Conecta con nosotros

NBA

Un calendario con muchos aciertos

La NBA ha conseguido dar más descanso a los jugadores y mantener unas fechas atractivas para el aficionado.

James Harden

Keith Allison (CC)

Cuadrar los 82 partidos de liga regular que cada franquicia juega cada año está siendo una obra de cada vez mayor magnitud. Los intereses de dueños, jugadores, televisiones, patrocinadores, aficionados y árbitros se confrontan en un ejercicio por el que los directivos de la NBA reciben cada vez más presiones. Los jugadores llevan varios años demandando una menor concentración de los partidos, incluso se ha valorado la opción de reducir la cantidad de partidos de la temporada. En la mano esgrimen los estudios que relacionan la posibilidad de tener una lesión con el haber jugado un partido en las 24 y 48 horas anteriores. Varias sucesiones de lesiones de hace dos y tres temporadas apuntaban a una excesiva fatiga de unos jugadores que rinden a un peor nivel cuando llegan justos físicamente.

Los intereses monetarios se cruzan aquí al tener los patrocinadores, televisiones y dueños un gran interés en seguir explotando esta máquina de hacer dinero que es la NBA. Con el nuevo contratazo de derechos televisivos firmado, un gremio peleón como el de los jugadores y una expansión en ciernes, los márgenes se estrechan en una liga que aún no es rentable para todas las franquicias. Estos hechos reducen las posibilidades de limpiar de partidos innecesarios un calendario que fuerza al aficionado a comerse auténticos tostones. Con todo, la NBA ha sabido aunar las peticiones de todos y ha aprovechado bien el tiempo extra de este temporada.

Ya sabíamos el calendario de la primera semana de temporada, del 17 al 22 de Octubre, y el del día Navidad, partidos de los considerados imprescindibles por la NBA. Un total de 22 partidos recibirán este tratamiento lo que supondrá que los equipos participantes no habrán podido jugar cinco partidos en los últimos siete días ni haber recorrido 3.500 millas en esa última semana. Con esto se pretenden evitar vergüenzas como las vividas en el 11 de marzo entre Spurs y Warriors donde el calendario provocó unos banquillos repletos de estrellas. 

Estos partidos comprenderán los arriba citados, más varios televisados por la ABC durante el fin de semana y los tres del día de Martin Luther King Jr.

 

Se baja el ritmo

Desaparecen de todos los calendarios cualquier conjunción de cuatro partidos en cinco días, uno de los cúmulos de problemas para los preparadores físicos NBA. También se reduce sensiblemente la carga en las piernas de los jugadores al reducirse los back-to-back un 26% desde la temporada pasada según la NBA. Todo avance en este sentido es positivo para todas las partes, sobre todo para unos aficionados globales que hacen (hacemos) un gran esfuerzo por seguir a la liga. De 16,3 a 14,4 ha bajado la media de back-to-backs en tres años en la liga, este es un dato que casi todos los medios se han apresurado a soltar al lector sin mucho más análisis.

Dice poco en favor de la liga de baloncesto americano que uno de los mayores factores externos al juego siga teniendo una gran presencia en el calendario. La configuración por divisiones y conferencias y la agrupación de los partidos fuera de casa en giras provoca que muchos partidos se concentren en pocos días. Un 18% de los partidos de cada equipo todavía se ven influidos por este hecho.

 

La batalla de la exposición

Como todos los años, toca fijarse en los partidos emitidos a nivel nacional en USA. Es un buen indicativo del interés del país sobre cada franquicia y repercute en el conocimiento del aficionado medio sobre los jugadores y entrenadores. Como siempre, los mercados grandes mandan y provocan mayor o menor exposición de varios equipos, hecho que influye en los premios más de lo que pensamos. Ejem, Rudy Gobert, ejem.

 

Apuntes para nota (sin ningún orden)

Los Lakers jugarán 35 partidos a nivel nacional, muy cerca de los Warriors (40), uno de los mejores equipos de la historia, Lonzo Ball podrá ir a por el ROY con todo.

Ricky Rubio abrirá su temporada jugando en MINNESOTA. Perder ante una de las mejores plantillas de la historia de la franquicia después de seis años intentando entrar en Playoffs puede ser una macabra metáfora de lo que está siendo el periplo NBA para uno de los mayores jóvenes talentos hispanos de los últimos años. Su antiguo público será juez y verdugo de un choque con chispa.

CP3 jugará contra los Clippers en el Staples el 15 de enero.

Paul George visitará Indiana el 13 de diciembre.

D’Angelo Russell (y Timofey Mozgov) jugará contra los Lakers en su antigua ciudad el 3 de noviembre.

Gordon Hayward volverá a la ciudad mormona el 28 de marzo.

Jimmy Butler jugará en Chicago el 9 de febrero. 

Paul Millsap jugará en Atlanta el 27 de octubre en el que será el primer partido de los Hawks en casa. Sí, empiezan con una gira de cinco partidos fuera de su estadio. Dallas, Charlotte, Brooklyn, Miami y Chicago acogerán los primeros encuentros de una temporada que se antoja dura.

El 15 de noviembre, Lonzo Ball y Markelle Fultz se enfrentarán en un duelo que nos ayudará a sacar conclusiones, prematuras y magnificadas como siempre. para el ROY. Los Angeles será el lugar elegido para una batalla de dos proyectos en ascensión.

DeMarcus Cousins volverá a la ciudad de Sacramento muy al principio de la temporada. El 26 de octubre volverá junto a Rondo a una franquicia que parece haberle olvidado, de momento al menos.

 

No quiero perder la oportunidad de recordarle al querido lector marcarse en el Google Calendar los Cavs-Warriors, Rockets-Warriors, Spurs-Warriors y las batallas entre Celtics, Wizards y Cavs por el Este. Pero como pescador que soy, os dejo el calendario, para que vayáis practicando ;).

Comentarios

Más en NBA

El mejor baloncesto NBA en tu correo

El mejor baloncesto NBA en tu correo

No te pierdas nada con nuestra newsletter semanal

¡Muchas gracias por suscribirte! ¡Preparáte!

Shares
Share This