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La crisis de los Boston Celtics es interna

Quedan 20 partidos y la situación no mejora en Boston: tercera derrota seguida y declaraciones polémicas.

«No estamos juntos, simple y sencillo. Porque si estuviéramos juntos, esto no pasaría. Estoy seguro de que vamos a solucionarlo, solo está tardando más de lo previsto», Marcus Smart, Boston Celtics

No se señalan públicamente, pero casi. No hay dedos apuntando, pero hay gestos. No hay nombres, pero hay silencios delatadores. En el vestuario de los Boston Celtics se están generando bandos, grupos sociales como en un high-school americano. No hay química, no hay esfuerzo colectivo y lo peor, no hay equipo. Y nadie, ni siquiera Brad Stevens sabe encontrar una solución.

«Tenemos que estar más conectados como equipo, ha sido un problema durante bastante tiempo ya», decía Brad tras la vergonzosa derrota ante los Raptors, 118-95. Tercera consecutiva, los de Stevens no saben lo que es ganar post-All Star break. «No es que no sepamos qué hacer, es que intentamos tomar atajos». Y más bien parece que los Celtics van en dirección contraria. 

«Por el motivo que sea, no estamos peleando como lo hemos hecho en el pasado» aseguraba Al Horford. «Nos ha faltado concentración, nos han dominado» nos decía el dominicano en el vestuario. La crítica cunde, pero no el ejemplo. «Necesitamos estar juntos» insistía Al. «Si lo hacemos, saldremos adelante». 

Al Horford ha vuelto a ser crítico con el equipo | Alejandro Gaitán (The Wing)

Al Horford ha vuelto a ser crítico con el equipo | Alejandro Gaitán (The Wing)

Cuestión de expectativas en los Celtics

Pero no todo el mundo acepta la crítica de la misma manera. Cuando a Morris se le ha preguntado si considera que los Celtics están tomando atajos en defensa [algo que han dicho Brad Stevens], ha preferido no contestar a la pregunta. Peor Kyrie Irving, claro. Sobre los atajos defensivos, balones fuera: «That’s up to Brad». Sobre el no jugar juntos de Smart, «Es la opinión de Marcus, la respeto». 

¿Y la tuya? Y en el vestuario se ha hecho el silencio, antes de que se diera por finalizada la rueda de prensa. Una bastante escasa en palabras, la verdad. 

Al abrir las puertas del vestuario, Danny Ainge estaba sentado junto a Kyrie Irving. El presidente de la franquicia se ha levantado y alejado una vez los periodistas hemos tenido acceso a los jugadores, pero sí que se ha podido ver a Kyrie cabizbajo con la mirada perdida. Parecía afectado por la derrota, por el enésimo partido en el que los Celtics no responden al nivel exigido. A las expectativas.  

A inicio de temporada hablábamos del nivel que se le iba a exigir a este equipo y en especial, a Brad Stevens. Hasta la fecha, los Celtics han jugado muy por debajo de lo que el roster permite, sin conseguir que jugadores como Jaylen, Tatum o Horford hayan mantenido un pico de forma constante. Solo Kyrie, Morris [entre Noviembre y Enero] y Smart están en un pico de rendimiento pero mantienen la irregularidad que caracteriza al equipo. 

Gordon Hayward es uno de los principales señalados | Alejandro Gaitán (The Wing)

Gordon Hayward es uno de los principales señalados | Alejandro Gaitán (The Wing)

La frustración de no saber tu rol

Señalar a Stevens, el que durante seis temporadas ha sido el faro moral del equipo, es un gesto que marca la tesitura de la situación. Que Brad Stevens, con un micrófono en la solapa, use la palabra fuck en directo en televisión, describe la gravedad de la situación. Brad tiene deberes, muchos, y el deadline se acerca. Porque caer al cuarto o quinto de conferencia, significa una primera ronda muy difícil, incluso para los Celtics. 

Los deberes pasan por ajustar la rotación, principalmente evitar que Rozier esté en pista sin otro generador de juego o que si está en pista, no genere juego; y sobre todo y más importante, dejar claros los roles en el vestuario. Sin una definición, empiezan las acusaciones. El último ejemplo, la falta en ataque de Jaylen Brown y la reacción de Marcus Smart.

Jaylen fue una de las estrellas el año pasado en playoffs, sin Hayward, Kyrie y con Tatum todavía como rookie. Ahora sale desde el banco, como el propio Gordon, que viene de ser all-star, perderse un año entero y no sentirse todavía jugador. Kyrie es la estrella, Smart y Horford el pegamento. Tatum y Morris rinden y juegan de manera independiente y Rozier es un tren descarriado. No hay una identidad, no hay roles. Hay muchos individuos por separado. Muy buenos, pero todavía por separado. 

Da la sensación de que Brad no ha podido imponer su sello, el de Butler y Boston en sus primeros años, y el equipo anda perdido. Por suerte, en playoffs todo cambia y los Celtics siguen siendo el equipo con más calidad en el Este. Que lo demuestren o no, ya es otro tema. 

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