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El All-Star, más «partido entre amigos» que nunca

Adiós Este contra Oeste; hola a los capitanes, al Draft. En definitiva, hola al All-Star de Los Angeles 2018.

Foto del estadio de los Cowboys en el All-Star del 2012/ Rondo Estrello (CC)

La NBA no deja de sorprendernos, con la mente de todos los aficionados ya puesta en la pretemporada y en ver los primeros minutos, aunque amistosos, de sus nuevos proyectos; la asociación ha confirmado que, por primera vez en toda la historia del All-Star y tras 66 ediciones celebradas, se cambia el formato y el duelo entre la Conferencia Oeste y la Conferencia Este dará paso a un partido entre los 24 mejores jugadores seleccionados.

La mecánica de selección no ha variado mucho en su inicio. Se seleccionarán 12 jugadores de cada conferencia, pero a partir de ahí esa división desaparece. Los 10 titulares seguirán siendo escogidos en una combinación entre la votación popular (50%), los propios jugadores (25%) y algunos de los periodistas más reconocibles del panorama baloncestísico (25%). Por otro lado, los suplentes serán seleccionados tras votación entre los entrenadores de la NBA.

Los dos jugadores más votados serán los capitanes y, en una especie de Draft, formarán sus equipos entre el resto de jugadores, ya sean del Oeste o del Este. Este fue el anuncio que hizo la NBA en una de sus cuentas en Twitter:

 

«Mayor competición»

El debate por la nula competitividad de los partidos del All-Star Weekend es algo que se repite año tras año. Los partidos se van a los 150 puntos por equipos en un acto ante todo festivo. En búsqueda de un encuentro más intenso, el universo de la NBA clamaba por un incentivo que aumentase las ganas de jugar. Sin llegar al premio monetario que hacen en la NHL —donde realizan un torneo entre divisiones en el que el equipo ganador se lleva un millón de dólares a repartir—, las dos selecciones sí jugarán con un objetivo, eso sí, caritativo, ya que jugarán a favor de la organización que ellos mismos habrán escogido antes del partido, indagando, además, en el trabajo que realiza NBA Cares allá donde pasa.

Obviamente, este objetivo no es de por sí suficiente para que podamos ver un partido de las estrellas donde los jugadores «se jueguen la vida»; pero tampoco mostrarán una actitud tan pasiva como en las últimas ediciones simplemente por las críticas que podrían recibir por jugar de una manera X cuando están defendiendo a una asociación benéfica.

 

¿El amiguismo llevado al extremo?

Sin ninguna duda, el All-Star de Los Angeles no es el mejor momento para cambiar el formato, sobre todo sí siguen convocando a 12 jugadores del Este y a otros 12 del Oeste. Ahora que se lleva tanto el amiguismo entre jugadores que se unen en un mismo equipo para ganar el campeonato; también podrán juntarse por afinidad en el All-Star.

En la pasada edición celebrada en New Orleans, LeBron James y Stephen Curry hubieran sido los capitanes de dos equipos dónde lo más llamativo podrían haber sido los enfrentamientos entre jugadores del mismo equipo.

Pero… ¿por qué ha pasado esto? Parece evidente, el éxodo masivo de grandes estrellas hacia el Oeste ha provocado una descompensación de nombres fácilmente visible y, de esta manera, escondes este hecho. Lo lógico con esta estructura sería que se seleccionasen a los 24 mejores sean de la conferencia que sea, pero esto evidenciaría la desigualdad tanto o más que el antiguo formato de Este vs Oeste. De esta forma, la NBA sigue convocando al mismo número de jugadores de cada costa pero, al mezclarlos, no se podrá visualizar la diferencia de talento (aunque solo bastará con comparar los nombres para verlo).

 

Marketing puro y duro

Aquí resida, probablemente, el gran punto que haya provocado esta decisión. El All-Star es un evento que aglutina muchas noticias previamente por la convocatoria: quién ha merecido ir más que otro, las ausencias más destacadas o algunos posibles piques (como el de Westbrook y Durant en el mismo equipo tras la marcha del segundo). El programa donde se descubren a los titulares es visto por millones de personas y las publicaciones de los suplentes, los integrantes del Rising Star o de los participantes de los concursos son compartidas por miles de personas en todas las redes sociales

Todo esto seguirá muy presente en ese fin de semana y hay que añadirle un programa más y cientos de noticias con «All-Star Weekend» como tema central. Primero, estará el programa donde los capitanes seleccionarán a los integrantes de sus equipos y, segundo, estarán todas las noticias que surgirán —sobre todo de medios más sensacionalistas, ya sea en clave «seria» o en clave de humor— sobre el propio Draft en sí. A qué jugadores escogió cada capitán, en qué posición lo hicieron… ¿Escogería LeBron a Kyre Irving tras su marcha? ¿Le haría el vacío Westbrook a Durant y viceversa? ¿Terminaría siendo un amigos de Lebron contra los Warriors (si vuelven a ir los cuatro) más otros jugadores?

 


 

El All-Star no se entiende sin el Este contra Oeste. Los motivos deportivos/económicos que se hayan considerado para tomar esta decisión no se entenderán para la gran masa social que sigue la NBA. Una masa social que cada temporada estaba más desencantada con el espectáculo que ofrecían los jugadores sobre el paqué. Ahora bien, ni el nuevo formato ni el jugador por una asociación benéfica hará que el partido sea digno de ver en cuanto a su nivel competitivo.

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