Conecta con nosotros

NBA

Siete conclusiones del NBA Africa Game

Barnes, Deng, Gallinari o Embiid… Algunos de los nombres propios de un partido que se está convirtiendo en una tradición.

Guillermo Mayol (The Wing)

El mes de agosto es, con diferencia, el más aburrido para los amantes de la NBA. Los rookies ya fueron seleccionados, los grandes agentes libres ya han estampado su firma en nuevos contratos, la pretemporada todavía no ha comenzado… Por eso, un partido de exhibición como el NBA Africa Game viene como agua de mayo para quitar el gusanillo de baloncesto entre días de sol, playa y fiestas o, en el caso de los que estemos trabajando en el norte de esta irónica Península Ibérica, entre lloviznas y horas de ser «un miembro productivo de la sociedad». En esta tercera edición en la que el baloncesto de la NBA llega al continente que tan presente está en su ADN, el equipo del «mundo» venció al africano 96 a 92, siendo su tercera victoria en los tres partidos que se han disputado. A pesar de ser un amistoso y que nadie juega al máximo de su nivel, se pueden sacar algunas conclusiones, por lo menos, entretenidas de leer. En concreto, encontramos hasta siete situaciones de este NBA Africa Game que podrían tener su repercusión en la próxima temporada de la mejor liga del mundo.

El continente africano, el músculo de la NBA

 

McGee, lo tuyo no es lanzar… ¿o no?

El nuevo, y muy probable pívot titular, de Los Angeles Lakers está consiguiendo dejar a un lado las excentricidades o las risas provocadas a su costa para convertirse en un interior tan válido como para ganar dos anillos de la NBA —con los Warriors, vale, pero quién los quisiera tener…—. Sin embargo, si algo ha demostrado este NBA Africa Game, es que el bueno de JaVale mejor que siga centrándose en rebotear, defender y machacar el aro contrario; porque lo que es lanzar desde fuera… Un 1 de 4 en un partido sin mucho nerviosismo el buena prueba de que McGee no es una amenaza que libere la zona para LeBron James. Ahora bien, viendo la manera con la que acertó, desde la esquina, su único triple… ¿hay motivos para pensar que tiene la mecánica de tiro suficiente necesaria para mejorar en este apartado?

 

A Deng no se le olvidó jugar

Y con mucho mérito hay que decir esto. Después de dos años vestido de oro y púrpura —o, más bien, haciéndose de oro y vistiéndose poco de púrpura— jugando menos que lo que hizo Sacre en su momento, es agradable saber que un jugador que nunca ha dado ningún problema y al que es fácil tenerle cierta simpatía se mantiene bien físicamente y no se ha aficionado a los perritos calientes durante los partidos como otros que llevaron peor su suplencia continuada. Titular, 24 minutos en pista, 13 puntos y una pregunta sin contestar… ahora que los Lakers no necesitan primar a los jóvenes por encima de los resultados, ¿veremos al sudanés con pasaporte británico con algunos minutos aportando experiencia desde las alas?

 

Gallinari, un líder… hasta que se lesione

Con todos ustedes, el MVP de la primera edición del NBA Africa Game en Pretoria: Danilo Gallinari. El italiano acabó con 23 puntos, 8 rebotes, 3 asistencias y —ojito— 90% en tiros de campo y 100% (3 de 3) en el triple; demostrando que de talento va muy sobrado. Los Clippers le necesitan más que nunca y Il Gallo tiene una oportunidad para ser jugador franquicia… si no se lesiona. Porque del mismo modo que sabemos el potencial de Gallinari, también sabemos que tarde o temprano le veremos elegantemente vestido en el banquillo apoyando a sus compañeros. Que jugador nos estamos perdiendo por su cuerpo de cristal.

 

Hassan Whiteside reconecta con la NBA

La presencia del pívot de los Miami Heat puede ser más importante de lo que parece en un principio. Sabemos lo cuidadosa que es la NBA a la hora de llevar jugadores al extranjero que los representen y que hayan llevado a Whiteside a Sudáfrica es una señal de que las perezas entre el center estadounidense y los Heat se están limando, por lo menos, hasta que dé comienzo la próxima temporada. Los medios también van en la misma corriente de una mejora de las relaciones jugador-franquicia, una obligación sabiendo los años que le restan por cobrar (uno más y, casi seguro, otro) y la economía futura que le espera al conjunto de Florida.

Nota importante: Parece que la historia entre Whiteside y Embiid está lejos de parar de darnos imágenes. Pruebas 1 y 2:

 

Embiid, mucho mejor jugador que personaje

Joel Embiid no quiere perder ni a las canicas y, tras ver su perfil «divertido» durante dos años lesionado; es agradable que empiece a mostrar esa versión más a cuentas gotas y aparezca más a menudo la auténtica bestia que es como jugador. Lideró al conjunto africano siempre que estaba sobre el parqué (24 puntos, siete rebotes y cuatro asistencias) y se notó que era el deportista de más nivel entre los allí presentes. Supo jugar tanto en ataque como en defensa y, aunque estuvo menos acertado desde el exterior que el mismo McGee, mostró ese carácter que solo tienen los «especiales» de ponerse el equipo a la espalda cuando fuese necesario, una cualidad que no se entrena y que todo equipo que aspire a ganar el campeonato debe tener en su plantilla. Eso sí, también dejó algunos gestos post-canastas, pero tampoco vamos a coartarle mientras lo compagine con su talento por el baloncesto, ¿verdad?

 

Barnes mantiene la ilusión de los Mavericks

Aunque los Playoffs pueden ser, todavía, una quimera para los Dallas Mavericks, los aficionados texanos están teniendo un verano de lo más positivo. Primero fue la llegada de un MVP de la Euroliga como Luka Doncic, luego se le unió un pívot all-nba al que no se le guarda rencor como DeAndre Jordan y, ahora, Harrison Barnes sigue dejando detalles de tener un talento que esta temporada deberá explotar completamente. Jugando por fuera, por dentro, lanzando, posteando, implicado en defensa, mostrando una mejora en su bote… el ex-warrior fue uno de los mejores del equipo del mundo, único que consiguió un doble-doble con 14 puntos y 11 rebotes, y, en definitiva, haciendo una actuación con la que envía buenas vibraciones a Dallas. ¿Será este el año de la consagración de Barnes?

 

NBA Africa Game: Ser una pachanga no significa dar pena en defensa

96-92 —si bien es cierto que ha sido un partido a 40 minutos y no a 48— es un marcador que, sin ser habitual, se puede ver en varios partidos intensos de Europa por comparar minutaje. Pero, más allá del resultado, la realidad es que se ha visto un encuentro que se notó que era de exhibición pero sin llegar a producir antipatía hacia los jugadores por su pasotismo, como sí pasaba con el All-Star Game. No, el NBA Africa Game ha sido un duelo lo suficientemente intenso como para entretener e incluso en los momentos finales hubo minutos de bastante nivel. De todos modos, es probable que este mayor punto de intensidad se deba a que hayan jugado antes del training camp, utilizando estos minutos como rodaje para llegar más en forma y optar a más minutos en la rotación de su equipo, y no en medio de la temporada regular cuando el cansancio se empieza a notar en las piernas con un pequeño cosquilleo.


Bonus track: El partido, el resultado y están conclusiones no dejan de ser secundarias dentro del objetivo del NBA Africa Game; una semana entera de eventos y actos de ayuda a la comunidad y en favor del desarrollo del baloncesto por todo el continente en una cita que se está convirtiendo en una tradición del calendario baloncestístico anual y que deja imágenes más allá del encuentro.

Comentarios

Más en NBA

El mejor baloncesto NBA en tu correo

El mejor baloncesto NBA en tu correo

No te pierdas nada con nuestra newsletter semanal

¡Muchas gracias por suscribirte! ¡Preparáte!

Shares
Share This