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Blake Griffin, el faro de Los Angeles Clippers

Analizamos el paso adelante de Blake Griffin. Mejora su estilo de juego para ser más completo e inteligente.

Blake Griffin

Keith Allison (CC)

 

Lo que no te mata te hace más fuerte

Los renovados Clippers han empezado la temporada 2017-2018 con muchas ganas de demostrar que aún son parte de la élite del Oeste y que la marcha de Chris Paul no les afecta tanto como mucha gente cree. El traspaso que llevó a Paul a los Rockets y que trastocó los planes de la franquicia californiana por completo nos dejó sin la posibilidad de seguir disfrutando de una de las mejores parejas de los últimos años, la que formaban el propio CP3 y Blake Griffin. Tras su marcha, el rendimiento de Griffin era una incógnita para muchos, pero está demostrando a todo el mundo que la vida sigue y que ahora él manda en la franquicia angelina.

Tras el traspaso con Rockets, la primera decisión de Blake Griffin fue renovar su compromiso con el equipo que le eligió en el puesto número uno del ya lejano Draft de 2009, provocando el cese de continuos rumores que le situaban lejos de Los Ángeles, en franquicias como OKC Thunder o Boston Celtics. Cinco años y 173 millones de dólares son los detalles de esta extensión, que no podría haber empezado mejor. Apodado comúnmente como “el cyborg”, Griffin está mutando para adaptarse a la NBA moderna y convertirse así uno de los ala-pívots más completos de los últimos tiempos.

En los primeros partidos de temporada regular, los Clippers han estado invictos durante cuatro encuentros gracias a él en gran parte. Sus estadísticas en las dos primeras semanas son de 23’3 puntos, 8’5 rebotes y 4’3 asistencias. Aunque no suponen gran diferencia respecto a estos últimos años, no reflejan verdaderamente el liderazgo que ha asumido el natural de Oklahoma en estos primeros compases de competición. Tiene más la pelota y organiza el ataque, aunque eso no signifique que asuma todos los tiros que antes pertenecían a Chris Paul. Se muestra comedido en sus acciones, demostrando una inteligencia por encima de la media.

 

El nuevo Blake Griffin

Esa inteligencia le lleva a ser un jugador “all-around”, adaptándose mejor al baloncesto moderno, en el que los interiores deben saber hacer de todo para destacar. Con él en pista,los Clippers tienen a un anotador versátil capaz de organizar el ataque y de destacar en defensa cuando está su inseparable compañero DeAndre Jordan en pista. Además, los años de experiencia le van añadiendo intangibles que solo se consiguen mediante la estancia en la élite de la mejor liga del mundo. Ya no es el jugador alocado que sorprendía a todos con sus increíbles saltos, sino que ya ha alcanzado la madurez profesional, algo que agradecen sus compañeros y agradecemos los espectadores.

Los problemas físicos han estado siempre presentes en la carrera de Blake, por lo que su nuevo estilo de juego es un paso necesario para asegurar su durabilidad y su salud. Alejarse de la zona y dejar de jugar con una marcha más que el resto afectarán positivamente a su cuerpo, no cabe duda. Se ahorrará muchos golpes y posibles lesiones, además de poder seguir mejorando en sus nuevas facetas, de las que ahora hablaremos. Eso sí, no nos engañemos, una mayor pausa no implica que haya dejado de ser el jugador pasional que ha sido siempre, por lo que hay que tener claro que Griffin va a dejarse el alma cada vez que salga a la pista.

 

Un nuevo arma para la máquina

Cuando llegó a la liga, las capacidades físicas de Blake Griffin despuntaban, por lo que en sus primeros años era habitual ver algún mate suyo entre las mejores jugadas de la noche, por lo que la gente le empezó a estereotipar como el típico matador sin más habilidades en ataque, pese a que siempre ha sido un gran asistente. Con el paso de los años y las lesiones que han lastrado su carrera y mermado sus cualidades físicas explosivas, Griffin se ha tenido que reinventar, alejándose del aro. Primero añadió el tiro de media distancia, aumentando el rango cada vez más, por lo que el siguiente paso era el natural.

Sí amigos, ahora Blake Griffin es un tirador lejano bastante decente. El año pasado pasó de intentar 0’5 triples a dos por partido. En estos primeros partidos, los baremos han subido hasta los 5’5, convirtiéndose en un recurso muy habitual. Tiene una efectividad del 42%, aunque parece lógico que ese nivel no va a ser el que mantenga toda la temporada. De lo contrario, estaríamos ante un salto nunca visto en la NBA. La primera gran demostración de su nueva faceta llegó con el triple ganador sobre la bocina ante Portland Trail Blazers. Esto hace que los defensas ya no puedan flotarle por miedo a encajar canastas fáciles. Tampoco puedes pegarte mucho a él ni dejarle acelerar, ya que sigue penetrando como una bestia y dobla muy bien el balón en la pintura. Tampoco puedes asignarle un jugador más bajito para que le defienda porque en el poste seguirá teniendo las de perder. La pregunta que se hacen ahora los entrenadores es: ¿cómo paramos a este animal?

 

¿Candidato a todo?

Hay mucha gente sorprendida con el nivel mostrado por BG en los primeros encuentros y, aunque es extremadamente pronto para debatir sobre estos asuntos, más de uno asegura que, de mantener el nivel, los éxitos individuales y colectivos acabarán llegando. Como decimos, es muy difícil de predecir algo así a principios de noviembre, además de que la competencia es feroz, pero sabemos de las ganas que tiene Blake Griffin de demostrar al mundo que él es el líder de Los Angeles Clippers y que quiere alcanzar la gloria con ellos.

En términos colectivos, parece difícil que estos nuevos Clippers, aunque sorprendemente para muchos parece que vayan a seguir en la pelea igual que los últimos años, puedan pelear de verdad con los titanes del Oeste por quitarles el trono a Golden State Warriors. La presencia de Gallinari o Lou Williams ofrece a Griffin infinidad de posibilidades gracias al espaciado que provocan. Cuando vuelva Teodosic, descargará al ala-pívot de parte de esa función organizativa y podremos ver a Griffin como una amenaza desde cualquier parte de la pista, esperando en una esquina para ejercer de francotirador o tirándose contra la defensa en la pintura.

Individualmente, los rivales que compiten con él por un hipotético MVP son verdaderamente fuertes. Giannis Antetokounmpo es ahora mismo el candidato principal, especialmente si sigue así. Los Bucks probablemente estén arriba en el Este, lo cual aumenta sus posibilidades. En su propia Conferencia, hay tres o cuatro equipos con probabilidades de quedar por encima de los Clippers en la clasificación, lo cual sería un punto para Harden, Durant, Curry o Leonard en el caso de que se encontraran en la pelea a final de temporada. Por supuesto, no debemos olvidar a jugadores como Russell Westbrook o LeBron James, los cuales sabemos que están perfectamente capacitados para pisar el acelerador al máximo y meterse en la carrera por el premio.

Las posibilidades de Blake Griffin de adjudicarse la mayor distinción individual es que el equipo, liderado por él, rompa con los moldes establecidos y se postule como amenaza para Golden State Warriors y que él mismo siga con este rumbo triunfal que inició al comienzo de la temporada. Tiene madera para convertirse, si no lo es ya, en el mejor ala-pívot de la liga, un jugador capaz de matarte de mil maneras en ataque, de abonarse al triple-doble para involucrar a sus compañeros y de formar una de las mejores parejas defensivas de la liga con DeAndre Jordan.

 


 

Lo que está claro es que estamos ante la temporada que puede y debe ser la confirmación de Blake Griffin como uno de los mejores jugadores de la liga y el capitán que tiene que hacer llegar el barco a buen puerto. El cyborg cada vez cuenta con más tecnología y quiere hacérselo saber a toda la NBA.

Foto: Scott Daniel Cooper  / starting5online.com 

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