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NBA

Anthony Davis, el inevitable catalizador de New Orleans

Los Pelicans parecen diferentes este curso con dos superestrellas. No obstante, su líder absoluto sigue siendo la Ceja.

La NBA nunca podrá ser entendida por completo. Mientras que una gran cantidad de jugadores día a día se lleva sus méritos, sus estadísticas salen a la luz y su rendimiento en el conjunto no es cuestionado, tenemos a otros que se encuentran en la sombra. Bien se elogia más a sus compañeros sin realmente entrar a analizar su total aportación, o bien no hay motivos reales para que se encuentre marginado de esa manera. Para luchar contra esto son necesarias este tipo de piezas, que muestran la realidad frente a la ilusión. Anthony Davis ha caído en consideración desde la llegada de DeMarcus Cousins a los Pelicans y se olvida que sigue siendo la primera opción del equipo, junto a su increíble eficiencia.

Tanto se valora la espectacularidad ofensiva en la NBA moderna, con la introducción del triple y la prevalencia del “highlight“, que no se llegan a considerar como igual de válidas otras categorías, que bien pueden ser más importantes y contribuir en mayor medida a las victorias de cada equipo. La afición tiene su trata, pero los números no mienten.

 

La unión de las Torres Gemelas y su implicación defensiva

Guillermo Mayol (The Wing)

Uno de los aspectos que se erige como destacado en la NBA moderna es la defensa y es clásico el aporte de la Ceja dentro de este apartado. Mejora a grandes niveles a su equipo cuando está solo en pista, maquilla los datos de su compañero estrella cuando comparte parqué con él y se le echa de menos cuando bebe su Gatorade en el banquillo.

Para comenzar con esta simple comparación, cabe destacar los números clásicos de “rating de ambos jugadores: mientras que DeMarcus Cousins aporta 108 puntos en ratio ofensivo y encajan 106.9 mientras él está en pista como valor de ratio defensivo, hace así un “net rating” de 1.1 positivo, Anthony Davis está en otro mundo. El jugador de 24 años posee un mayor ratio ofensivo que Cousins, de 109.1, y uno defensivo menor, de 103.8, aumentando su ratio neto a un +5.3 cuando está en pista. Davis hace mucho mejor a su equipo.

Haciendo gala, sin embargo, a las estadísticas comparadas por Jonathan Tjarks en The Ringer, vaticinamos que el agujero defensivo que crea Boogie, repelido de alguna manera por la Ceja cuando está en pista, se acrecienta en los momentos en los que el 4 veces “All-Star” se sienta. Cousins, que juega casi tres cuartos de los minutos que Davis está sentado, transforma totalmente la defensa de New Orleans y el ratio defensivo alcanza niveles insospechados (111.1), casi siete puntos peores que cuando ambos jugadores convergen en la pista (104.4). A continuación, reproducimos en una gráfica la eficiencia de ambos jugadores dentro y fuera de la pista en este apartado.

Emparejamientos Rating ofensivo Rating defensivo Rating neto
Davis + Cousins 108.1 104.4 +3.7
Davis SIN Cousins 111.6 102.5 +9.1
Cousins SIN Davis 107.8 111.1 -3.3
Eficiencia defensiva de Anthony Davis y DeMarcus Cousins – NBA Stats

La explosión de Anthony Davis en el apartado defensivo no es noticia de actualidad. Ya la pasada temporada, los Pelicans marcharon como la novena mejor defensa de la liga, dato que este año cae a la vigésimo tercera peor. No todo es negativo en la transformación que ha causado Cousins en los de Nueva Orleans. El ataque, que el año pasado era el cuarto peor de la liga, este año figura como el séptimo mejor dato. La adición de esta Torre Gemela al sistema ha cambiado por completo la concepción del mismo por su entrenador.

No obstante, las taras de Boogie siguen siendo, desde su primera temporada en la liga hasta la séptima, las pérdidas y la defensa. Comentada la defensa, queda destacar la lamentable estadística del peor ratio de asistencias por pérdidas de la historia de la liga, ostentada por Cousins este año (5.1 asistencias por 5 pérdidas de media cada noche). Sería el primer pívot de la liga desde Shaq en liderar la liga en turnovers.

 

El ataque de los Pelicans y la influencia de Davis

Pese a la unión de estos dos gigantes, que tanto transforman la ofensiva de los Pelicans, la adición de Cousins no ha perjudicado ni trastocado tanto el sistema como se preveía desde el amplio cuerpo de expertos que analizan día a día las nuevas peripecias de la liga.

Nueva Orleans se encuentra este año situada como el séptimo mejor ataque de la liga, segundo equipo que más asistencias reparte (26.3) solo por detrás de los Warriors (y a un mundo de ellos), y también clasifican como séptimos en porcentaje de triples. La posesión de jugadores capaz de organizar el ataque, como Rajon Rondo, Jameer Nelson o Jrue Holiday, además de las dos torres; y miembros de la plantilla que anotan como si les fuera la vida en ello, como el propio Holiday y Cousins junto a Davis, abre muchas posibilidades a este conjunto.

En este contexto, el protagonista del artículo, Anthony Davis, es el catalizador del ataque de los Pelicans. Siendo capaz de generar “off the dribble“, como muchos “guards“, y pese a no ser tan providencial como algunos miembros de su equipo en lo que a asistencias se refiere, es el anotador más eficiente de su conjunto. Este año, en el que la coexistencia de la Ceja y Boogie en pista es una realidad, los números de ambos se resetean. Por parte de Davis, todos sus porcentajes de tiro han crecido: se encuentra en “career-highs” en porcentajes de tiros de campo, triple, tiros de dos, tiros libres, “True Shooting Percentage” (tiros de dos, tiros de tres y tiros libres en una estadística) y “Effective Field Goald Percentage” (tiene en cuenta que los triples valen más que los tiros de dos).

Mientras que al Davis más anotador y reboteador lo vimos la pasada campaña, con unos promedios de 28 puntos y 11.8 rebotes, este año estamos observando su perfil más acertado, con 27.2 puntos y 10.6 rebotes. La evolución de su tiro ha supuesto una importante constante dentro de esta evolución de su juego, posiblemente motivada por la llegada de Cousins.

Temporada 2P 0 a 3 pies 3 a 10 pies 10 a 16 pies 16+ pies 3P
2012-13 99.1% 46.9% 18.3% 12.3% 21.6% 0.9%
2013-14 99.1% 39.6% 20.7% 18.0% 20.8% 0.9%
2014-15 99% 35.4% 16.9% 17.8% 28.9% 1%
2015-16 90.5% 29.9% 19.5% 16.5% 24.6% 9.5%
2016-17 91.2% 28.3% 23.2% 16.8% 22.8% 8.8%
2017-18 88.6% 37.3% 20.7% 14.8% 15.7% 11.4%
Evolución de la distribución del tiro de Anthony Davis según distancia en la NBA – Basketball Reference

Si la Ceja se caracterizaba por ser, en sus primeros años, un jugador de aro, sin apenas pasar por el triple, se observa en su evolución en los últimos cursos cómo ha cambiado él, su equipo y la propia liga. A partir de su tercer año en la liga, no solo se observa un abandono del tiro de dos en pos de un desarrollo del triple, seguramente incitado por su equipo, para tener una opción más abierta de esta superestrella.

La verdadera evolución se aprecia en la concepción del propio jugador de lo que es la efectividad y en la mejora de su juego en sí mismo. Al anotar los triples a un ritmo de casi 35% este año, cifra no muy alentadora pero tampoco desdeñable, el alto porcentaje de tiros que Davis intentaba desde 16 pies o más, zona catalogada como “long two”, han aumentado su efectividad al trasladarse al triple. De hecho, desde la temporada pasada a esta, su porcentaje de tiros en dicha zona ha disminuido en más de un 7%, y el de triples ha aumentado casi en un 3%.  El 9% de aumento de sus tiros en la distancia de tres pies o menos a la canasta viene también influido por la sociedad de Davis y Cousins.

Las torres gemelas utilizan este año un sistema que bien sirve para mantener a los Pelicans como séptimo mejor ataque. Uno, generalmente Cousins, que intenta cerca de seis triples por encuentro y reparte 5 asistencias, además de superar el 32% de “usage” (uso de balón), se mantiene fuera de la zona, y el otro jugador que quede libre se mantiene en el interior o abierto. Así se explota la capacidad de tiro, pase y creación desde el drible de ambos. Una imagen vale más que mil palabras:

 

¿Cuál es el límite de estos New Orleans Pelicans?

Guillermo Mayol (The Wing)

Esta temporada no se observa capacitados a los de Nueva Orleans para aspirar a más de un quinto puesto en la Conferencia Oeste. Actualmente se encuentran en la sexta posición, a un partido de los Thunder, quintos, pero muy lejos de la élite de los quince de la conferencia: Warriors, Rockets, Spurs y Timberwolves.

Siendo sobradamente más equipo que Denver y Portland, sus más inmediatos perseguidores, este curso Nueva Orleans debería alcanzar su objetivo de clasificar a postemporada, por primera vez desde la 2014-15, sin mucha dificultad. La dupla Cousins-Davis, creada sin premeditación, pero con mucha prisa, se encuentra ante su última oportunidad de demostrar algo. Los potenciales únicos compañeros de equipo en promediar nunca 25+ tantos y 10+ rebotes por encuentro fueron unidos por sorpresa.

Cousins era la única estrella disponible la pasada temporada a precio relativamente bajo, y los Pelicans, ante un proyecto sin signos de evolución, necesitaban un empujón. Cousins, que es “expiring“, podría marcharse al finalizar la temporada sin dejar nada en Nueva Orleans. Claro está, que traspasar al mejor compañero que Davis ha tenido nunca a bajo precio tampoco sería un movimiento de genio. La sociedad parece forjarse y avanzar a pasos agigantados, aunque todavía queden bastantes flecos que cortar en el sistema defensivo del conjunto.

El techo de los Pelicans depende de la renovación o no de Cousins y el futuro planteado de la franquicia, cuyo error sería mayúsculo si no formase un contender nunca alrededor de la bestia que es Anthony Davis. No obstante, dada su corta edad, todavía queda tiempo. El replanteamiento que tiene que hacerse si tras esta temporada no se tiene éxito en “Playoffs” ni en la agencia libre todavía es una incógnita, pero el tamaño del mismo debería alcanzar niveles inimaginables.

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