Conecta con nosotros

NBA

Peligro: Andre Drummond aprende a lanzar tiros libres

El cambio de mecánica de Andre Drummond y su mejoría le pueden llevar a otro nivel ofensivo este año.

Detroit Pistons se ha convertido en una de las sorpresas de la NBA en lo que llevamos de temporada. Con tan solo la llegada de Avery Bradley como cambio significativo en el «roster» (Luke Kennard, nº 12 del Draft, aún no ha mostrado nada), los de Stan Van Gundy se sitúan en el segundo lugar de la Conferencia Este tras los intratables Boston Celtics. Aparte del gran nivel que está mostrando el propio Bradley, hay que destacar varios nombres ya presentes la pasada temporada: Tobias Harris, Stanley Johnson y Andre Drummond. Además, se hacen fuertes en casa tras conceder solo una derrota, a pesar de la poca afluencia de espectadores que el rendimiento del equipo y el nuevo estadio están generando.

Tobias Harris se ha echado el peso anotador del equipo a la espalda y, desde su posición de ala-pívot abierto, está siendo una de las sensaciones de la temporada gracias a sus casi 20 puntos por noche. Stanley Johnson, adaptado al rol de alero defensivo, ha conseguido pulir uno de los aspectos que más se le requería para asentarse en esa posición: mejorar en el lanzamiento de tres. El ex de Arizona no es ni será el encargado de generar juego, pero su correcta colocación y rendimiento aprovechando los espacios generados es clave para el éxito de los de la «Motown». Johnson está en los mejores porcentajes de su carrera en tiros de media distancia y triples, que aún sin ser especialmente brillantes, invitan a pensar en una progresión contínua que le haga ser un ‘tres’ totalmente fiable para este sistema.

Tobias Harris anotador

Keith Allison (CC)

Andre Drummond, llamado a ser uno de los pívots más dominantes de la competición, ‘All-Star’, integrante del «USA Team», y citado como uno de los jugadores más sobrevalorados dadas sus carencias defensivas posicionales y su nefasto porcentaje desde el tiro libre, merece una disculpa y un reconocimiento a su trabajo durante la postemporada. Apenas promedia medio punto más por encuentro que la temporada pasada, pero dejando otras sensaciones y muchas puertas abiertas. Sus elecciones de tiro son mucho mejores y su porcentaje de TL, algo totalmente impensable. En cuanto a tiros de dos, registra el mejor promedio de los últimos cuatro años (54.5%). Pero la sorpresa llega desde la línea de personal. Andre Drummond, siempre conocido como un pésimo tirador, acostumbrado a recibir «hacks», ha duplicado su porcentaje de una temporada a otra. Del 38% de la pasada campaña (y el resto de su carrera) al 75% de la actual. El ‘center’ de los Pistons ha dado con la tecla y ha aprendido a ser regular en uno de los aspectos que mejor le vienen a un pívot.

El ex de ‘UConn’, con el trabajo que ha realizado en verano, se adapta a un clima espectacular para desarrollar su nueva arma si sigue con estos registros. Con tiradores fiables como Avery Bradley y Tobias Harris, la zona queda exclusivamente para él. En el pasado, no suponía una ventaja que Andre Drummond acudiera a la línea más allá de que el defensor contara con una falta más en el contador. Si el pívot no era capaz de anotar, tampoco había más de qué preocuparse aparte de bloquear el rebote, que seguro habría. Ahora, gracias a su sorprendente regularidad, será mucho más sencillo sacar petróleo de las acciones del jugador, tanto en el contador de faltas como en el marcador. Esta temporada, por lo pronto, la confianza en esta mejoría no se nota demasiado en su manera de jugar, pues acude unas cuatro veces a lanzar sin oposición. ¿Qué pasaría si asumiera más?

Andre Drummond tiro libre

Keith Allison (CC)

Comparando con jugadores con el mismo estatus de referencia interior, Andre Drummond siempre sale perdiendo. Dwight Howard, con peor porcentaje que él, acude a la línea en nueve ocasiones por noche. LaMarcus Aldridge, referente ofensivo de Spurs y asumiendo más que nunca sin Kawhi Leonard, acude más de seis veces a tirar libres. La matemática es clara: Si Drummond decidiera asumir más mediante aclarado, buscando el contacto del rival y asumiendo que desde la línea puede ser verdaderamente una amenaza. Que tiemble la liga.

Andre Drummond, que durante el pasado verano entrenó su lanzamiento desde el tiro libre con dos profesionales, achaca más a una cuestión mental que a la propia ejecución física: «No se trata solo de este verano, sino de lo que he trabajado buscando algo que realmente funcionara. Eso y sentirme fuerte mentalmente si fallo un tiro. Estar preparado para lanzar siempre el mismo tiro«, declaraba a NBA.com tras el partido ante Milwaukee Bucks. No obstante, sí ha modificado notablemente su mecánica de tiro, y parece que funciona.

 

La mecánica cambia desde el principio. Andre Drummond comienza a lanzar el tiro libre desde mucho más abajo que como hacía antes. Además, convierte su lanzamiento en un movimiento fluido, una rutina que saldrá sola y mecanizada con el paso de los partidos y entrenamientos. Tal y como él mismo argumentó, se trata también de un factor mental que le ayude a ser regular en este apartado del juego. Al establecer una rutina efectiva, su correcta realización traerá, seguro, muy buenos resultados para él y para su equipo.

Estamos ante una de las mayores mejorías que se recuerdan dentro del apartado estadístico de este deporte. De un curso a otro ha duplicado (por el momento) unos registros que se repetían año tras año durante cinco temporadas. Está claro, Andre Drummond ha aprendido a tirar tiros libres. Y para un pívot del que se espera que domine la zona, no hay mejor noticia que ser productivo tras recibir falta. Esto limitará mucho y hará dudar a los defensores, por lo que tendrá una ventaja tanto en juego como desde la línea. Una vez encuentre la regularidad que todos deseamos que suceda, el siguiente paso del jugador debe ser asumir que el tiro libre es un arma más de su arsenal, y que puede jugar con eso como recurso al que acudir con normalidad. Muchas de las grandes actuaciones ofensivas que acontecen cada jornada cuentan con un buen porcentaje de tiros libres, además de un gran volumen de lanzamientos desde la línea. Si Andre Drummond interioriza ese concepto, podemos estar ante la mejor temporada ofensiva, pudiendo superar con facilidad la veintena de puntos por partido.

 

Foto: Scott Daniel Cooper | starting5online.com

Comentarios

Más en NBA

El mejor baloncesto NBA en tu correo

El mejor baloncesto NBA en tu correo

No te pierdas nada con nuestra newsletter semanal

¡Muchas gracias por suscribirte! ¡Preparáte!

Shares
Share This