de Memphis; Eric Gordon el de Houston, y ahora, Dwyane Wade se ha hecho con las riendas del de Cleveland.

Nadie puede negar que los banquillos están cobrando cada vez más importancia: se ha pasado de una liga que en la pasada década fijaba, sin ningún pudor, más de 40 minutos en algunos jugadores estrella y titulares fijos, a una competición que gestiona las carreras a través de la tecnología y los descansos, dando a los banquillos mayor rol.

 

Cambio de papeles en la película

Wade LeBron James

Lejos estamos ya de la época donde Wade y James convivían como estrellas – Keith Allison (CC)

Retomando los hilos, hoy vamos a analizar la andadura de Dwyane Wade por estos nuevos lares para él, las intrigantes aventuras de un hombre de banquillo. Y es que Flash ha tenido que sentir el golpe más que nadie: de ser una estrella a un sexto hombre. De actor principal a personaje secundario. Es normal que le estuviese costando adaptarse. El jugador de 35 años había sido catalogado como una estrella en todas las temporadas en las que ha militado en la liga, excepto en esta.

Debe ser duro para cualquier persona adaptarse a un nuevo rol cuando llevas más de una década haciendo lo mismo, eso que se te daba tan bien, como es meter canastas y ser querido por la afición. Wade ya vivió una especie de paso atrás cuando LeBron llegó a Miami, donde tuvo que ajustarse todo y ya no era la estrella principal. Sin embargo, no es nada comparado a esto. Ya no es el primero, ni el segundo mejor jugador del conjunto: es el sexto hombre.

 

Un comienzo de curso desastroso

El jugador procedente de la Universidad de Marquette comenzó mal la temporada. Como hemos repetido hasta la saciedad, su nuevo rol no invitaba, al principio, a celebración alguna, y mucho menos si los Cavaliers empezaban con tantas dudas su temporada. No estaba Isaiah Thomas, Kevin Love tampoco iniciaba una campaña de recuperación y Derrick Rose ya no se encontraba para muchos trotes. Él, se suponía, tenía que ayudar.

¿El resultado? 5-7 para los Cavaliers en los primeros doce encuentros, con Wade promediando 9 puntos, 3.8 asistencias y 2.9 rebotes en 22 minutos por encuentro. Los porcentajes, nunca vistos en su carrera: unos irrisorios 41.7% de acierto en tiros de campo y 21.4% desde el triple. El escolta, con su equipo en dirección descendente, no fue capaz de mantener el tipo ni de iniciarse en su nueva etapa en el banquillo. El único jugador del equipo al que no puede reprochársele nada de aquellos partidos es, obviamente, LeBron James.

 

Remontada con racha

Wade y James, amigos reencontrados

Erik Drost (CC)

Dwyane Wade, no obstante, no se quedó ahí. El veterano ha demostrado que todavía le resta mucho baloncesto en sus manos a sus 35 años, en esta racha de 11 victorias consecutivas de los Cavaliers. Se ha combinado con el mejor mes de la historia de LeBron, y el rendimiento espectacular de algunos jugadores de banquillo de Cleveland, para conseguir este hito en la temprana temporada.

A pesar de la racha de lesiones que asola Ohio, el ex de Miami y los Bulls no ha sido otra cosa que positivo para su conjunto. En los últimos 10 encuentros, Wade promedia 14.8 tantos por encuentro, 4.1 asistencias y 4.7 rebotes en 25 minutos. Ha mejorado en ataque, con un 48.7% de acierto en tiros de campo y un 50% en triples, a pesar de no frecuentar mucho la línea. Sin embargo, su juego sí que ha ido evolucionando hacia algo más perimetral.

 

Ataque

Flash ya no es ese jugador tan rápido que penetraba a canasta siendo siempre una amenaza para sus oponentes. Su uso de balón (USG%) ya no es tan alto como en esas temporadas donde pasaba del 30% y lideraba la liga: el 24.8% es el dato más bajo en su carrera. Su juego, como observamos, está evolucionando, sobre todo en el tiro. De promediar, en el resto de su carrera, más concretamente en su «prime», siempre una cantidad cercana al 40% de tiros intentados de 0 a 3 pies, es decir, en la zona prácticamente, ha pasado a este año no llegar al 30%, de momento, quedándose en un 29.2%.

Lo contrario pasa con el triple: un 12.4% de sus tiros vienen de esa zona este año, top 5 en su carrera de intentonas desde el perímetro. Wade acierta un 34.6% de tres este año, máximo de su carrera, y en la racha de Cleveland se encuentra en un 50%. A pesar de no tirar mucho desde ahí, mientras se mantenga eficiente, los Cavs lo notarán. Por otro lado, también hemos visto a un jugador más propenso a los tiros de media distancia este año, intentando un 23.4% desde 10 a 16 pies en la cancha, dato más alto de su carrera. Y si a esto añadimos que sus tiros de 3 a 10 y de más de 16 pies han recibido esa porción de porcentaje que D-Wade ya no intenta en la zona, podemos dar un simple veredicto: Flash ya no es Flash.

El veterano está remodelando su juego en Cleveland, quizá buscando una mejor versión de sí mismo, o una más duradera, más tiradora. El físico y los años no perdonan, y las cargas y agresividad en las penetraciones no serán las mismas para Wade en estos años. No obstante, si mantiene el buen acierto desde media distancia y sigue siendo eficaz desde el perímetro, nadie le negará su buen rendimiento como sexto hombre. No olvidemos que, a pesar del trabajo, las mejoras en el tiro son difíciles a edades avanzadas. Pero bueno, todos hemos visto ejemplos como Quincy Acy o Brook Lopez anotar triples como churros estos años sin precedente, por lo que, aplicando el eterno ‘nunca digas nunca’, no vamos a cerrar esa puerta para el tres veces campeón de la NBA.

 

Defensa

La defensa es otra historia. En la racha de victorias de los Cavs, Wade también ha defendido mejor. Aunque durante toda su carrera le ha puesto ganas y ha sido un defensor por encima de la media, la edad no perdona. El tres veces figurante en un segundo mejor quinteto defensivo de la liga está luchando por mantener, a su prolongada edad, su juego defensivo. En los últimos diez encuentros, 1.5 robos y 1.1 tapones por encuentro han sido los registros del jugador en estos apartados, contrastando con los primeros 12 partidos de la liga, donde no llegaba a una unidad en ninguna de estas categorías.  Los números del catorce veces All-Star, démoslo por hecho, descenderán año tras año en este apartado, pero es una cosa muy normal.

 

¿Puede Dwyane Wade ser SMOY?

En los Cleveland Cavaliers de LeBron James, Dwyane Wade está llamado a ser el sexto hombre. Y en la liga, con su nuevo rol y su gran racha, está ascendiendo rápidamente posiciones entre los candidatos a «Sixth Man of the Year«. Su mejor amigo en este mundo, The King, ya le ha considerado como el principal candidato este año, quizás barriendo un poco para casa. No nos olvidemos del renacimiento de Tyreke Evans, de los siempre presentes Eric Gordon y Andre Iguodala, o de Jordan Clarkson, cuyo año está siendo magnífico en términos de números, pero al cual puede que su conjunto le merme las posibilidades.

Para nada estamos hablando de una utopía: el terreno es propicio para este acontecimiento. Wade está retomando el ritmo al mismo tiempo que su equipo, los Cavaliers van a estar arriba a final de año, y las Finales son un destino obligado, compitiendo, muy probablemente, con los Boston Celtics para llegar hasta ellas. Del ex de Marquette depende su destino en este premio, más que de nadie.

 

El futuro de Flash, duda constante

Dwyane Wade, adaptándose a su nuevo rol de sexto hombre

Erik Drost (CC)

Nos queda otra incógnita por discutir en la carrera del jugador de Chicago: su futuro. A sus 35 años, de este curso puede depender la suma a la que ascienda su último contrato. Muchos van a ser los factores que influyan en este hecho. El primero de todos será el rendimiento de Dwyane Wade. De este año en Cleveland, su viaje como sexto hombre y su andadura en los «Playoffs» dependerá todo, si vuelve a pensar en ser titular en otro conjunto o si acata su rol como sexto hombre para el resto de su carrera.

No obstante, habrá otra decisión que pase por encima de la suya. No es otra que la de LeBron James, quien cuenta con una opción de jugador para el año 2018 en Cleveland, cuyas posibilidades de ser ejercida son una incógnita. Sea como fuere, resulte lo que resulte, va a influir en la decisión de Wade en la próxima postemporada. Seguir otro año con su mejor amigo, volver para ser titular en otra franquicia o continuar siendo carne de banquillo. El dinero puede terminar siendo un problema.

 


 

En conclusión, Dwyane Wade está en un año clave para definir el futuro de su carrera. Desde su salida de Miami, el veterano ha asumido el final de sus años de estrella. Su juego ha ido en descenso, y aunque todavía es un jugador más que válido para la liga, no se encuentra más en la élite. Sus años en el prime terminaron, y su futuro pasa por el rendimiento que dé en los Cavaliers esta temporada como sexto hombre. De terminar bien en su nuevo rol, nuevas posibilidades en «contenders» pueden abrírsele, o puede decidir terminar su carrera como titular.

Este curso será clave para su futuro, haga lo que haga el de Chicago.

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