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¿Es Devin Booker como base la solución para Phoenix Suns?

Analizamos la influencia de Booker como ‘pointguard’ y su viabilidad como estrategia. ¿Habrá traspasos?

Si atendemos a cuestiones puramente estadísticas durante esta temporada -y las anteriores- llegaríamos rápidamente a la conclusión de que Phoenix Suns es un desastre. Récord muy malo (4-19) y la certeza de que este año se repetirá la misma historia que los cursos anteriores. Si nos centramos en la puesta en práctica de la franquicia, las cosas se están haciendo bien en Arizona. Nuevo entrenador, nº1 del Draft con proyección de dominio, y un paso más para Devin Booker, que muta a la posición de base.

Booker comenzó la temporada en su posición hasta ahora natural, como ‘shooting guard’ y encargado del peso ofensivo del equipo. Su nivel, excelso en este apartado como siempre. 24 puntos por encuentro en un año que pinta crucial para él y en el que se le ve más ambicioso que nunca. Sin embargo, la dirección de juego quedó algo desierta en el planteamiento de Igor Kokoskov, quien a pesar de hacerse notar con su trabajada táctica y sus esquemas “europeos”, no tiene las piezas necesarias para conseguir éxito inmediato, pero sí se nota su mano desde el primer partido.

 

Y ha sido el serbio el que ha tomado la decisión de usar a Devin Booker como base del equipo, encargado tanto de anotar como de hacer funcionar a su equipo. Y su estrella es capaz de eso y mucho más. Aún está por conocer el techo del de Michigan, quien ha demostrado su altísima calidad ofensiva pero tiene aún puertas por abrir, como es la dirección y organización total de un equipo.

 

James Harden es el espejo más reciente

Esta conversión en el estilo de juego de un jugador viene originada por la cantidad de balón y uso ofensivo que la referencia exterior puede tener en un equipo. ¿De qué sirve tener un base si tu escolta asume el balón en ataque?¿Por qué no unir anotación con dirección de juego?

 


El caso más actual es el de James Harden, quien parecía haber demostrado todo su potencial de estrella como escolta y dio un paso más allá cuando Mike D’Antoni lo situó como base en un esquema ideado para optimizar al máximo su rendimiento. Y así fue, con números bestiales y con el desarrollo de una visión de juego y capacidad asistente espectaculares.

Con Devin Booker, el escenario es similar. Un escolta anotador con mimbres de estrella y con capacidad para cargar sobre sus espaldas el peso ofensivo de un equipo entero. Un peso ofensivo que, como escolta, obliga a las defensas a multiplicarse ante él. Y como base, permite al jugador encontrar a los compañeros liberados por la atracción defensiva que supone que tenga el balón en las manos.

 

¿Es el mejor desarrollo para Devin Booker?

En planteamientos convencionales, suele tacharse al anotador como chupón, egoísta y demás calificativos al encontrarse en un sistema que recurre constantemente al jugador. Si este parte como base como Devin Booker hace ahora, el planteamiento comienza con él, quien será el encargado de encontrar sus propios tiros y de facilitar los del resto. Un 2×1 que amplía la dimensión del jugador y que puede llevarle al estatus de ‘All Star’ en esta liga.

 

Desde que actúa como ‘pointguard’, la estrella de los Suns registra 28.1 puntos y 6.3 asistencias, justo antes de lesionarse en el muslo y perderse el partido ante Orlando Magic y resentirse ante los Lakers, dejando en el aire su posible fecha de vuelta a las canchas. A pesar de este parón, los números invitan a pensar que la conversión al puesto de base puede ser exitosa y, sobre todo, breve. Devin Booker ha tenido momentos muy buenos como base encargándose de dirigir a sus compañeros, pero aún peca de su uso ofensivo – 32%, por un lado lógico al ser el amo y señor de un equipo pobre- y se excede un poco con el volumen de tiro (23.3 por noche) aún manteniendo un más que respetable 45.6% de acierto.

Si consigue aumentar su volumen de asistencias, sustituyéndolas por algunos de sus tiros, su eficiencia ofensiva aumentará enormemente y su progresión como base de élite sería toda una realidad. Pero cierto es que no está rodeado por lo mejor de la liga y que sus compañeros también tendrán responsabilidad en este sentido.

 

Oportunidad para los más jóvenes

Con la nueva ofensiva de los Suns, Kokoskov ha dado oportunidad a sus jóvenes exteriores para que compartan ‘backcourt’ con Devin Booker, donde Isiah Canaan ha sido el damnificado y ha perdido su puesto en la plantilla. El primero de ellos es Élie Okobo, base francés que ha pasado de no jugar a promediar más de 30 minutos por partido. Okobo, a pesar de sus 1.88 metros de altura, tiene costumbre de jugar de escolta por su pasado en Pau-Orthez. En su primer encuentro como activo importante en la rotación, se fue hasta los 19 puntos ante los Clippers, dejando clara su validez y combinándonse con los 23 puntos de Booker.

 

 

El segundo candidato para acompañar a Devin Booker es De’Anthony Melton, respescado de los Northen Arizona Suns de la G League a mediados de noviembre. El estadounidense parte con el menor número de papeletas para ocupar esa vacante como titular, pero es evidente que su entrenador lo ha incluido en plantilla por algo y la oportunidad la tendrá. En un escenario como son los Suns ahora, con tiempo y paciencia, todos tendrán su posibilidad de brillar.

Y el último candidato, pero no menos importante, es Mikal Bridges, el ‘otro’ rookie de los Phoenix Suns. El ex de Vilanova se ha adueñado del puesto de ‘2’ titular desde que Canaan fuera cortado, alternando buenas actuaciones con noches en las que ha sido intrascendente. Mucho por pulir aún en este jugador que si trabaja, tiene vía libre para asentarse como pareja de baile de Devin Booker.

La decisión de prescindir de los servicios de Isiah Canaan solo se entiende si, por un lado, los jóvenes son prioridad para Kokoskov y quiere explotar la figura de Booker como base del equipo de manera definitiva; o bien espera hacerse con algún refuerzo en el mercado.

 

¿Parche o solución? El mercado tiene la respuesta

El periodo de reconstrucción en el que están inmersos los Suns desde hace ya varias temporadas les sitúa siempre en todos los rumores de traspaso de algún jugador interesante. Pasó con Kemba Walker, pasa con Terry Rozier y están en la ‘pole’ por hacerse con Markelle Fultz, que busca renacer lejos de Philadelphia. Los Suns, sin prisa ninguna, podrían no dejar escapar una oportunidad de conseguir a un diamante en bruto valorado a la baja y asumir su proceso de recuperación. Una operación que, de salir con éxito, haría de los de Arizona uno de los ‘backcourts’ más temibles de cara al futuro. Nadie duda de la calidad de Fultz, pero sí de si romperá o no el cascarón psicológico en el que se ve inmerso.

Markelle Fultz quiere renacer en la NBA

 

La opción Fultz choca un poco con la dirección tomada por el cuerpo técnico de los Suns respecto a Devin Booker y su conversión como base. Pero también chocó en su momento que los Rockets se hicieran con Chris Paul y hoy en día él y Harden se entienden a las mil maravillas. Una NBA con el volumen de posesiones que se registran permite que jugadores que necesitan el balón para brillar lo hagan y jugando juntos. Booker, aún escolta en su ADN, podría agradecer la presencia de otro director de juego que le permita brillar off the ball durante diversos tramos de los partidos.

Para Fultz, el escenario pinta muy bien en cuanto a la posibilidad de asumir un rol importante en un equipo. En Philly estaba limitado y en Arizona tendría ese tándem con Booker y la posibilidad de brillar con los reservas (tal como gestiona D’Antoni a Harden y Paul). Quizás sea el escenario ideal para recuperar la confianza.

 

Frank Ntilikina podría acompañar a Devin Booker como base

NBAE/Getty Images

Siguiendo en la tónica del base, lo más reciente es el interés de los Suns en Frank Ntilikina. Con la reducción de importancia que ha ido teniendo en los últimos partidos, los Knicks podrían ver positivo sacar tajada por un jugador joven y con proyección. Y en Phoenix, todo encaja salvo por lo llevado a cabo con Booker. No obstante, la capacidad defensiva del francés se vería con muy buenos ojos en el cuerpo técnico de los Suns.

Otra opción aunque un poco descabellada sería apostar todo a Devin Booker como base y traer un escolta para que comparta peso anotador, liberando de esa tarea al #1 de los Suns y “obligándolo” a centrarse más en la dirección. Atendiendo al mercado y al sector más mediático, se viene a la mente Bradley Beal, quien a pesar de haber dicho públicamente que se querría quedar en Washington, está en el punto de mira de una franquicia dispuesta a empezar desde cero un nuevo proyecto.

 

Con Devin Booker como base, Bradley Beal tendría hueco en Phoenix

Esta operación suena utópica ante los pocos picks de Draft inmediatos que cuentan en las oficinas de Phoenix, lo que más podría interesar a los Wizards. Por el momento, una ronda protegida de Milwaukee Bucks por el traspaso de Eric Bledsoe que pasaría a ser de 2020 si los de Budenholzer tienen la elección entre el 17 y el 30. Algo muy poco convincente que solo podría darse si Josh Jackson se entiende como pieza valiosa para el futuro.

 


 

Las opciones son muchas, pero Igor Kokoskov y su equipo ya han tomado la decisión de ampliar el efecto Devin Booker hasta el rol de base. Si sale bien, como en Houston, estaremos ante uno de los mejores jugadores de la liga, alguien multifunción sobre el que construir -esta vez sí- un equipo ganador. Pero los Suns, ya con sus opciones de crecer vía Draft agotadas, deberían moverse en el mercado para mejorar sus prestaciones. Y en estos momentos, por salario y juventud, Markelle Fultz parece el mejor plan.

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