Conecta con nosotros

Mercado

Barnes y Horford; como el sol y la luna

Los dos salen a la agencia libre pero, al menos en un principio, con objetivos diametralmente opuestos

Muchos jugadores están acabando de definir su futuro próximo optando o declinando sus opciones en sus actuales contratos. En esta situación, dos jugadores como Harrison Barnes (Sacramento Kings) y Al Horford (Boston Celtics) han «sorprendido» renunciando a muchos millones a cambio de salir a la agencia libre sabiendo que nadie le ofrecerán un contrato mayor por temporada. Entonces… ¿por qué han seguido esta estrategia?

Inicialmente, estas eran las informaciones que manejábamos respecto a las intenciones de los dos jugadores. Pero pasaron las horas y la situación de Al Horford hizo un giro de 180 grados. Los Celtics y el dominicano rompieron negociaciones durante la noche y, ahora mismo, el jugador parece estar lejos de la franquicia gracias a que, según Marc Stein, el jugador ya sabe que otra franquicia le va a ofrecer un contrato de 100 millones de dólares repartidos en cuatro temporadas, unas cantidades y una duración inasumible para los Celtics y que, si realmente se da, sería una jugada muy arriesgada para ese equipo en cuestión que, en unos años, se puede ver con un jugador de 35 años cobrando 25 millones y sin rendir a la altura de su sueldo.

Harrison Barnes, buen samaritano (de momento)

Ya lo adelanta Adrian Wojnarowski; el alero de los Kings está dispuesto a firmar un nuevo contrato con su actual franquicia siguiendo, seguramente, la estrategia de reducir su salario anual pero asegurándose más millones con un acuerdo multianual. Una estrategia ligeramente diferente a la que, en principio, tiene pensado Jonas Valanciunas, que también ha salido por sorpresa de su contrato pero buscando una renovación a la alza.

Jonas Valanciunas: ¿ingenuidad o visionario?

De esta manera, Barnes, además de verse beneficiado alargando su estancia en una ciudad en la que, al menos con las informaciones publicadas, está contento, también ayudará a su equipo reduciendo su masa salarial y, por lo tanto, disponiendo de más dinero con el que mejorar sus plantillas y ser más competitivos.

Así, por ejemplo,  los Kings podrán ser más agresivos en la agencia libre en su ansiado salto a los Playoffs y firmar a un center de plena garantías que sepa jugar junto a Bagley III.

 

Mirando al futuro…

El primer titular respecto a estas dos decisiones era el de la reducción de la carga salarial; pero hay otra realidad subterránea por la cual también tiene mucho sentido que sus respectivos agentes les hayan aconsejado convertirse en agentes libres: la crisis que viene.

Como en cualquier economía, la agencia libre de la NBA es una montaña rusa donde hay años con mucho dinero disponible y donde, por lo tanto, muchos jugadores reciben contratos elevados por otros en los que las franquicias están más apretadas y se lo piensan mucho en quién gastar y en el cuánto.

En 2019, viviremos una de las agencias libres más apasionantes de los últimos con muchas franquicias con muchas ganas de invertir en los muchos jugadores libres que habrá disponibles y en una lista de grandes nombres que asusta liderada por Kevin Durant (aunque esté lesionado) y el actual MVP de Las Finales y campeón con los Raptors, Kawhi Leonard.

Por lo tanto, Barnes y Horford también están presagiando que la rebaja salarial que tendrán en este verano será menor que si les ofrecieran un contrato en 2020 con el impuesto de lujo ahogando a los propietarios. Una jugada perfecta en toda regla. Sobre todo para un Horford que si los rumores de los 100 millones son ciertos, se asegurará un salario prácticamente igual al que cobra pero con la seguridad de alargarlo durante muchas temporadas, cosa que en 2020 (con un año más y quién sabe si con alguna lesión) probablemente no le fueran a ofrecer ese salario ni de cerca.

 

¿Y si no siguieran en sus actuales equipo?

Dimos por hecho que Harrison Barnes y Al Horford se quedarían en sus respectivas franquicias con unos contratos de larga duración; pero tampoco podemos olvidar que son agentes libres y que, por lo tanto, los otros equipos pueden sin problemas llamar a sus teléfonos e intentar convencerles…  por lo que el peligro está ahí.

Por un lado, tenemos a un Horford que nos acaba de enseñar que precisamente este peligro es real. Le queda luchar por el anillo pero un contrato extremadamente alto puede hacer dudar a cualquier, más incluso si ese equipo en cuestión quiere luchar por el anillo. Por poner un ejemplo interesante, tenemos a unos Rockets que quieren meter en la coctelera su plantilla y a un Clint Capela que gusta a Danny Ainge. Es decir, que todas las piezas encajan para un sign and trade con el que el dominicano acabase en Texas y el suizo en Massachusetts.

Por el otro, los Kings no hicieron una apuesta demasiada alta por Barnes y el jugador, si bien puede estar bien en California, tampoco tendría porqué tener un especial cariño por el equipo y una buena oferta de un conjunto que realmente aspirase al anillo podría hacer tambalear cualquier idea inicialmente planteada.

Harrison Barnes y Alec Burks, refuerzos Kings para ir a por los Playoffs


Habrá que ver que valor acaban dando las franquicias tanto a Barnes como a Horford. En el caso del alero, unos 18 millones al año podría ser una cifra más que respetable para este jugador de 27 años. Respecto al pívot, su situación es más abierta debido a su edad (33 años) y sus problemas por las lesiones; pero cojo el cable de nuestro compañero Artau Pascual y su propuesta de un contrato descendente por tres temporadas y unos 45 millones de dólares; eso sí si alguien le ofrece 4 temporadas la cantidad máxima que yo ofrecería serían 70 millones, cantidad muy alejada a los 100 que maneja Stein.

Comentarios

Más en Mercado

El mejor baloncesto NBA en tu correo

El mejor baloncesto NBA en tu correo

No te pierdas nada con nuestra newsletter semanal

¡Muchas gracias por suscribirte! ¡Preparáte!

Shares
Share This