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Opinión

Derrick Rose, mi vieja camiseta

Derrick Rose se plantea la retirada y la NBA llora la pérdida de una carrera destinada a marcar una época.

Erik Drost (CC)

Hoy me ha llamado mi primo y me ha invitado a echar un uno contra uno. Yo, como suele ser habitual, he decidido aceptar. Cuando he colgado el teléfono, me he cambiado y me he dispuesto a ponerme mi camiseta de baloncesto. La elección siempre es difícil, puesto que tengo muchas, muchísimas, más de las que a mi madre le gustaría… pero en esta ocasión no he tenido ninguna duda.

La camiseta que he elegido ha sido la que más valor tiene para mi. Valor del bueno. Del emocional. La blanca de Derrick Rose. Mi primera camiseta de la NBA. La he cogido y he visto que estaba tremendamente desgastada. Lucía unas preciosas manchas de uso y el rojo de las letras de Bulls ya no brillaban tanto como antes. El tiempo pasa para todos, también para las camisetas. Si os digo la verdad… hacía mucho que no me la ponía. Tengo la de Knicks azul y alguna de navidad, pero hoy tocaba sin duda ponerme esa. La camiseta con la que empezó todo.

Que yo ahora mismo ame incondicionalmente este deporte de pelota naranja y jugadores en calzones piratas tiene un primer culpable, Derrick Rose. Ese chico que con 22 años devolvió a Chicago la ilusión de un anillo. Derrick te puede gustar más o menos, pero una carrera como la suya te parte el alma. La eterna mala suerte de un jugador que pudo marcar una época. Ya he dejado en el armario mi vieja camiseta. La primera que compré.


Derrick Rose, una montaña rusa

Lo cierto es que, apartando los sentimentalismos, la carrera de Derrick Rose no está siendo fácil. Desde un punto de vista totalmente frío y sin tocar las emociones, Rose, pasa de tener la liga en su mano a firmar por el mínimo con los Cavaliers. Probablemente tan solo el propio Derrick sepa a ciencia cierta todo lo que pasa por ese cerebro. Entenderlo es muy complicado. Hacer un repaso a todo lo que ha pasado, también. Tu carrera empieza por la puerta grande, un chico de Chicago es drafteado por los Bulls y se hace con el número uno del Draft de la NBA. En su primer año se confirma como el mejor de la clase, gana el ROY y no deja indiferente a absolutamente nadie. Era un jugador que pocas veces antes se había visto en la NBA. Un alero en el cuerpo de un base.

Más tarde, se reafirma como la estrella del equipo y los Bulls empiezan a girar todo su proyecto en torno a él. En menos de tres años se hizo con las llaves de la franquicia y las comparaciones (siempre inevitables) con Jordan empiezan a aparecer. La verdad es que no es para menos, el chico había devuelto la ilusión a unos Bulls que todavía seguían lamentando que el ’23’ no fuese eterno. La cosa empieza a subir como la espuma. Todo iba super deprisa y es que, Rose, no necesitó mucho para convertirse en una estrella de la NBA.

Erik Drost (CC)

Sin darnos cuenta estamos en 2011. En esa temporada, Rose, da el paso definitivo y comanda a unos Bulls a liderar el Este. En ese año se va hasta los 25 puntos por partido y se hace con el MVP de la NBA. Una temporada maravillosa que le sirvió para convertirse en el jugador más joven de la historia en hacerse con un MVP. Así pues, con 22 años, Rose había conseguido coronarse como mejor jugador de la NBA y estaba llamado a marcar un antes y un después en la liga. Las cosas en 2012 empeoran. Rose afronta un año muy complicado y su cuerpo dice basta en aquel famoso partido de Playoffs. El día que todo cambio.

 

Rose nunca volvió a ser el mismo

De esta forma se pasa de ser el jugador más prometedor de la NBA a destrozarse la rodilla. Pero Rose se machaca en el gimnasio y vuelve. La mala suerte se vuelve a cebar con él y su otra rodilla le falla. Otro año en el dique seco. Es decir, en menos de 7 años de carrera, había pasado de estar en la cima a tener las dos rodillas tocadas. En los Bulls se empieza acabar la paciencia con él y la confirmación de Jimmy Butler hace que pierda la condición de número uno en el equipo. La situación con el traspaso no mejora y es que su precio en el mercado se ve completamente devaluado. Un MVP siendo traspasado por Grant y Robin Lopez.

El experimento en New York no sale bien y Rose sale a la agencia libre después de hacer una temporada bastante decente numéricamente, pero sin haber conseguido meter a los Knicks en Playoffs. Pronto los demás bases se empiezan a colocar en el mercado, la opción de los Milwaukee Bucks fracasa y los Cavs le firman por el mínimo de verano. En apenas seis años pasa de ser el MVP más joven de la NBA a ser el suplente de Isaiah Thomas en los Cleveland Cavaliers de LeBron James. Una dura situación para cualquiera. En menos de 10 años su vida cambia por completo y su situación en la liga igual.

Erik Drost (CC) – (modificada por Alex Güell)

Las sensaciones de Rose en Cleveland no ha sido buenas. Tras hacer una pretemporada ilusionante, el inicio de la RS no ha sido bueno. Se ha visto a un Rose muy individualista y sin capacidad para conectar con el equipo. Más tarde llegó el empujón de Monroe en Milwaukee, una falta en la que ni se señaló técnica, y que supuso el inicio de los problemas de tobillo para Rose. Lo curioso es que el ‘1’ de los Cavs volvió de la lesión, pero las sensaciones no fueron buenas y esto supuso que se anunciase que estaría de baja dos semanas. Sin embargo, las alarmas saltaron cuando Woj anunció que se había apartado de los Cleveland Cavaliers y que se estaba planteando la retirada. No han pasado ni cuatro párrafos de su MVP y ya estamos hablando de su retirada.

 

Derrick Rose, la opción de retirada

La palabra retirada siempre ha estado rodeando a Rose. Así son las rodillas, las culpables de cargarse las carreras de tantos y tantos deportistas. El bueno de Rose ha salido de situaciones muy complicadas y tiene un repertorio de lesiones que insta a la desolación. Pero el tío seguía luchando y volvía siempre de sus percances físicos. Aunque todo tiene un límite. Y es posible que a Rose ya haya llegado.

Erik Drost (CC)

Derrick Rose ya tiene un hijo y siempre ha querido dejar muy claro que está por encima de todo. No sé sabe si será por él o porque no se ve preparado para seguir luchando con su cuerpo, pero lo que está claro es que algo en su cabeza le ha obligado a tomar aire y pensarse las cosas. Una trágica noticia que nadie quería que llegase. Con 29 años, un MVP, se está planteando la retirada. Si no se te parte el alma con la carrera de Rose es para hacérselo mirar. Rose fue y amó el baloncesto.

Quien sabe lo que pasará con Derrick Rose, pero su carrera ya es historia de la NBA. Un jugador que demostró mucho en muy poco y que nos deja con la sensación de perdernos mucho baloncesto que tenía dentro. Ahora Rose tiene tiempo para pensar y reflexionar sobre su situación. La NBA llora la posible pérdida de uno de sus MVP’S de este siglo XXI, el más joven en conseguirlo. Una rosa, que al nacer en el hormigón, vio como sus pétalos fueron débiles.

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