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Boston Celtics y el porqué de una mala racha

Los Celtics suman tres derrotas consecutivas y cuatro en los últimos cinco partidos. Es momento de analizar por qué.

Boston Celtics camiseta entrenamiento

Los Boston Celtics afrontan una racha negativa | Guillermo Mayol (The Wing)

La misma tarde que los Eagles se hacían con su primera Super Bowl, Al Horford anotaba un «buzzer-beater» ante Portland para locura del TD Garden. Boston Celtics sumaba la victoria 39 de la temporada y mantenían el liderato del Este con un 72.2% de victorias. Todo sin Hayward. Dos partidos por encima de Toronto, siete y medio mejor que Cleveland.

Han pasado dos semanas desde la canasta de Horford y los Celtics han perdido cuatro de los últimos cinco, los Raptors han robado el liderato del Este por primera vez desde el 1 de Noviembre y la que era la mejor defensa de la liga ha encajado 112.4 puntos de media, incluyendo 250 en las dos últimas noches en casa.

El que fuera mejor equipo de la conferencia es una sombra de aquel que ganó 16 seguidos, y peor aún, los Cavs están recién renovados y Toronto haciendo el mejor baloncesto de la historia de la franquicia. Es momento para buscar los problemas y aplicar respuestas. Y mejor hacerlo rápido.

 

La ausencia de Marcus Smart

No es el mejor jugador de ataque, se acerca más bien al opuesto. Pero defensivamente, Smart es quien marca el ritmo en los Boston Celtics. Tras el partido ante los Lakers, el ex Oklahoma State sufrió una sospechosa lesión en el brazo tras agredir a un marco, destrozado por la frustración de fallar el tiro para ganar en el Staples.

Tres días después, Curry destrozaba a los de Brad Stevens. Desde la llegada de Smart a la liga, Curry anota 22.8 puntos ante Boston tirando en un 43.5% cuando Smart juega y un 3-2 de balance para los de Massachussets. Sin Marcus, la media se dispara a 36.3 puntos, 45.8% y los Celtics no saben lo que es ganar a los Warriors. Y este es solo uno de los cientos de ejemplos.

Tras caer en Golden State, los Boston Celtics han acumulado dos rachas: cuatro victorias primero y tres derrotas después, con un blow-out en Toronto y un triunfo en prórroga en Washington por medio. Y salvo en la capital, en los últimos seis partidos los de Stevens han ido perdiendo por al menos 14 puntos. A principio de temporada, esa diferencia se remontaba: ahora, por piernas o por cabeza, ya no se puede.

 

Calendario, cansancio y juventud: tres en uno

Tras la gira por el Oeste anual [LAL, LAC, GSW y DEN], Boston tuvo una semana de trámite y tras Portland le tocó enfrentarse a los cuatro mejores equipos de su conferencia. Nueve de los últimos 11 rivales están por encima del 50%, en el que es, sin duda, el tramo más difícil de la temporada para los Celtics. Y llega el equipo con las pilas agotadas.

Se reforzaron los Boston Celtics, quizá no en la posición más necesitada. Con la llegada de Monroe, Stevens ganó veteranía y experiencia, algo de lo que carecen el 75% de sus pupilos. Cuatro jugadores son rookies [más los two-way], Larkin acaba de volver de Europa, Jaylen es sophomore y Rozier y Smart, los más veteranos de la plantilla en Boston, siguen en contrato rookie.

Si encima Morris se pierde 24 partidos, la única experiencia se llama Al Horford y un Kyrie Irving prácticamente nuevo en la franquicia.

Tatum cabizbajo tras la derrota de los Boston Celtics | Guillermo Mayol (The Wing)

De todos los rookies, Tatum ha colapsado contra el rookie-wall, Ojeleye ha superado un bache importante pero sigue lejos de su mejor nivel y solo Theis se ha convertido en fijo en la rotación; Nader y Yabusele son el 13 y 14 de la rotación, solo por delante de Hayward. Y ante la falta de opciones, faltan respuestas.

 

La anarquía del iso-game 

Ante la falta de ideas, aparecen las malas ideas. Los Celtics han sido top-6 asistencias las últimas tres temporadas de Brad Stevens y solo en la primera, por falta de calidad, mostraron un juego ofensivo tan pésimo como el que han expuesto en las últimas semanas. Kyrie botando el balón por 14 segundos para tomar una decisión de última hora, generalmente mala. Aunque a veces sale bien:

El equipo que Stevens construyó, el del extra-pass y el motion-offense, ha sido sustituido por el baloncesto anárquico que Rozier y Kyrie imponen y que Tatum y Morris ejecutan. El iso-game, el uno contra uno. Solo cuatro equipos generan más situaciones de isolation que Boston: Houston, Oklahoma, Cleveland y Dallas; pero los Celtics se caen al décimo lugar en eficiencia anotadora y undécimo en porcentaje de tiro.

Tres datos relevantes:

– Un 9% de los tiros de Boston llegan en los últimos 4 segundos de posesión con una efectividad del 38% [31.2% si miramos solo el triple].

– Un 30% de los tiros llegan tras más de tres botes de balón con una efectividad del 49% [34.4% si miramos solo el triple].

– Un 52.6% de las canastas de dos puntos llegan sin asistencia [12º peor de la liga]. En los últimos tres años siempre estuvo en top-6.

 


 

Todavía no es momento para buscar en el banquillo culpas y responsabilidades. Brad Stevens tiene el apoyo de toda la afición y el TD Garden, pero en su mano, cabeza y staff técnico están las respuestas a todas estas preguntas.

Y si con el equipo de más talento que ha tenido desde su llegada a los Boston Celtics, Brad no consigue que funcione el ataque, será el instante de apuntar al banquillo. Aunque sea por una sola vez.

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