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Boston Celtics mantiene el bloque: Marcus Smart se queda

No ha habido uso de la QO para el jugador, que finalmente renueva a largo plazo con su franquicia.

marcus smart triple

Marcus Smart volverá a Boston a razón de cuatro años y 52 millones de dólares. Guillermo Mayol (The Wing)

La agencia libre no siempre es un proceso rápido y sencillo, especialmente en un mercado que no ha dado demasiado margen a los agentes libres restringidos. El verano 2018-19 ha sido, y sigue siendo, uno de los más complejos que se recuerdan, con la economía en estado crítico después de que se dispararan los salarios en 2016. Por suerte para Boston Celtics, han sabido salir del paso con Marcus Smart.

El polivalente guard ha vivido un proceso de renovación largo y tedioso, con la presencia de algún invitado especial como Sacramento Kings que en última instancia no ha tenido un impacto muy real. Así pues, jugador y franquicia se mantendrán unidos durante los próximos cuatro años a razón de 52 millones de dólares. Pese a lo positivo de ello, hay diversos aspectos que merecen ser tratados con cierto detalle.

 

¿Camino a las Finales de la NBA?

Con algo de paciencia pero sobre todo buen hacer, Boston Celtics ha logrado construir una plantilla joven y de gran talento. Salvo sorpresa, les veremos en lo alto de la Conferencia Este durante muchos años. La duda ahora es si tras la marcha de LeBron James, y pese a la llegada de un conflictivo Kawhi Leonard, los verdes se encuentran preparados para volver de una vez a las Finales de la NBA.

El Este busca nueva dinastía: ¿Boston o Philadelphia?

Dado la incertidumbre de la situación de Toronto Raptors, con un jugador estrella del cual se desconoce actitud real para la campaña y rendimiento, es lógico interpretar a Boston y Philadelphia como las dos principales potencias en la temporada 2018-19. A su vez, para asegurarse la posición de claro favorito, Boston necesitaba tener al alcance todos sus activos, siendo Smart uno de estos.

Pese a que lógicamente los retornos más esperados son los de Kyrie Irving y, sobre todo, Gordon Hayward, la retención de Marcus Smart era una victoria casi obligada desde las oficinas verdes. Si bien es cierto que los registros ofensivos del jugador siguen siendo difíciles de mirar, la realidad es que su impacto real dentro y fuera de la cancha es tremendo. Con Smart de vuelta como pilar defensivo, solo un desarrollo inesperado privará a Boston de la posición de favorito del Este.

 

Situación salarial de Boston tras el acuerdo

Puede que en este punto muchos se estén preguntando si los 52 millones en cuatro años para Smart son un sobrepago o no del jugador. La realidad es que no existe respuesta sencilla a ello, y todo depende del enfoque que se le otorgue. Entre mantener el bloque para este año y aligerar la carga económica los siguientes, Ainge ha escogido lo primero, y lógicamente habrá consecuencias.

Vía Spotrac

Para comenzar cabe destacar que el contrato de Smart es uno que escalará con el paso de las temporadas, siendo esta primera de un valor de 11,6 millones de dólares mientras que en 2021 alcanzará un máximo de 14,3 millones (nada disparatado si tenemos en cuenta que el límite salarial está proyectado a seguir aumentando). De esta forma, Boston se planta en los 126,6 millones de dólares en contratos garantizados, entrando por primera vez en el impuesto de lujo desde la temporada 2012-13 (vía Bobby Marks).

Esto implica que en este punto Boston Celtics se encuentran con un tax bill de 4,4 millones de dólares, algo que no obstante podría verse reducido. En el día 1 de agosto, los Celtics deberán haber decidido si prescinden de o mantienen a Abdel Nader. El jugador verá su contrato garantizado a partir de dicho día y ascenderá a cobrar 1,4 millones de dólares. Si decidieran cortarle, sin embargo, podrían ver la carga general ligeramente reducida.

Vía Spotrac

Los verdaderos problemas para Boston pueden comenzar a partir de la próxima temporada. Aunque se espera que Al Horford opte por permanecer en su contrato, lo cual librará de un problema de negociaciones, no se puede decir lo mismo de Kyrie Irving. El base estrella tendrá la opción de convertirse en agente libre y optar a buscar un contrato que le reporte los beneficios que otras estrellas disfrutan ya hoy en día.

A la situación Irving hay que sumarle que Terry Rozier será agente libre restringido, mientras que Marcus Morris no tendrá restricción alguna en su disposición para con el mercado. Por otra parte, Jaylen Brown será elegible para una extensión de su contrato de novato. Muchos frentes abiertos que, de una forma u otra, provocarán que Boston deba comenzar a tirar de bolsillo seriamente si es que quieren poder mantener el ilusionante futuro que tienen por delante.

 

52 millones: justos o sobrepago

Habiendo analizado los dos puntos clave de la operación, nivel deportivo y nivel económico, uno puede comenzar a extraer sus propias conclusiones sobre el movimiento. Ciertamente mantener a Marcus Smart era importante para no perder una parte del corazón del equipo; un jugador que además de relevancia emocional, también ofrece grandes resultados a nivel de rendimiento.

Como podemos comprobar en ambas imágenes con respecto a la pasada temporada (primera RS y segunda PO), de entre los 10 jugadores más utilizados por Boston, Smart siempre ha acabado contando con uno de los mejores impactos en pista. Lejos de los porcentajes de acierto, Smart ofrece un carácter impulsado por las ganas de victoria que dan alas a los verdes, algo que los números tradicionales ciertamente no pueden reflejar.

Hay quien puede pensar que la situación económica en la que se ha situado Boston para los próximos años no es la más ideal, pero para ganar en la NBA tarde o temprano es necesario asomarse al impuesto de lujo. Puede que en otras condiciones o equipo Marcus Smart no valiera el sueldo que recibirá pero, en estos Boston Celtics, mantener su presencia era algo obligatorio, y Danny Ainge ha sido completamente consciente de ello.

 


 

Con un largo capítulo de la agencia libre cerrado, ahora solo queda seguir observando cómo evoluciona uno de los mejores proyectos de presente y futuro en la NBA. Cierto es que existen cuestiones en torno a la continuidad que puede lograrse debido a temas económicos, pero lo importante en este punto es la magnífica situación deportiva en la que se haya Boston Celtics.

Con LeBron James lejos del Este, era el momento de poner todos los huevos en la cesta de la victoria, y esta pasaba por renovar a Marcus Smart. Brad Stevens y Danny Ainge siguen adelante con un proyecto que año a año ha ido enamorando a más seguidores, y puede que 2018-19 abra finalmente la puerta a la oportunidad de la gran gloria.

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